En el marco de la guerra entre EE. UU., Israel e Irán, la potencia norteamericana va a liberar 172 millones de barriles de crudo de sus reservas estratégicas, según lo señaló el Departamento de Energía de ese país. Por su parte, el secretario de Energía, Chris Wright, manifestó que este es un mecanismo que se realizó en coordinación con los miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE).
Lo anterior se implementa porque el conflicto en Irán ocasionó que el gobierno de ese país detuviera por completo el transporte de crudo en el estrecho de Ormuz, que es un punto vital para el sector energético. Por este estrecho navega cerca de 20 % del crudo a nivel mundial y los energéticos que se trasladan por esa zona tienen como principales destinos mercados asiáticos como China e India.

En consecuencia, EE. UU. liberaría las reservas mencionadas con la finalidad de estabilizar los precios internacionales del crudo, que desde que comenzaron los combates ya se ubican en márgenes de entre US$90 y US$100 por barril; estos niveles aplican tanto para el crudo Brent como para el WTI, los cuales son precios de referencia en el mercado.
Cabe resaltar que en el estrecho de Ormuz los cálculos mencionan que pasan cerca de 15 millones a 20 millones de barriles de petróleo al día, con lo cual se genera una grave situación en el mercado energético, debido a que esta oferta se encuentra interrumpida.

Adicionalmente, el Departamento de Energía estadounidense expresó que, una vez el petróleo comience a liberarse, las entregas tardarían aproximadamente 120 días, según lo manifestó el portal Energy Terminal. Sin embargo, el panorama todavía es de incertidumbre, puesto que en algunas plataformas de la agenda mediática se ha señalado que Irán podría estar sembrando minas en el estrecho con la finalidad de impedir que cualquier barco transite.
Si bien no se sabe cómo terminará el conflicto, lo que sí se conoce es que, si permanece cerrado el estrecho, esto también debilitaría la capacidad energética de Irán, puesto que no podría exportar sus productos como lo hacía en condiciones normales. Al mismo tiempo, habría presión en el mercado energético mundial, particularmente en los precios internacionales.
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