La administración de Carlos Fernando Galán avanza en su política de vivienda con intervenciones enfocadas en reducir el déficit cualitativo.
El Gobierno distrital entregó el subsidio número 1.000 de mejoramiento de vivienda, marcando un hito en la estrategia de transformación habitacional en Bogotá. La jornada se realizó en el barrio Alfonso López, en la localidad de Usme, donde varias familias ya recibieron intervenciones en sus hogares.
“Con este programa estamos apoyando a las familias que construyeron sus propias viviendas. Hoy asignamos el subsidio 1.000 y este año llegaremos a 3.000 más para completar 4.000”, aseguró el alcalde.
Los mejoramientos incluyen adecuaciones en cocina, baños, pisos, paredes, techos y pintura, intervenciones que buscan garantizar condiciones de habitabilidad más dignas para familias que históricamente han autoconstruido sus viviendas.
Reducción del déficit cualitativo
El programa hace parte del plan “Mi Casa en Bogotá”, que apunta a cerrar brechas en calidad de vivienda, más allá del acceso a nuevas unidades habitacionales.
“Este subsidio no es solo una cifra: representa la posibilidad real de vivir mejor, con dignidad, seguridad y bienestar”, señaló Vanessa Velasco.
La iniciativa es liderada por la Secretaría del Hábitat y la Caja de Vivienda Popular, y se ejecuta en seis localidades: San Cristóbal, Rafael Uribe Uribe, Usme, Ciudad Bolívar, Bosa y Suba.
La estrategia también incluye acciones sobre el espacio público. Durante la jornada, se adelantaron trabajos de recuperación del parque El Progreso, con actividades de limpieza, siembra, pintura y adecuación de zonas deportivas.
El enfoque busca intervenir no solo las viviendas, sino los entornos, promoviendo espacios seguros y de uso comunitario.
Meta en expansión
Con este avance, la administración distrital acelera su apuesta por el mejoramiento de vivienda como eje de política pública, en una ciudad donde una parte significativa de la población ha construido sus hogares de manera progresiva.
El reto ahora será cumplir la meta de 4.000 subsidios en 2026 y consolidar el programa como herramienta para reducir desigualdades urbanas desde la base: la vivienda existente.




