¿Cuál es el mejor momento para pedir un crédito? 4 escenarios que fortalecen a las empresas

La financiación es una herramienta poderosa para las empresas, pero solicitarla en un momento inoportuno puede arriesgar la operación.

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Este es un contenido de la alianza editorial entre la fintech Kapital Colombia y Valora Analitik para los emprendedores que se arriesgan a tomar decisiones

Para 2024, solo el 16% de las microempresas y el 65% de las pequeñas empresas lograron acceder a un crédito formal, según análisis de BBVA Research. Sin embargo, la mayoría solicitan crédito cuando ya no tienen margen de maniobra.

Por eso, cuando llegan a la entidad financiera con el flujo de caja ahogado, deudas atrasadas y sin claridad sobre el destino de los recursos, lo más probable es que se niegue la solicitud de financiamiento.

A continuación, el equipo de Kapital Colombia explica cuándo pedir crédito puede marcar la diferencia entre impulsar el crecimiento de una pyme o poner en riesgo su estabilidad financiera.

Pacto por el Crédito
Imagen generada con la IA Gemini con fines ilustrativos.

1. No es cuando hay problemas, es cuando hay oportunidades

El mejor momento para solicitar crédito suele ser cuando la empresa está bien, no cuando está en crisis. Esto implica tener ventas estables o crecientes, buen historial de pago y capacidad demostrable para asumir nuevas obligaciones.

Estos son algunos ejemplos para saber cuáles son esos momentos adecuados:

  • La demanda crece y no se puede responder por falta de inventario, equipo o personal.
  • Se están perdiendo oportunidades (pedidos grandes, nuevos contratos) por falta de liquidez inmediata.
  • Se quiere acelerar el crecimiento de la empresa porque está siendo más lento de lo que exige el mercado o frente a la competencia.

2. Cuando el crédito es una inversión, no un salvavidas

No se trata de endeudarse por endeudarse, sino de usar el crédito como una herramienta estratégica que genere un retorno medible para que la empresa crezca con finanzas más sólidas y tenga un mejor acceso al sistema financiero. Por eso, es una buena idea cuando se quiere:

  • Financiar proyectos de expansión (nuevas sedes, canales de venta, digitalización).
  • Comprar activos productivos (maquinaria, tecnología, vehículos) que aumenten capacidad o eficiencia.
  • Apalancar inventario para temporadas de alta demanda o negocios estacionales.

3. Cuando el flujo de caja soporta la deuda

Antes de endeudarse, se debe revisar si el flujo de caja actual permite responder por las cuotas sin ahogar la operación. Estos son algunos indicadores claves que señalan si es o no saludable solicitar un crédito:

  • Flujo de caja positivo o predecible, incluso en temporadas bajas.
  • Deudas actuales bajo control, sin atrasos ni sobregiros frecuentes.
  • Proyecciones donde el incremento de ingresos por el proyecto financiado cubre el valor de las cuotas y deja margen.

Ahora, si para pagar el crédito se tiene que dejar de cumplir con proveedores, impuestos o nómina, no es el momento idóneo para solicitar financiación.

Tarjetas de crédito en Colombia
Imagen: generada con IA de Gemini

4. Cuando las condiciones del entorno son razonables

Además de mirar el estado de la operación y la capacidad de endeudamiento, también se debe tener en cuenta las tasas de interés vigentes y las características, y las condiciones de los préstamos.

En escenarios de tasas muy altas o alta incertidumbre, lo más prudente será endeudarse por pequeños montos y plazos más cortos o simplemente posponer la solicitud del préstamo.

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Las empresas que usen inteligentemente la financiación para impulsar su operación en vez de sobrevivir, serán aquellas que logren tener mejores resultados.