Las mayorías del Partido Alianza Verde decidieron abrir la puerta a un respaldo presidencial al senador Iván Cepeda. La Dirección Nacional anunció la creación de una comisión encargada de construir un acuerdo programático con la campaña del candidato, de cara a las elecciones.
Según el partido, el objetivo es que las propuestas verdes queden incorporadas en el programa de la llamada “Alianza por la Vida”, y que la militancia pueda sumarse a la campaña de Cepeda y su fórmula vicepresidencial, una vez se logre consenso en las mesas de trabajo.
La adhesión, de concretarse, se formalizará en un acto público en los próximos días.
Pero el respaldo a Cepeda no será unánime, sectores minoritarios calificaron la decisión como “autoritaria” y aseguraron que, más que un acuerdo político, se trata de una imposición de las mayorías.
La senadora Angélica Lozano cuestionó con dureza la decisión:
“Es lamentable. Imponer y desconocer la voz de las minorías evidencia un talante autoritario y desconoce los principios democráticos de nuestro referente, el profesor Antanas Mockus”.
En la misma línea, las representantes Catherine Juvinao y Carolina Giraldo defendieron la tradición del partido de otorgar libertad a sus militantes para escoger entre distintas opciones de centro y centroizquierda, como Claudia López o Sergio Fajardo.
Juvinao anunció que se apartará de la decisión: “Acudiré al mecanismo de objeción de conciencia y seguiré representando a mi electorado”.
La representante Katherine Miranda fue más allá y rechazó de plano el respaldo a Cepeda:
“Es una postura autoritaria que busca silenciar a quienes pensamos distinto”.
Miranda incluso anunció que apoyará una fórmula distinta, alineándose con la candidata de derecha, Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo.
Desde el otro sector, el representante Jaime Raúl Salamanca, promotor del acercamiento con Cepeda, respondió a las críticas señalando que quienes se oponen no participaron en las discusiones internas:
“Fueron más de siete horas de debate. Nadie propuso apoyar a Paloma”.




