La Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) entregó su punto de vista sobre la expedición del Decreto No.0368 del 7 de abril de 2026, el cual establece un sistema de finanzas abiertas de carácter obligatorio en Colombia.
Este nuevo marco regulatorio permite avanzar hacia un modelo en el que, con la autorización de los usuarios, diferentes actores podrán acceder e intercambiar información financiera de manera segura, estandarizada y eficiente.
Para la Cámara, lo anterior abre la puerta a nuevos modelos de negocio y servicios más ajustados a las necesidades reales de los consumidores.

“Desde la CCCE consideramos que esta medida tendrá impactos altamente positivos para el comercio electrónico en Colombia, al habilitar nuevas capacidades que fortalecerán la experiencia de compra y el desarrollo del ecosistema digital”, aseguró María Fernanda Quiñones, presidente ejecutiva de la CCCE.
En ese orden, Quiñones mencionó cinco beneficios que trae el decreto:
- Mayor inclusión financiera y acceso al comercio electrónico
- Mejores experiencias de pago y reducción de fricciones
- Mayor competencia e innovación en servicios financieros y digitales
- Personalización y mejores ofertas para los usuarios
- Impulso a la interoperabilidad del ecosistema digital articulando finanzas abiertas con la infraestructura de pagos inmediatos de Bre-B.
¿Qué más dijo la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico?
Aunque celebra la decisión, considera que un elemento que merece atención particular es el cronograma que establece el decreto para la expedición de los estándares técnicos del sistema, incluyendo los estándares para la iniciación de pagos.
“Si bien valoramos que el decreto fije esta obligación, es importante contar con plazos concretos para la expedición de cada estándar. La celeridad con que ese cronograma se construya y se cumpla será determinante para la pronta entrada en operación del sistema”, advierte su presidente.
Además, considera que este cronograma no puede desarrollarse de manera aislada.
“Resaltamos que la implementación de este modelo deberá ir acompañada de altos estándares de seguridad, protección de datos y educación al consumidor, pilares fundamentales para consolidar la confianza en el entorno digital”, comenta María Fernanda Quiñones.




