El próximo 23 de abril de 2026, la Universidad EIA será escenario del Diálogo de Alto Nivel “Venezuela 2026: la ruta a la democracia y la reactivación económica”, convocado por la universidad mencionada, el Atlantic Council, el Consejo Colombiano de Relaciones Internacionales (CORI), Araujo Ibarra Consultores y la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana, con el apoyo de las Cámaras de Comercio del Oriente Antioqueño y Aburrá Sur.
El conversatorio central contará con la participación de expertos internacionales y nacionales como Geoff Ramsey (Atlantic Council), Andrés Rugeles (CORI), Luis Felipe Quintero (Cámara Colombo-Venezolana) y Juliana Villegas (Araujo Ibarra), quienes abordarán interrogantes cruciales para la región:
¿Debe primar la reactivación económica sobre la democratización? ¿Qué papel jugará Estados Unidos en la transición? ¿Existen condiciones reales para una recuperación sostenible del comercio y la inversión binacional? ¿Cuáles sectores ofrecen oportunidades concretas para los empresarios colombianos en este nuevo entorno?
Las preguntas planteadas, explicaron los organizadores, reflejan la magnitud de los desafíos y la necesidad de respuestas informadas en un escenario marcado por los desafíos políticos, la incertidumbre institucional y la redefinición de las relaciones hemisféricas.
En otros detalles, este encuentro da continuidad a la agenda de Diálogos de Alto Nivel liderada por el Centro de Pensamiento de la Universidad EIA, orientada a generar análisis riguroso y espacios de discusión sobre los principales temas del debate nacional.
En palabras de Andrés Rugeles, vicepresidente del CORI, “uno de los principales desafíos hoy es construir un relacionamiento pragmático con Venezuela sin renunciar a los valores democráticos y la recuperación de la institucionalidad, en un entorno donde los equilibrios geopolíticos son cada vez más complejos de alcanzar”.
Por su parte, Saúl Pineda, director del Centro de Pensamiento de la Universidad EIA, señala: “Colombia debe prepararse para un escenario de oportunidades condicionadas, donde la recuperación del comercio y la inversión con el vecino país dependerá tanto de la estabilidad política venezolana como de la capacidad empresarial para adaptarse a un nuevo marco institucional”.

Contexto de Venezuela: entre la transición e incertidumbre
Venezuela atraviesa una fase inédita y altamente compleja de transición, marcada por la reconfiguración del poder tras la operación de extracción de Nicolás Maduro en enero de 2026, y enmarcada en una nueva estrategia de seguridad nacional de los Estados Unidos.
En ese orden, los recursos energéticos han adquirido una renovada centralidad geopolítica en el hemisferio, al tiempo que se refuerza el rechazo a la injerencia de actores extrarregionales en América Latina.
Y es que según expertos, persisten profundas incertidumbres en torno a la evolución del proceso político. Las preocupaciones sobre el respeto a las libertades fundamentales, la vigencia de los derechos humanos, la ausencia de un cronograma claro hacia elecciones libres y transparentes, así como la fragilidad institucional y jurídica, continúan limitando la consolidación de una transición democrática efectiva.
A ello se suma un deterioro social acumulado que restringe los beneficios inmediatos de la eventual recuperación económica.
Comercio e inversión: una relación en recuperación incompleta
Las relaciones económicas entre Colombia y Venezuela evidencian un patrón de auge, colapso y recuperación parcial. Las exportaciones colombianas hacia Venezuela alcanzaron su máximo histórico en 2008, superando los US$6.000 millones, para luego desplomarse a menos de US$196 millones en 2019.
Desde entonces, se ha observado una recuperación progresiva que llevado a que en 2025 se hayan registrado por segundo año consecutivo más de mil millones en exportaciones hacia el vecino país, registrando el último año un crecimiento del 6,8 %. No obstante, las cifras más recientes evidencian señales de cierta fragilidad.
En materia de inversión, los flujos siguen siendo marginales. Los datos más recientes muestran niveles bajos y sin una tendencia clara de recuperación, lo que refleja la persistente incertidumbre política, institucional y jurídica en el vecino país.




