CARF ajusta el cálculo del recaudo tributario para proteger las finanzas públicas

Con el cambio de metodología, la proyección de impuestos del CARF es más precisa y ofrece proyecciones mucho más realistas.

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En un esfuerzo por blindar la economía colombiana y garantizar que el Estado pueda pagar sus deudas sin contratiempos, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) actualizó la metodología con la que calcula la elasticidad de los impuestos.

En términos prácticos, este cálculo le dice al Gobierno cuánto dinero entrará a sus arcas por cada punto que crezca la economía, permitiendo que el endeudamiento no se torne insostenible en el largo plazo.

Estos cálculos son un insumo para Regla Fiscal, el mecanismo que impone límites al gasto público y al endeudamiento del gobierno para garantizar la sostenibilidad de las finanzas a mediano y largo plazo y evitar crisis.

Con el cambio de metodología, la proyección de impuestos del CARF es más precisa porque tiene en cuenta la memoria o inercia del recaudo, es decir, reconoce que lo que se recaudó en el pasado influye en lo que se recibe en el presente.

El CARF explicó que, al usar este modelo, pudo limpiar los datos de ruidos estadísticos y ofrecer proyecciones mucho más realistas sobre la sostenibilidad del país.

Las proyecciones para 2026

El informe del CARF ya anticipa cómo se comportarán los impuestos frente al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) este año.

El recaudo de impuestos como el IVA, los aranceles y las retenciones en la fuente, que son muy sensibles a lo que pasa hoy en la economía subiría un 1,157 % por cada punto porcentual que crezca la economía.

En el caso del impuesto de renta, que se paga sobre lo que las empresas ganaron el año pasado, su reacción es un poco más lenta, por lo que el comité proyecta un aumento de 1,031 % por cada punto de crecimiento económico.

En conjunto, se espera que el recaudo tributario tenga una respuesta de 1,140 %, una cifra ligeramente más conservadora y prudente que la estimada el año anterior.

Lecciones del pasado para el futuro

Para que este nuevo modelo fuera realmente confiable, los expertos del CARF tuvieron que mirar hacia atrás y corregir cicatrices históricas.

La entidad revisó, por ejemplo, la caída del recaudo de renta de casi un 97 % en el año 2000 debido a la crisis económica de finales de los 90. Al identificar este evento como un dato atípico, el organismo logró que sus proyecciones actuales no se vean distorsionadas por crisis del pasado.

El informe concluye que, una vez la economía alcance su ritmo ideal y las políticas se mantengan estables, los impuestos y el crecimiento económico deberían ir de la mano, creciendo al mismo ritmo, lo que se conoce como elasticidad unitaria.

Con estos ajustes, Colombia busca asegurar que su economía sea predecible, atractiva para la inversión y, sobre todo, financieramente responsable.