La Superintendencia de Servicios Públicos, dirigida por Felipe Durán, hizo un llamado a las empresas prestadoras de los servicios públicos para que adelanten acciones que mitiguen los efectos del fenómeno de El Niño.
Entre ellas se encuentran priorizar el abastecimiento a hospitales, hogares de la tercera edad, centros penitenciarios y colegios; monitorear el nivel de los embalses en centrales hidroeléctricas y gestionar la administración del agua; asegurar el suministro de combustibles para los generadores térmicos y garantizar el consumo de gas en hogares, pequeños comercios y gas vehicular, con la finalidad de que esta población esté blindada frente a eventuales restricciones en la oferta del energético.

La entidad manifestó que el fenómeno de El Niño se agudizaría en septiembre de 2026, particularmente en las regiones Andina y Caribe, con base en datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).
Agregó que la participación de la ciudadanía es importante e invitó a los usuarios a ahorrar agua y energía, con la finalidad de mitigar los efectos de la ola de calor.

Lo anterior se debe a que un fenómeno de El Niño de alta intensidad y larga duración haría disminuir el nivel de los embalses, reduciendo la capacidad de generación eléctrica a través de estas fuentes. Esto requeriría una mayor entrada en operación de las plantas térmicas, que generan energía con insumos como el gas. Sin embargo, este energético ya se está importando y el nivel de importaciones alcanza cerca de 32% del consumo.
Todo lo anterior pone presión sobre el sistema y puede ocasionar alzas en las tarifas de energía. Y, si la oferta no llega a ser suficiente, podrían presentarse restricciones en el servicio para algunos sectores de la población.
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