Presupuesto de 2027 frena la valorización de los TES colombianos y reaviva las dudas fiscales

Presupuesto de 2027 frena la valorización de los TES colombianos y reaviva las dudas fiscales

Para los analistas, el drástico movimiento visto en los mercados refleja el impacto de un diagnóstico fiscal mucho más grave del esperado.

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Hasta hace unos días el mercado financiero local se encontraba celebrando el cambio de gobierno en Colombia que derivó además en un dólar bajista, una valorización en los títulos de deuda pública (TES) y acciones al alza.

Sin embargo, la publicación del proyecto de ley del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 y las nuevas proyecciones fiscales del Ministerio de Hacienda revirtieron de inmediato esta tendencia.

El sinceramiento de las cifras públicas puso sobre la mesa un presupuesto de $634,9 billones (29,9 % del PIB) superior en $59,3 billones a los $575,7 billones propuestos inicialmente por la administración de Gustavo Petro. Este incremento, sumado a la revelación de un déficit fiscal inercial para 2027 que alcanzaría un 9,4% del PIB, ha despertado dudas sobre los fundamentales macroeconómicos de Colombia.

Presupuesto de 2027
Fuente: Banco Popular.

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En respuesta, el mercado de deuda pública se desvalorizó 25 puntos básicos (pb) tras el anuncio. Las caídas más significativas se concentraron en los plazos más largos de la curva: los TES con vencimiento a 2036 aumentaron su tasa en 35 pb, los de 2042 subieron 41 pb y los de 2050 avanzaron 35 pb.

De forma paralela, el peso colombiano experimentó una depreciación intradía del 2,26 %, tocando un máximo de $3.225, para luego cerrar con una pérdida neta del 1,52 % en el nivel de $3.201 por dólar, rompiendo con la estabilidad que venía mostrando frente a la región.

Para los analistas, este drástico movimiento refleja el impacto de un diagnóstico fiscal mucho más grave del esperado.

Manuel García, vicepresidente de gestión patrimonial en Skandia, explicó que el mercado ha experimentado «dos momentos en menos de un mes», haciendo referencia a la expectativa inicial favorable sobre el rumbo del nuevo gobierno y a la presentación de un presupuesto que puso en alerta a los inversionistas.

Por su parte, Felipe Campos, estratega de Alianza Valores, señaló que «la reacción negativa es más a que el número conocido (monto del presupuesto) es mucho más grande de lo que se pensaba originalmente». No obstante, destacó queel sinceramiento fue positivo. «Llevábamos 3 años con números que el mercado no creía, se había perdido mucha credibilidad en ese tipo de anuncios», dijo.

La herencia de los TCO y el reto en deuda pública

Detrás de la fuerte presión sobre los TES de largo plazo se encuentra un problema de caja heredado de la administración anterior. Un análisis del Banco Popular revela que las presiones en el servicio de la deuda (rubro que aumentó un 31,7 % hasta los $155,4 billones) surgen de mayores necesidades de financiamiento de corto plazo.

De acuerdo con la entidad financiera, el gobierno anterior recurrió de manera excesiva a los Títulos de Corto Plazo (TCO) para cubrir necesidades de caja inmediatas en lugar de acudir a deuda de largo plazo, lo que disparó el saldo de TCO de $8,9 billones en julio de 2025 a $51 billones en julio de 2026.

Campos criticó duramente esta práctica contable, señalando que la administración anterior realizó un reemplazo de deuda que consistió en tomar un cuarto del total emitido y cambiarlo por tasas más altas, calificándolo como » un maquillaje que realmente hizo la deuda más costosa».

Este incremento ineludible en las amortizaciones obligará al nuevo Ministerio de Hacienda a realizar una emisión de deuda por $238,6 billones ($150,9 billones en TES internos y $87,7 billones en deuda externa), según el Banco Popular.

El escenario optimista para la deuda

A pesar de las presiones actuales, los analistas consideran que el mercado de TES podría estabilizarse si el Gobierno logra estructurar su anunciada Ley de ajuste fiscal por $45 billones para reducir el déficit inercial del 9,4 % al 7,2 % del PIB.

Presupuesto de 2027
Fuente: Banco de Bogotá.

Alejandro Rojas, economista del Banco de Bogotá, plantea un escenario constructivo y sostiene que «la emisión podría ser mucho menor si todos los astros se alinean», permitiendo reducir las necesidades de financiamiento de 2027 en más de $80 billones.

Para lograr este ajuste serían esenciales tres palancas, de acuerdo con el experto: reducir el pago de amortizaciones internas de la deuda que vence en por lo menos $32 billones vía roll-over con una gestión activa de la Tesorería, disminuir el gasto en intereses en $10 billones si se logra moderar la inflación esperada con un ajuste al mínimo y la aprobación de una Ley de ajuste fiscal que reduciría directamente las necesidades de emisión en $45 billones.

Viento de cola internacional para los emergentes

El reajuste de las tasas locales ocurre en un contexto global de alta exigencia para los bonos soberanos. ANIF advierte que las tasas de largo plazo están aumentando globalmente debido a elevados déficits fiscales. El bono a 10 años de Estados Unidos alcanzó el 4,7 % (su máximo en tres años), mientras que el bono alemán llegó al 3,2 % y el francés al 4 %.

Presupuesto de 2027
Fuente: ANIF.

No obstante, García considera que esta presión global puede jugar a favor de Colombia: «los emergentes estamos en un ciclo diferente al que están los mercados desarrollados». Según el vicepresidente de gestión patrimonial en Skandia, la región está captando cuantiosos recursos gracias al superciclo de los bienes básicos, con el precio del petróleo rondando los US$90 por barril.

La clave para que Colombia aproveche estos flujos y retome la senda bajista en las tasas de sus TES radicará en la capacidad de la administración actual de transmitir un mensaje de consolidación fiscal realista y, sobre todo, de recuperar la certidumbre en los mercados.