La propuesta de la Alcaldía de Bogotá de aumentar la tarifa del impuesto de Industria y Comercio (ICA) para las actividades financieras generó un nuevo choque con el sector privado.
Asobancaria y Colombia Fintech rechazaron el incremento incluido en el proyecto que se discute este martes en el Concejo de Bogotá, y pidieron retirar la medida y mantener la tarifa vigente.
La iniciativa plantea elevar de 14x 1.000 a 21x 1.000 la tarifa del ICA para las actividades financieras.
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Los gremios advierten que una mayor carga tributaria sobre el sector financiero podría terminar trasladándose a los usuarios, al elevar los costos de originación de crédito y de otros productos financieros.
Según el sector, esto podría restringir el acceso a financiación de hogares, empresas y emprendedores y, eventualmente, presionar al alza productos como los créditos hipotecarios.
“Bogotá no puede aspirar a atraer inversión mientras eleva los costos de financiarla”, señalaron los gremios, que también alertaron sobre un posible traslado de operaciones y nuevas inversiones de bancos y empresas fintech hacia otros municipios.
De concretarse este escenario, agregaron, la capital podría enfrentar efectos sobre el empleo y la actividad económica, además de una eventual erosión de su propia base tributaria y de su posición como principal centro financiero del país.
Cabe mencionar que varias ciudades del país tienen tarifas de ICA para el sector financiero superiores a la propuesta para Bogotá, Por ejemplo, Barranquilla 30 x1.000, Tunja 30 x 1.000) y Cali 25 x1.000.
Y la Alcaldía sostiene que: “En ninguno de estos casos se ha observado una disminución del recaudo en el tiempo, lo cual esperamos que tampoco suceda en Bogotá”.
Gremio automotor también cuestiona aumento del ICA
La oposición a la propuesta no se limita al sector financiero. La Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores (Aconauto) también manifestó su rechazo a la estructura actual del ICA y advirtió que cualquier incremento afectaría gravemente al sector.
Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de Aconauto, sostuvo que la tarifa que actualmente aplica Bogotá sobre las ventas brutas resulta especialmente onerosa para los concesionarios, cuyo margen final se ubica entre 3% y 4%.
“La actual tarifa con la que la ciudad grava las ventas brutas, incluidas las de los concesionarios de automotores, cuyo negocio da un margen final entre el 3 y el 4 por ciento, es francamente confiscatoria; luego un incremento lesionaría gravemente los negocios”, afirmó.
El dirigente explicó que el ICA constituye uno de los impuestos más gravosos para los concesionarios porque se liquida sobre los ingresos por ventas, independientemente de si la empresa obtuvo o no utilidades.
Alcaldía defiende reforma al ICA
La Alcaldía de Bogotá, por su parte, sostiene que la reforma busca simplificar la estructura tarifaria del ICA y hacer ajustes bajo criterios de capacidad contributiva y equidad.
De acuerdo con la Administración distrital, 275 actividades económicas bajarían de tarifa y 169 subirían. Por efecto del redondeo, la Alcaldía estima que habría una reducción del impuesto para el 89,6% de las empresas industriales, el 82,9% de las comerciales y el 27,3% de las de servicios.
Entre las actividades que tendrían reducciones están los restaurantes, cuya tarifa pasaría de 13,8 a 12 por mil; los bares, de 13,8 a 11 por mil; y la edición y publicación de libros, de 8 a 4 por mil.
Frente al aumento para el sector financiero, el Distrito asegura que la propuesta responde a un análisis técnico sobre la capacidad contributiva de esta actividad, que, según la Administración, continúa siendo favorable frente a otros sectores económicos de la ciudad.
La Alcaldía también argumenta que la modificación se sustenta en criterios de objetividad, legalidad y equidad tributaria.
Además, la propuesta contempla eliminar la retención asociada al uso de tarjetas débito y crédito para pequeños comercios con ingresos inferiores a 1.933 UVT, cerca de $100 millones, como parte de la estrategia de formalización y promoción de los pagos digitales.
El debate continuará en el Concejo de Bogotá, donde se definirá el futuro del incremento de la tarifa para las actividades financieras y del resto de modificaciones planteadas al ICA.



