Opinión | ¿Adultez? ¿O aún en la adolescencia? La quinta era de las Fintechs

Opinión | ¿Adultez? ¿O aún en la adolescencia? La quinta era de las Fintechs

Para las fintechs, crecer con rentabilidad, escala, disciplina operativa y madurez regulatoria se convirtió en la verdadera medida del éxito.

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Por: Jaime Morales, socio en McKinsey & Company

La industria fintech dejó su adolescencia. En la última década pasamos de la infancia a años de crecimiento acelerado, abundancia de recursos (capital), energía desbordante y muchas emociones. Luego vino la corrección antes de llegar a la mayoría de edad. ¿O aún no?

Sabemos que en 2025 se abrió para las Fintechs una etapa distinta: una en la que crecer sigue siendo importante, pero hacerlo con rentabilidad, escala, disciplina operativa y madurez regulatoria se convirtió en la verdadera medida del éxito. Es como pasar de ser adolescente a convertirse en un adulto responsable.

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En McKinsey, hemos llamado a este momento la quinta era de las fintech.

Algunas cifras ayudan a dimensionar esta evolución y lo que las Fintech representan:

  • En 2025, las startups financieras generaron aproximadamente US$650.000 millones en ingresos globales, 21 % más que en 2024.
  • Durante los últimos cuatro años crecieron cerca de 23 % anual, frente al 6 % de la industria de servicios financieros.
  • Aun así, apenas representan 4 % de sus ingresos globales.
  • Si las tasas recientes se mantienen, el sector podría alcanzar US$2 billones (trillion en inglés) en 2030 y cerca de 9 % del mercado financiero mundial.

América Latina merece especial atención:

  • Con alrededor de US$60.000 millones de ingresos y una penetración cercana al 8 %, la región todavía es pequeña en términos absolutos,
  • …pero ha crecido 43 % anual desde 2021. Buena parte de ese avance proviene de resolver problemas históricos de inclusión financiera, pagos y acceso al crédito.
  • La concentración, sin embargo, es significativa. Mercado Pago, Nubank y PagBank representan conjuntamente cerca de 48 % de los ingresos fintech regionales.
  • Esto es un recordatorio de que el crecimiento de un mercado no garantiza una distribución homogénea del valor.

Además, Colombia consolida uno de los ecosistemas fintech de mayor crecimiento de la región. El Fintech Snapshot 2026, publicado en el sitio web de Colombia Fintech, muestra una industria que está entrando en una etapa de mayor madurez.

El crédito digital representa 39,4 % de las empresas del ecosistema, seguido por los pagos digitales, con 33 %, y crypto y blockchain, con 8,2 %.

¿Cómo leer esto de manera general? El crecimiento económico colombiano ya no se explica sin esta industria.

Regresa el capital, aunque con mayor selectividad

La inversión aumentó alrededor de 40 % frente a 2023 y la capitalización de las fintech cotizadas superó por primera vez US$850.000 millones. El mercado premia cada vez más a compañías escaladas con economías probadas y a nuevos jugadores con propuestas distintivas. Las fintech maduras, además, se han convertido en consolidadoras de su propia industria y ya protagonizan más de la mitad de las adquisiciones del sector.

¿Qué determinará la siguiente etapa? En McKinsey identificamos cuatro grandes tendencias en nuestro más reciente reporte al respecto, The next age of Fintech (ya disponible en nuestro sitio web).

  • La primera, y probablemente la más transformadora, es la inteligencia artificial (IA). Las fintech están utilizándola para desarrollar en semanas productos que antes requerían años, atender segmentos que anteriormente no resultaban económicamente viables y reducir estructuras de costos. Pero la IA también reduce las barreras de entrada. La tecnología que hoy fortalece la ventaja de una fintech puede facilitar mañana la aparición de un nuevo competidor.
  • La segunda tendencia son los activos digitales. En 2025, las transacciones con stablecoins alcanzaron US$35 billones, aunque apenas 1 % correspondió a pagos reales de usuarios. El potencial está en una infraestructura financiera que comienza a incorporar liquidaciones transfronterizas, tesorería, pagos a comercios y activos “tokenizados”. La convergencia entre finanzas tradicionales, fintech y blockchain empieza a producirse en la infraestructura misma del sistema.
  • La tercera transformación es regulatoria. Cada vez más fintechs consideran las licencias bancarias como herramientas estratégicas para acceder a financiamiento más barato, expandirse y fortalecer la confianza. En 2025 se presentaron 21 solicitudes de licencias bancarias en Estados Unidos, más que durante los cuatro años anteriores combinados.
  • La cuarta tendencia quizá sea menos visible, pero puede resultar igualmente profunda. Las fintech horizontales, empresas de software que ayudan a digitalizar a las instituciones financieras desde adentro, ya representan 13 % de los ingresos del sector. En lugar de competir frontalmente con los incumbentes, les permiten modernizar tecnología, eficiencia y cumplimiento. Su crecimiento se aceleró a 21% en 2025.

Una oportunidad relevante para Colombia y América Latina

La región ya demostró que puede producir campeones fintech y crecer a velocidades superiores a las de otros mercados. La siguiente prueba será transformar esa velocidad en empresas sostenibles, confiables y escalables. En nuestro país ya podemos avizorar a estos campeones: Addi cerró su serie D por US$85 millones, mientras que Duppla recaudó US$60 millones en una ronda de inversión, ambas en julio pasado, y Yuno recaudó US$45 millones en su serie B apenas hace unas semanas, en agosto. Todas, orgullosamente colombianas.

Las nuevas recetas para ganar son claras. Las compañías deberán combinar crecimiento con rentabilidad y economías unitarias creíbles. Tendrán que reconocer que, cuando la IA hace más sencillo replicar productos, la distribución y la confianza adquieren mayor valor. Y deberán convertir regulación y cumplimiento en capacidades competitivas.

La quinta era fintech en Colombia será menos indulgente con el crecimiento sin fundamentos. También puede ser mucho más grande que las anteriores. El próximo salto no dependerá únicamente de quién innove primero, sino de quién sea capaz de convertir innovación, confianza, regulación y escala en una ventaja que perdure.

La pregunta para esta quinta era será, entonces, si las fintech seguirán comportándose como adolescentes que crecen rápido o si, finalmente, darán el salto a la adultez.