En São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, Scania opera la planta desde la que atiende a América Latina y que es la única fábrica de la compañía fuera de Europa.
La fábrica, inaugurada en 1962, tiene capacidad para producir 30.000 vehículos al año y emplea a unos 5.296 trabajadores. Cuenta con 183 proveedores en Brasil y Argentina y exporta a una treintena de países, entre ellos Argentina, Chile, Perú y Colombia.
De sus líneas sale un nuevo motor cada cinco horas y se producen 18 buses cada día. Además, su planta de pintura maneja un portafolio de 72 colores. En 2025, Scania vendió 12.679 vehículos en Brasil y exportó 11.315 unidades.
Para Carlos Ciernes, responsable de ventas de soluciones para toda la región de Américas, desde Canadá hasta Uruguay, una de las principales ventajas de la planta brasileña es su flexibilidad.

“Hoy tenemos la capacidad, desde nuestra fábrica en Brasil, de producir todos los productos que se venden globalmente. Todo lo que se produce en Europa u otras partes del mundo también lo producimos acá”, afirmó para Valora Analitik desde la planta.
El directivo agregó que la inversión de 73.000 millones de reales realizada por la compañía beneficia a toda la región, porque permite acceder a las últimas tecnologías lanzadas en Europa.
“Cuando hacemos un lanzamiento en Europa, aproximadamente entre tres y seis meses después tenemos esa misma tecnología disponible acá”, explicó.
Según Ciernes, estos recursos están orientados a ofrecer vehículos que reduzcan el consumo de combustible, aumenten el rendimiento y eleven el tiempo de operación o uptime.
Capacidad y ritmo de producción de Scania en Brasil
La planta ya produce localmente camiones a gas natural y biometano y, desde 2025, ensambla chasises para buses eléctricos.
En cuanto a los camiones eléctricos, Scania completó las inversiones industriales necesarias, pero espera alcanzar una escala de mercado suficiente antes de iniciar la producción local prevista para 2027. Hasta entonces, estos vehículos llegan importados desde Suecia.
Ciernes señaló que los vehículos a gas “están creciendo mucho en todos los mercados” y que esta tendencia debería continuar. Sobre los eléctricos, indicó que su despliegue depende de la infraestructura disponible en cada país y de que las rutas estén preparadas.
En Colombia, el gas ya fue probado y actualmente no tiene la misma demanda que en el pasado. Según Ciernes, los vehículos eléctricos “empezarán a crecer un poco más”.
La compañía cuenta con más de 400 personas en su operación local, entre ellas numerosos mecánicos, y planea abrir más sucursales y talleres.
“Queremos estar más cerca del cliente, con nuevos talleres y también buscando alternativas para cuando necesite un servicio dedicado dentro de su propio garaje”, dijo.
El directivo reconoció que la topografía colombiana es muy distinta a la de otros países de la región, pero aseguró que la marca cuenta con productos diseñados para responder a esas condiciones.
Competencia china
Ante la llegada de marcas chinas al mercado, Ciernes afirmó que Scania respeta a estos competidores, pero destacó que la propuesta de la compañía va más allá del vehículo.
Según explicó, la oferta incluye servicios digitales, información para una gestión más eficiente, apoyo, capacitación y desarrollo de conductores.
La compañía, dijo, sigue de cerca la evolución del mercado para ofrecer el mejor costo total de operación durante todo el ciclo de vida del producto.
Sobre su principal desafío, Ciernes fue directo: “Estamos permanentemente escuchando a los clientes, entendiendo sus necesidades y las tendencias del segmento y del transporte, y desarrollando productos para entregárselos”.
Scania también presentó resultados relacionados con sostenibilidad y eficiencia de su operación en Brasil.
La compañía asegura haber reducido en 50 % las emisiones de CO₂ dentro del flujo logístico terrestre por tonelada transportada mediante el Scania Logistic Lab.
Además, 1,5 millones de botellas PET han sido retiradas del medioambiente a través de un proyecto que utiliza PET reciclado para fabricar la parrilla frontal de los vehículos.
La compañía estima que 250 toneladas de CO₂ al mes dejarán de emitirse por la fábrica mediante el uso de biometano en sus operaciones.
En materia de agua, el 70 % del volumen tratado retorna al proceso productivo. El consumo promedio mensual es de 14,5 millones de litros. En eficiencia energética, las acciones implementadas han permitido un ahorro de 8.241 MWh.




