La megaobra de la calle 13 en Bogotá, en el sector que conecta las localidades de Teusaquillo y Puente Aranda, alcanzó cerca del 50 % de avance, un año después de la demolición controlada de los puentes conocidos como ‘El Pulpo’. El proyecto se destaca por el ritmo de ejecución de sus obras, mientras los ciudadanos ya pueden observar cómo se levantan las nuevas estructuras, lo que genera expectativas sobre los cambios que traerá para la movilidad de la capital.
La obra contempla la construcción de estructuras a diferentes niveles para mejorar la movilidad de vehículos particulares, transporte público y otros actores viales.
En entrevista con Valora Analitik, Carlos Mauricio Arango, gerente de infraestructura de Conconcreto, explicó los principales avances de la intervención, los desafíos que ha enfrentado su ejecución y las características de la infraestructura que se construye en este corredor estratégico para la movilidad de la capital.
De acuerdo con el directivo, uno de los hitos de la obra es el levantamiento de las pilas que soportarán los puentes y el desarrollo de las estructuras que permitirán distribuir el tráfico en distintos niveles. Estos trabajos hacen parte de una intervención que busca facilitar la conexión entre la avenida Las Américas, la calle 13 y los corredores por los que circula el transporte público.
“Este es un proyecto muy importante para la ciudad. Tenemos un avance significativo, un año después de haber iniciado el proceso de demolición del puente antiguo. En este momento ya tenemos siete frentes de avance y todas las pilas levantadas”, explicó Arango.
El gerente señaló que la infraestructura se construye por etapas y que la ejecución requiere coordinar las actividades de obra con el tránsito que continúa circulando por el sector. Por esta razón, los equipos deben habilitar y adecuar espacios de manera progresiva para desarrollar las estructuras sin interrumpir completamente la movilidad.

¿Qué falta por construir en el megaproyecto de la calle 13?
La intervención contempla tres niveles, diseñados para organizar los movimientos vehiculares y facilitar la conexión entre los diferentes corredores.
El tercer nivel incluye dos puentes principales para el tráfico mixto, cada uno con tres carriles, que permitirán conectar la avenida Las Américas en ambos sentidos. Estas estructuras tendrán una longitud aproximada de 700 metros y constituyen uno de los componentes centrales de la intervención.
Según la información entregada por Arango, este nivel registra un avance del 67 % y se espera que esté terminado en el primer trimestre de 2027. Una vez habilitados, los puentes también podrán facilitar el manejo del tráfico durante la construcción de las demás estructuras del proyecto.
El segundo nivel estará destinado al sistema TransMilenio. Allí se construye una glorieta exclusiva para los buses, con sus respectivos accesos y salidas, que permitirá organizar los movimientos del transporte masivo. Esta estructura registra un avance superior al 50 % y se proyecta que entre en servicio durante el segundo semestre de 2027.
Por su parte, el primer nivel contará con una glorieta para distribuir el tráfico mixto hacia las diferentes vías del sector. Su construcción forma parte de las etapas finales de la intervención y, según el cronograma informado, se prevé que esté terminada durante el primer semestre de 2028.
La puesta en funcionamiento de estas estructuras permitirá integrar los movimientos de los vehículos particulares con los recorridos del transporte público, mediante espacios diferenciados para cada tipo de circulación.
Más de 1.000 trabajadores participan en las obras
Uno de los principales retos de la construcción ha sido ejecutar las actividades en una zona urbana con circulación permanente de vehículos. El traslado progresivo del tráfico de un costado a otro permite intervenir los espacios necesarios para levantar las nuevas estructuras.
Arango explicó que esta dinámica exige una programación constante de los trabajos, debido a que cada modificación en la circulación debe permitir el desarrollo de la siguiente fase constructiva.
“Vamos moviendo el tráfico de un lado para otro. Habilitamos un espacio para construir una vía y después trasladamos la circulación para trabajar en el otro sector. Al estar en la ciudad, tenemos desafíos importantes”, indicó el directivo.
Para responder a estas condiciones, el proyecto cuenta con alrededor de 1.000 personas que trabajan en diferentes actividades y turnos. De acuerdo con Arango, las labores se desarrollan durante las 24 horas en las zonas intervenidas, con el propósito de avanzar en la construcción y cumplir con los plazos establecidos.
El directivo también destacó que una parte importante del trabajo se realizó antes de que las estructuras fueran visibles para los ciudadanos. Entre noviembre y marzo del año anterior, los equipos adelantaron actividades de cimentación para soportar los puentes.
Esta fase incluyó la instalación de aproximadamente 1.080 micropilotes, algunos con profundidades de hasta 30 metros. Aunque estos trabajos no representaban avances evidentes desde la superficie, constituyeron la base para levantar las estructuras que actualmente se encuentran en ejecución.
¿Cuánto cuesta el proyecto de la nueva calle 13?
El megaproyecto contempla una inversión superior a los $506.600 millones e incluye, además de los puentes y las glorietas, obras complementarias para mejorar las condiciones de circulación en el corredor.
Entre los componentes previstos se encuentran pasos semideprimidos, infraestructura para peatones, ciclorrutas y otros elementos destinados a organizar los desplazamientos de los distintos usuarios de la vía.
La intervención busca mejorar la conexión entre los corredores de transporte y distribuir los flujos vehiculares mediante una infraestructura de tres niveles. Su desarrollo también requiere mantener la coordinación entre las actividades constructivas y los cambios temporales en la circulación.
Finalmente, Arango reiteró que el avance cercano al 50 % responde al trabajo realizado en las cimentaciones y en las estructuras principales. El cronograma contempla la habilitación del tercer nivel en el primer trimestre de 2027, la entrada en servicio del segundo nivel en el segundo semestre de ese año y la finalización del primer nivel durante el primer semestre de 2028.




