En entrevista con Valora Analitik, Alberto Calderón, CEO de AngloGold Ashanti, reveló detalles del proyecto minero Quebradona, el cual podría abrirle las puertas a Colombia en la producción de minerales clave para la transición energética, como el cobre. Si avanza en la obtención de licencias y permisos, el proyecto podría comenzar a operar en 2030 o 2031 y generar exportaciones anuales por US$1.500 millones.
La iniciativa también contemplaría una producción adicional de oro y plata. El directivo también se refirió a la coyuntura de la industria del petróleo y el gas en Colombia, señalando que ve mayor potencial en los yacimientos del mar Caribe que en el fracking.

¿Qué es AngloGold Ashanti y qué operaciones tiene?
AngloGold Ashanti es una compañía de tradición minera, de oro principalmente, creada hace 150 años. Está radicada en EE. UU., es una empresa listada en Nueva York, y tiene operaciones en todo el mundo, 50.000 personas, operaciones en Australia, en África, en Brasil, Argentina y la operación más grande va a ser en Nevada, EE. UU., y también negocios en Canadá.
Es una de las multinacionales más grandes de oro, con proyectos en todo el mundo, tiene la ventaja de todas esas compañías grandes que tienen los recursos para hacer las cosas bien, quiero decir, lo que llamamos nuestro objetivo, y es empoderar a nuestros empleados y mejorar las sociedades. Eso quiere decir que la presencia nuestra, por ejemplo, en Tanzania, en Egipto o en Australia debe ser para un efecto neto positivo sobre las comunidades donde estamos.

¿Cuál es el proyecto, el proyecto con el que van a avanzar en Colombia y qué potencial ven en el país?
Empiezo con el potencial, que es algo en lo que he venido insistiendo desde que estaba en Ecopetrol. Miremos solo el tema del cobre. Ese mineral, geológicamente, empieza por los lados de Chile, en las montañas de los Andes, y sube, y hay grandes descubrimientos después en Perú, y después pasa por Colombia, donde realmente no hemos hecho nada en cobre, y después se extiende a Panamá, donde hay una operación grande que se llama Cobre Panamá.
Entonces nosotros sabemos que, por la misma cadena geológica, en Colombia hay cobre, pero toca desarrollarlo y nada es fácil. En el país tenemos un proyecto bonito que se llama Quebradona, pero es algo que nunca se ha hecho, es minería subterránea, no tan profunda, pero empieza por 600 metros de profundidad y baja hasta 1.000 metros.
Ese tipo de minería necesita tecnología y experiencia para hacerla bien, y pocas compañías en el mundo la tienen. Entonces, la importancia para mí de este proyecto es que, si nos va bien y con todos los permisos y las licencias, esto podría abrirle las puertas a Colombia a un gran sector productivo. El país tiene todavía cobre, oro y también tiene gas. Yo creo que serán importantes para los próximos 20 o 30 años.
¿En dónde está localizado el proyecto Quebradona y cuándo comienza a operar?
Quebradona está en Jericó (Antioquia). Es un proyecto, para dimensionarlo, de 80.000 toneladas (anuales en promedio). Para pasarlo en términos de exportaciones, que es tan importante para Colombia, sobre todo en la medida en que el petróleo y el carbón se van a disminuir dramáticamente en los próximos 10 años, las exportaciones serían del orden de unos US$1.500 millones al año.
Para ponerlo en perspectiva, eso es más que la industria bananera, que de por sí ya es grande, y se acercaría a las flores, que es el primer producto de exportación no minero en Colombia. Es decir, solo un proyecto, da las dimensiones de que algo de escala mundial. Todo es grande en un proyecto de estos.
¿Qué se necesita para volverlo realidad? El problema ha sido el otorgamiento de la licencia ambiental en el gobierno anterior. Había una posición totalmente antiminera, antipetróleo, entonces era imposible. Este gobierno tiene una disposición y entiende la importancia del proyecto y que Colombia quiere desarrollar su potencial minero.
Pero esto es cuidando al medio ambiente, protegiendo el agua, que es un tema importante, pero si nos dan la licencia ambiental en 18 meses, podríamos estar empezando la construcción en el último año y medio de ese gobierno. Estaríamos invirtiendo y trayendo al país US$1.000 millones en esa primera fase de inversión.
Ese es más o menos el proyecto si las cosas salen bien. Hay un compromiso de que las autoridades ambientales, de que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, y todos van a mirar ese tema para estar seguros de que el agua está protegida, de que sea un proyecto complementario con la agricultura, que en Jericó, Antioquia, dicho sea de paso, la agricultura se ha disparado y este proyecto sería complementario con eso.

¿Si avanzan con los permisos, el proyecto entraría en 2031 y exportaría US$1.500 millones anuales?
Digamos que sería 2031. La idea en exportaciones es de unos US$1.500 millones. Las cifras son enormes, en regalías, impuestos a la región. Es un proyecto como muchos de los que hacemos. Nosotros estamos en Tanzania, por ejemplo, de donde uno saca algo en el subsuelo que está inerte, y eso, que tiene un valor importante, permite realmente un gana-gana para el país, las comunidades locales y las compañías que lo están haciendo.
¿Qué minerales producirá Quebradona?
El principal es cobre, curiosamente. Nosotros somos una empresa de oro, pero lo principal es cobre, son como 80.000 toneladas de cobre al año (en promedio). Colombia no produce nada, 4.000 toneladas o 5.000 toneladas, es decir, Colombia empezaría a poner cobre. Lo de oro y plata es pequeño en proporción, pero tiene algo de oro.
¿Significaría para Colombia que empiece a abrir la puerta a la producción de minerales para la transición energética?
Eso es importante. Sin cobre no hay transición energética. Sin cobre no hay energía solar, no hay carros eléctricos, no hay transmisión eléctrica, no hay paneles solares, no hay energía eólica. El cobre es por excelencia el mineral verde y necesario para la transición energética.
Muchas compañías grandes están esperando a ver qué pasa, porque ninguna compañía grande está en Colombia hoy en día. No están BHP, Rio (Rio Tinto), Newmont, Barrick, todas están a la expectativa. El hecho de que se abra un primer proyecto en los próximos 10 o 15 años, le cambia totalmente el panorama al país. Esa es la importancia, abrir y mostrar que sí se puede en Colombia, que sí se puede tener una tecnología distinta, compleja, subterránea, y que en Colombia se puede. Eso ya se demostró con el Cerrejón.
Hace años Exxon fue pionero en el Cerrejón, pero fue menos complicado, porque se dio a cielo abierto, pero demostró que se puede. Son 10.000 trabajadores en forma segura. Es decir, que esto para el cobre y el oro sería importante para abrirle el campo a Colombia en cobre y oro.
¿Cuánto durará este proyecto?
Por el momento, estamos hablando de 15 años, pero siempre hay más exploración. Entonces diría que fácilmente 20 años, 25 años, porque siempre uno encuentra más.
¿Cuáles son los minerales que más tiene Colombia y que permitirían destrabar el potencial?
Yo creo que Colombia tiene un potencial enorme en carbón, pero, la verdad, no por ser aguafiestas, no le queda mucho tiempo. El carbón ha aprovechado la guerra entre Rusia y Ucrania. Europa se vio forzada a volver a utilizar carbón. Pero en algún momento se va a acabar esa guerra, y el carbón va a caer dramáticamente. Yo me imagino que las exportaciones en (la década) 2030, en algún momento, van a ser significativamente menores a las actuales.
Desafortunadamente, el tema del petróleo no es distinto. Otra vez es mi opinión, pero he mirado este tema con cierto detenimiento. El daño de los últimos años es casi irrecuperable porque el costo en Colombia es alto. Para empezar de ceros a explorar y después sacar, se necesita un precio de US$100 por 10 años.
Ahora, por la guerra, se sube a US$100, pero el precio de largo plazo está en US$60 o US$70. He visto estudios de consultorías serias que miran que las exportaciones de petróleo nuestras se acaban como en 2035.
Todavía tenemos petróleo, pero para consumir internamente 350.000 a 400.000 barriles diarios en 2035. Yo creo que para allá vamos, y eso es casi inevitable. Entonces, ¿qué hay? Gas. Todavía tenemos mucho inexplorado, y es casi un crimen que hoy en día Colombia está importando el LNG (Gas licuado o gas en estado líquido). Están identificados grandes potenciales de gas offshore, que ojalá se ponga todo el esfuerzo, porque gas sí está hasta 2050 o 2060. El gas es por excelencia el recurso natural de la transición, como el cobre.
Ojalá podamos volvernos otra vez autosuficientes y podamos exportar gas. Colombia tiene potencial en cobre y en oro. Es decir que, si uno lo mira así, uno podría estar teniendo industrias relativamente importantes en (la década) 2030. Mi recomendación sería concentrarse en esos tres commodities que sabemos que Colombia tiene bien identificados.
¿Ve potencial para llevar carbón a Asia-Pacífico?
No competimos, porque Australia todavía tiene carbón, y para nosotros llevarlo por Panamá es demasiado costoso. Hay un potencial, yo no digo que va a desaparecer, pero se lo pongo en porcentajes. En Colombia, hace tres años, 60 % de las exportaciones eran commodities, recursos naturales. Si se mira hoy, es como 45 %, ya ha caído sustancialmente. Yo creo que esto en (la década) 2030 cae por ahí a 25 %. Yo no veo cómo podemos sustituir eso, sino con recursos naturales como el cobre, el gas y el oro.
¿Cree que recuperaremos la autosuficiencia de gas en el futuro?
Yo sí creo, Colombia tiene gas, y está identificado desde hace 20 años. Pero nunca ha habido las condiciones, la estabilidad macro, en las reglas de juego. Porque nadie va a hacer inversiones enormes de gas con un gas controlado. El precio es controlado.
Cuando yo estaba en Ecopetrol con Mauricio Téllez, tratamos de liberar el precio del gas, y (salió) derrotado en el Congreso. El gas en Colombia va a ser controlado, entonces, nadie invierte. Se necesita crear las condiciones, yo creo que otra vez este gobierno entiende. Tenemos una ministra de Minas extraordinaria, un viceministro de Minas extraordinario. Hay que aprovechar eso, porque ellos entienden bien el tema del sector eléctrico, el energético y el minero. Entonces tenemos las mejores posibilidades para tratar de crear las condiciones para que esto se dé.
¿El fracking sería ese impulso que necesitamos?
El fracking tiene más impacto de corto plazo, pero los grandes yacimientos están offshore (en el mar), pero se demoran más. No tengo los últimos datos de fracking, pero no creo que nos solucione, EE. UU. fue una cosa extraordinaria. Yo no creo que vayamos a tener tan buen impacto, ojalá me equivoque. Pero sí sé que offshore hay grandes yacimientos de gas, hay que buscarlo en ambos sitios, uno de más corto plazo y otro sustancial de mediano.
Colombia ya tiene los pozos de Chuchupa que están en el mar. Es decir, ya tenemos experiencia offshore. El fracking, yo creo que hay que hacerlo, y es lo que tiene más impacto de corto plazo. No hay ninguna duda de que hay que hacer el fracking, pero, y me puedo equivocar, no es de las magnitudes del offshore y tampoco de las magnitudes de lo que pasó en EE. UU. Lo de EE. UU. es brutal. Pasó de nueve años de gas a 500 años con solo fracking.
¿Qué decisiones concretas deben tomarse para acabar con la minería ilegal?
La diferencia entre minería buena e ilegal es entre el cielo y el infierno. La minería ilegal usa mercurio, lo bota el agua, la minería legal no usa mercurio y recircula todo. Estos (minería ilegal) están acabando con la fauna y los ríos de Colombia, sobre todo entre Antioquia y el Chocó. Es una tristeza.
Pero tengo confianza en que el gobierno va a tener planes estructurales y difíciles para combatir este flagelo, que otra vez, durante los últimos cuatro años, solo creció, fue la única minería que creció.
¿Cuáles son los riesgos que tiene Quebradona frente a este fenómeno?
Quebradona tiene una ventaja enorme, y es que es subterráneo. Nadie llega ya a 600 metros, y no es oro, sino cobre. Si tuviéramos un proyecto de oro a cielo abierto cercano a minería ilegal, sería complicado, y probablemente, no nos meteríamos. A un kilómetro de la tierra no hay minería ilegal. En cobre, realmente, es difícil, es distinto al oro.
¿En cobre hay minería ilegal?
No, es más difícil. Simplemente por el valor. Un bloque de oro, que es un ladrillo, vale US$1,5 millones. Un ladrillo equivalente de cobre vale US$5.000. El cobre vale US$6 la libra, es decir, US$10 o US$12 el kilo. Digamos que no es rentable, a diferencia del oro.
¿Algo que desee añadir?
Reiterar ese tema ambiental es importante para las grandes compañías. Solo en Quebradona, 90 % del agua se toma de agua lluvia, no se toca ningún acuífero, es totalmente complementario con la agricultura. Ahora estamos teniendo un proyecto en Nevada, que es un desierto. Es decir, es posible, con la gran minería, tener algo totalmente complementario con la agricultura y con protección al medio ambiente, sin tocar agua de comunidades o de agricultura. Se puede tener un proyecto con una gran licencia de operar, que beneficie a las comunidades y a los accionistas.



