Constructora Camu nació en 1985 en Armenia, por lo que lleva más de 40 años construyendo en el Eje Cafetero viviendas de interés social, vivienda media y alta, y también proyectos comerciales, como los dos primeros centros comerciales de Armenia, Portal del Quindío y Unicentro.
Su gerente general, Clarena Mejía Giraldo, conversó con Valora Analitik sobre las señales de recuperación que están viendo para el sector en el Gobierno De la Espriella, los desafíos que enfrentan actualmente, las tendencias que seguirán vigentes y lo que se debería priorizar para seguir la senda de reactivación.
En primer lugar, fue enfática en afirmar que ven señales “alentadoras”, teniendo en cuenta que, para ella, el principal reto es que la construcción de vivienda vuelva a crecer.
Destacó que, en el Congreso Colombiano de la Construcción, el Ministerio de Vivienda planteó como ejes la habilitación de suelo, la agilización de trámites y la estabilidad de las reglas para los próximos años.
Por otra parte, en su juicio, la coordinación entre el sector público, los gremios, la banca y las empresas tras el terremoto del 10 de agosto “genera confianza para invertir”. De cara al 2027, “miramos con optimismo y con la convicción de que viene un año de crecimiento para la vivienda en Colombia”.

Así, desde su experiencia como constructores en la región, considera como prioridades cuatro frentes para el sector:
El primero es la agilidad en los trámites: licencias, planes parciales, escrituración y registro tienen un impacto directo en los tiempos y los costos de los proyectos, y en la rapidez con la que las familias reciben su vivienda. Sigue la disponibilidad de suelo, de la mano de planes de ordenamiento territorial actualizados que permitan desarrollar proyectos de forma ordenada.
Como tercero, estabilidad de las reglas de juego, “porque un proyecto de vivienda toma varios años entre su planeación y su entrega, y la certeza normativa es lo que permite invertir con visión de largo plazo”.
Finalmente, el cuarto es el acceso de los hogares a financiación, incluidos los colombianos que compran desde el exterior, “que hoy son un motor muy importante para regiones como el Eje Cafetero”.

Sobre las tendencias, detalló que la primera es la sostenibilidad, pues certificaciones como CASA Colombia y EDGE dejarán de ser un diferencial para convertirse en un estándar.
Sigue el comprador global, teniendo en cuenta que cada vez más colombianos en el exterior y extranjeros compran a distancia, lo que exige procesos digitales y mucha transparencia.
También la flexibilidad de uso, con viviendas que pueden habitarse, usarse como segunda residencia o destinarse a renta. Y la cuarta, especialmente después del sismo, es una mayor exigencia sobre la calidad constructiva.
Nuevo proyecto de la constructora para la recuperación de Armenia tras el terremoto
Actualmente, constructora Camu desarrolla Armóniko Living, un proyecto de apartamentos en las afueras de Armenia, sobre la vía al Aeropuerto Internacional El Edén, en el sector de Ciudad Origen.

Este tiene apartamentos de una, dos y tres alcobas, con una arquitectura biofílica y, en la recuperación del Quindío, aporta tres puntos importantes.
“Primero, vivienda nueva diseñada y construida bajo el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente, la NSR-10, que es hoy una de las principales preocupaciones de las familias. Segundo, genera empleo en un momento en que la región lo necesita. Y tercero, amplía la oferta de alojamiento para los visitantes y los profesionales que llegan a apoyar la reconstrucción”, detalló Mejía.
Sobre el crecimiento de la constructora Camu, contó que vienen de un 2025 récord y 2026 mantiene un “buen ritmo”.
“A septiembre llevábamos 240 unidades vendidas, y en lo corrido del año más de la mitad de nuestras ventas, el 51,7 %, ha sido a compradores en el exterior”. Anticipó que esperan terminar el año con 321 unidades y cerca de $151.580 millones.




