Muchas empresas de la frontera con Venezuela no saben qué documentos necesita un migrante para ser contratado. El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) lo señala como una de las trabas para que la reactivación del comercio entre los dos países genere empleo formal en la zona.
En entrevista con Valora Analitik, la organización dijo que hace falta acompañar a los empleadores durante la contratación y mencionó que “algunas organizaciones dan incentivos a las empresas que contratan población migrante”.
Las cifras de Migración Colombia que cita el JRS muestran que entre enero y mayo hubo en el país más de 17 millones de cruces pendulares y que cerca del 12 % se hizo por Arauca. Trabajar, comerciar, estudiar y recibir atención médica están entre los motivos principales.
A muchos migrantes les cuesta conseguir un trabajo formal porque no tienen los documentos en regla, no logran convalidar sus estudios o se topan con empleadores que desconfían de ellos, en municipios donde hay pocas vacantes formales y donde muchas mujeres no cuentan con apoyo para el cuidado de sus familias.
Informalidad en la frontera
Quienes no consiguen empleo formal terminan en ventas, pequeños negocios, transporte o trabajos por días, actividades que el JRS describe como la fuente más inmediata de ingresos para muchas familias de la frontera, aunque con pagos inestables, sin seguridad social y con más riesgo de explotación.
La organización propone ayudar a que esos negocios se formalicen de a poco y consigan financiación y clientes, incluidas empresas que les compren, y plantea mesas de diálogo entre empresarios, autoridades y comunidades, junto con cursos de formación ajustados a lo que buscan los negocios de cada zona.
A alcaldías y gobernaciones les pide incluir la atención a esta población en sus planes de desarrollo para no depender de respuestas de emergencia.
El JRS tenía 13 oficinas regionales en enero de 2024 y hoy tiene cinco por la caída de la cooperación internacional. La de Arauca cerró el 30 de septiembre por falta de financiación y en la frontera solo siguen abiertas las de Cúcuta y Pasto.




