Según Peter Cerdá, CEO de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), el gobierno anterior aplicó muy pocas de las recomendaciones que el sector y las autoridades construyeron hace tres años para mejorar la capacidad del aeropuerto El Dorado de Bogotá.
Se trata del estudio de capacidad que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) lideró en 2023 con aerolíneas, entidades del Gobierno y el operador del aeropuerto.
Ese trabajo identificó 23 mejoras con las que el terminal podría operar cerca de 50 % más vuelos por hora.
El directivo conversó con Valora Analitik, durante el ALTA AGM & Airline Leaders Forum 2026 en Ciudad de México. En la conversación también se refirió al alza en el costo del combustible y a la recuperación de Aerolíneas Argentinas, que dejó atrás años de pérdidas.
¿Qué peso tiene Colombia para ALTA y cómo va la conversación con el nuevo gobierno?
A nivel de Colombia, es un país sumamente importante, un país que sigue creciendo tanto en el doméstico como en el internacional.
Sí he tenido reuniones con el gobierno, con la ministra de Transporte y con el equipo de IATA.
Vemos un gobierno que está muy enfocado en mejorar la infraestructura del país, en que el turismo se vaya desarrollando y creciendo y está muy enfocado en que el sector pueda crecer.
Tenemos ciertos retos que tenemos que corregir o mejorar.
Uno es la eficiencia de la capacidad del aeropuerto de Bogotá, El Dorado, donde IATA, hace tres años, desarrolló una serie de recomendaciones, y hasta el momento muy pocas de esas recomendaciones fueron implementadas por el gobierno anterior.
Lo que esperamos con este gobierno es que tomemos un documento que fue creado con los expertos tanto del sector privado como del público e ir implementando las recomendaciones para que podamos mejorar los servicios de operación que tiene El Dorado y, sobre todo, dar un mejor servicio a los pasajeros.
¿Cómo está afectando el combustible a las aerolíneas de la región?
El combustible tiene un impacto importante para el país, para la región y a nivel global.
En un año, el combustible pasó de ser 28 % a 38 % de todo lo que gasta una aerolínea para operar y lo que pagan las aerolíneas por combustible subió 78 %.
Eso tiene un impacto que es difícil que las aerolíneas asuman al 100 % y por eso estamos viendo que están reaccionando con ajustes, reduciendo el número de vuelos, subiendo las tarifas. ¿Por qué? Porque es una situación compleja, pero no es una situación nueva.
Como industria nos tenemos que adaptar y ser más eficientes. Por eso el rol del gobierno es tan importante: nos tienen que ayudar a implementar medidas que nos permitan operar de una manera más eficiente.
¿Qué cambió para el sector frente a hace un año?
Cuando el combustible te aumenta la factura un 78 % y te cambia el costo operativo de 28 a 38, va a tener un impacto.
Para varias compañías, ese costo supera lo que pueden pagar y algunas aerolíneas terminan cerrando o tienen que acogerse al capítulo 11, el proceso de reorganización por insolvencia en Estados Unidos. Eso es parte del negocio y por eso nos tenemos que adaptar y aprovechar las oportunidades que se nos presenten.
Por eso, cuando los gobiernos reducen sus impuestos, cuando podemos mejorar la eficiencia de los aeropuertos, eso también nos permite reducir los costos que tenemos como sector.
¿Qué lectura hace ALTA de la apertura del mercado aéreo en Argentina?
Es un paso más hacia lo que muchos de ustedes piden, que es la apertura de los cielos en toda Latinoamérica, en toda América.
Yo creo que nuevamente el mercado está evolucionando. Son políticas de Estado para hacer el mercado de Latinoamérica competitivo y, desde el punto de vista del sector, si creamos un país que está eliminando barreras, creando más oportunidades de crecimiento, más oportunidades de competencia, esto también puede permitirnos entrar.
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Y creo que es bueno al final para el consumidor, es bueno para el sector, porque va a crecer y vamos a tener más posibilidades de transportar a personas.




