El presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, se mantiene en su cargo, pese a las crecientes críticas, investigaciones judiciales y llamados para que se aparte de la dirección de la compañía.
Durante la Asamblea De Accionistas realizada en Bogotá, Roa fue enfático en que no renunciará y aseguró que su “conciencia está tranquila”, aun en medio de los escándalos recientes.
La declaración se produce en un contexto de presión institucional y sindical. La Unión Sindical Obrera (USO) ha exigido su salida para proteger los intereses de la empresa, mientras avanzan investigaciones por un presunto tráfico de influencias.
Roa también defendió la situación financiera de la compañía y señaló que la asamblea incluye la aprobación de estados financieros y la distribución de utilidades correspondientes a 2025. “La empresa se encuentra financieramente estable, con un ratio deuda/Ebitda de 2,3 veces, por debajo del tope de 2,5 aprobado por las calificadoras”, afirmó.
El directivo enfrenta una imputación de cargos por parte de la Fiscalía General de la Nación por un presunto tráfico de influencias relacionado con la compra de un apartamento, caso que la propia empresa reveló el pasado 11 de marzo.
A esto se suma un segundo proceso anunciado por el ente investigador, vinculado a un presunto exceso en los topes de financiación de la campaña presidencial de 2022, lo que incrementa la presión sobre la Junta Directiva.
Pese a este panorama, Ecopetrol ha señalado que, hasta ahora, no existen incumplimientos en la regulación aplicable ni en sus compromisos financieros. La compañía también indicó que no ha recibido notificaciones por parte de autoridades del mercado de valores y que mantiene protocolos de seguimiento a los procesos judiciales.
Las tensiones aumentaron tras recientes declaraciones que apuntan a posibles irregularidades dentro de la empresa. El exdirector de cumplimiento, Alberto Vergara, aseguró que una investigación interna contra Roa habría sido frenada de manera unilateral por un miembro de la Junta.
Adicionalmente, el expresidente de Hocol señaló en entrevista con Revista Cambio que la pareja de Roa, Julián Caicedo, habría influido en la contratación de al menos 500 personas en la petrolera. También denunció presuntas presiones para adjudicar un megaproyecto de regasificación a un tercero cercano.
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