El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, anunció que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) autorizó a Hidroituango aplicar de manera transitoria la regla de operación establecida en su licencia ambiental, con el objetivo de almacenar agua antes de los meses de menores caudales asociados al Fenómeno de El Niño.
De acuerdo con el ministro, la medida permitirá que el embalse pase de la cota 408 a la 420, aumentando la capacidad de almacenamiento de agua para enfrentar una eventual disminución de los caudales del río Cauca.
Arjona explicó que la decisión se tomó después de una evaluación técnica y de diferentes estudios sobre el comportamiento del agua. El ministro señaló que el Ideam ha advertido una alta probabilidad de que el Fenómeno de El Niño se fortalezca durante 2026-2027, por lo que el Gobierno busca anticiparse a un posible déficit hídrico.
“Estamos tomando medidas para preparar al país frente a los efectos del Fenómeno de El Niño y proteger nuestra seguridad hídrica y energética”, señaló Arjona.
La autorización tendrá una vigencia máxima hasta el 31 de julio de 2027, aunque podrá terminar antes si se cumplen dos condiciones: que el Ideam comunique oficialmente la terminación de las condiciones asociadas a El Niño y que la ANLA verifique durante al menos 30 días una recuperación sostenida de las condiciones de precipitación y del régimen hidrológico del río Cauca.
La resolución también establece que entre enero y abril de 2027, mientras exista volumen utilizable y las condiciones de operación lo permitan, Hidroituango deberá mantener una descarga no inferior a 198 metros cúbicos por segundo. La medida funcionará únicamente como caudal mínimo de soporte durante condiciones de muy bajos aportes.
Además, la empresa deberá realizar monitoreo adicional de la cantidad y calidad del agua cuando se presenten eventos extremos de caudal. Entre los parámetros que deberán ser vigilados están el caudal, la lámina de agua, conductividad, oxígeno disuelto, pH, temperatura y turbiedad.
El ministro enfatizó que la operación estará bajo monitoreo permanente y podrá ajustarse o suspenderse si se presentan afectaciones en las captaciones, la calidad del agua, los ecosistemas o las comunidades, así como ante alertas hidráulicas o geotécnicas.
“Hidroituango es una infraestructura estratégica para Colombia, por eso las decisiones sobre su operación deben tomarse con evidencia científica, responsabilidad y pensando en el interés del país, no desde posiciones ideológicas”, afirmó Arjona.
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