En su primer año en el país, Ticketmaster Colombia ha vendido cerca de 1,8 millones de boletas. Su gerente general, Diego Burgos, hizo a Valora Analitik un balance de los aprendizajes, el comportamiento del consumidor colombiano y los retos en seguridad y expansión.
¿Cómo evalúan este primer año de operación en Colombia?
Ha sido un año muy emocionante e interesante, con muchas cosas por contar. Pero, sobre todo, sentimos que este es apenas el inicio de muchos años muy positivos para la compañía en el país.
Me gusta comenzar estos balances con cifras: en este primer año alcanzamos cerca de 1,8 millones de boletas vendidas. Este dato envía un mensaje muy claro: hay una base de fans activa, interesada no solo en los artistas y eventos, sino también en la plataforma. En los principales lanzamientos del último año, más de 76.000 usuarios ingresaron a la fila virtual, mientras que el evento con mayor volumen de ventas superó más de 130.000 boletos vendidos.
Entre los eventos que generaron los mayores picos de búsqueda y tráfico destacan artistas y festivales como Bad Bunny, Shakira, Dua Lipa, Blessd, Festival Estéreo Picnic, Megaland y Green Day, lo que evidencia la diversidad y dinamismo del mercado colombiano.
Ese balance se traduce en algo clave: hemos logrado construir confianza con el usuario en tres frentes fundamentales: información, seguridad y tecnología.
¿Cómo se construye esa confianza con el usuario?
Primero, a través de la información. Desde antes del evento somos muy claros: anunciamos fechas de venta, precios, preventas y condiciones. Esto permite que el usuario se prepare con tiempo. Es importante aclarar que somos una plataforma al servicio de los organizadores; no definimos precios ni condiciones, pero sí ofrecemos herramientas para que ellos tomen decisiones informadas.
También trabajamos en la transparencia durante el proceso de compra: informamos sobre la fila virtual, la disponibilidad y si un evento se agota. Y después, en la experiencia del evento, brindamos información logística para que el usuario se ubique fácilmente.
El segundo pilar es la seguridad. Sabemos que en Colombia existe un riesgo importante de fraude, por lo que insistimos en que el único canal oficial es nuestra página web. No vendemos por WhatsApp ni redes sociales. Además, invertimos en tecnología para bloquear bots y combatir la reventa ilegal, y trabajamos con autoridades como la DIAN y la Policía para reportar fraudes.
El tercer eje es la tecnología. Ticketmaster invierte de forma constante, a nivel global y local, para mejorar la experiencia tanto del usuario como de los organizadores, con herramientas de compra, analítica y gestión.

¿Qué tipo de inversiones están proyectando para este año en Colombia?
Más que una cifra puntual, hablamos de inversiones en diferentes frentes. Por un lado, tecnología global para fortalecer la seguridad y la experiencia del usuario. Por otro, inversión local en pedagogía: contenidos, tutoriales, buenas prácticas y campañas informativas.
También invertimos en capacitación de nuestros equipos y en servicio al cliente. Contamos con un sistema de soporte al usuario que responde desde dudas básicas hasta procesos más complejos, como devoluciones.
Cada evento requiere una inversión distinta, dependiendo de su naturaleza. No es lo mismo un festival masivo que un torneo deportivo o un show de comedia, por lo que las cifras varían considerablemente.
Más allá de conciertos, ¿qué otros tipos de eventos están manejando?
Tenemos deportes, como torneos de tenis; entretenimiento, como shows de comedia; eventos en restaurantes; ferias, congresos y más. Si bien hoy los conciertos representan el mayor volumen, nuestra plataforma está diseñada para atender todo tipo de experiencias. El comportamiento del mercado también confirma el protagonismo de la música en vivo. Durante el último año, los conciertos concentraron el 76% de las ventas de boletos en la plataforma, seguidos por festivales (18 %), eventos gastronómicos (3 %) y teatro (2 %).
¿Cómo es el comportamiento del consumidor colombiano?
Es un consumidor que está volviendo y repitiendo compra. En promedio, una persona adquiere entre dos y tres eventos al año, aunque hay usuarios que compran muchos más.
De cada 100 clientes, alrededor de 16 regresan para comprar nuevamente. Eso muestra un potencial importante de crecimiento hacia un perfil de “súper fan”, que consume varios eventos al año.

Además, es un consumidor creativo: busca alternativas para acceder a los eventos. Por eso hemos desarrollado herramientas como “arma tu vaca”, que permite ahorrar y pagar en cuotas, asegurando la boleta desde el inicio.
¿Qué métodos de pago y alianzas financieras están manejando?
Trabajamos con todos los medios de pago: tarjetas de crédito, débito y PSE. Cerca de la mitad de las compras se hacen con tarjeta de crédito.
En cuanto a preventas, tenemos la capacidad de trabajar con cualquier entidad financiera. Sin embargo, estas alianzas dependen principalmente del promotor del evento, quien define su estrategia comercial.
¿Cuáles son los principales planes para este año?
Tenemos dos grandes objetivos. El primero es reforzar la pedagogía hacia el usuario, especialmente en temas de seguridad, para combatir el fraude y la reventa.
El segundo es expandir nuestra presencia a nivel nacional, llegando a ciudades intermedias y a eventos más diversos, más allá de los grandes espectáculos.
¿Qué le pedirían al Gobierno o a las entidades regulatorias?
Nuestra relación con las entidades ha sido positiva. Siempre buscamos ser proactivos y cumplir con la normativa.
Más que pedir cambios, lo que buscamos es fortalecer el trabajo conjunto: mantener espacios de diálogo y mesas de trabajo que permitan compartir experiencias y mejorar el ecosistema.
Nuestro objetivo es seguir operando bajo la ley, pero también aportar desde nuestra experiencia para construir un mercado más seguro y transparente.




