Boeing registró una pérdida de US$641 millones en el primer trimestre de 2020, lo que contrasta con las ganancias de US$2.149 millones obtenidas el mismo lapso del año pasado.
El fabricante estadounidense de aviones afirmó haber gastado entre enero y marzo US$4.300 millones de su caja para hacer frente a la crisis del coronavirus. Una situación imprevista que terminó de complicar su situación financiera debido a los inconvenientes causados por el modelo 737 Max, protagonista de dos accidentes mortales y obligado a permanecer en tierra.
En este contexto, la compañía manifestó sus planes de reducir la nómina en un 10 % aproximadamente. El recorte se haría a través de retiros voluntarios o despidos “según sea necesario”, apuntó Boeing, que tenía unos 160.000 colaboradores a finales de 2019.
“Tendremos que hacer reducciones aún más profundas en las áreas que están más expuestas a la condición de nuestros clientes comerciales: más del 15 % en nuestros negocios de aviones comerciales y servicios, así como en nuestras funciones corporativas”, dijo el CEO Dave Calhoun en un comunicado remitido al personal.
Los ingresos cayeron un 26 % respecto al año anterior a US$16.900 millones y la compañía registró una pérdida ajustada por acción de US$1,70.
Wall Street esperaba que el fabricante de aviones registrara una pérdida por acción de US$1,61 e ingresos de US$17.300 millones, según estimaciones de Refinitiv.
Con los viajes aéreos en los EE. UU. cayendo un 95 % respecto al año anterior, Calhoun dijo a los accionistas el lunes que probablemente tomaría dos o tres años para que la demanda de viajes se recupere frente a los índices de 2019, un cambio radical para una industria que a principios de este año estaba apostando a un crecimiento continuo.
(Con información de Cnbc).
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