Las manifestaciones en Santander están ocasionando un fuerte impacto sobre la industria avícola y es posible que tengan efectos inflacionarios para 2026. Según lo señaló la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), solo Santander requiere cerca de 7.000 toneladas diarias de alimento, con lo cual los cierres de vías impactan el funcionamiento de la cadena productiva y también de las granjas que operan en la zona.
Por otro lado, con base en las previsiones del Banco de Occidente, la inflación podría llegar a más de 6 % para 2026. David Cubides, economista jefe de la entidad financiera, señaló que el contexto del paro que se vive en Santander y Norte de Santander impulsaría este rubro de la economía y, por lo tanto, el encarecimiento de los precios para los usuarios.

Las razones de la protesta son los incrementos en el impuesto predial, pero los gremios económicos se están concentrando en el impacto que el paro tiene sobre la economía. Y es que, hasta la fecha, cerca de 1.500 toneladas de carne de pollo no han podido ser movilizadas. Adicionalmente, el panorama se complejiza puesto que en los departamentos mencionados se concentra cerca de 23 % de la producción de pollo y huevo en Colombia. Las cifras registran que cerca de tres millones de huevos no pudieron ser vendidos a Cuba, y en total 12 millones están represados.
A esto se añade que 57 millones de aves están alojadas en aproximadamente 1.200 granjas a causa de las alertas por la escasez de alimentos, mientras que en el sector agroindustrial 32 vehículos con aceite crudo de palma permanecen bloqueados, registrando pérdidas aproximadas de $12.000 millones.
Lo anterior tiene impacto en una industria en la que las empresas ya enfrentan sobrecostos por el standby del transporte de materias primas, a causa de los pasos que permanecen bloqueados. Alianza por Santander proyectó que, si no se restablece la normalidad en las próximas horas, habría riesgos de agotamiento de inventarios, y con ello, pérdidas cercanas a $150 millones diarios.
“En Colombia, la protesta pacífica es un derecho que respetamos plenamente. Sin embargo, los bloqueos prolongados están generando afectaciones graves sobre el abastecimiento de alimentos y la operación de sectores esenciales como el avicultor. Es fundamental encontrar un equilibrio que permita ejercer este derecho sin poner en riesgo el abastecimiento y la estabilidad de sectores esenciales. Está en riesgo la seguridad alimentaria y es necesario tomar medidas que garanticen el bienestar de todos”, señaló Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi.
Según el gremio, las restricciones se ubican en corredores estratégicos para la logística de la industria, como el paso entre Bucaramanga y Cúcuta, y también a la altura de Pamplona y Pamplonita. A la vez, hay restricciones para el acceso desde Boyacá hacia Santander, lo que no solo afecta al sector, sino también al mercado en general.

Imagen: Pxfuel.
El impacto macroeconómico
Cubides expresó que lo anterior no solo jalona los alimentos, sino también la inflación en restaurantes y hoteles, que ya vienen presentando cifras al alza. A lo que añadió que también se debe tener en cuenta la duración del paro, pues este efecto dependerá de si habrá un choque temporal o varios prolongados.
Más impactos en la región
En ese departamento, el transporte aéreo presentó una reducción de 44 % en pasajeros. Ha habido aproximadamente 14.000 personas afectadas y 120 vuelos cancelados. Pero no solamente este rubro del transporte ha sido afectado, sino que también el transporte intermunicipal registra una reducción de 90 % en el transporte de pasajeros en bus, lo que impacta a más de 100.000 usuarios al día y limita el acceso de 2.500 usuarios de otras regiones a servicios de salud, educación y comercio en el departamento.
Por su parte, en las cadenas de abastecimiento también hay una situación difícil. En Lebrija, que es un importante centro de distribución en la región, hay un bloqueo en un punto de suministro para 150 puntos de venta en barrios, lo que impide que se distribuyan entre $6.000 y $7.000 millones en bienes de primera necesidad. La situación ya provocó que se hayan tenido que desechar $800 millones en verduras y frutas, y se prevé que en los próximos días las pérdidas asciendan en otros $400 millones en alimentos perecederos, y a la vez, $150 millones en huevos, lo que no solo afecta a consumidores, sino también a comerciantes.
Mientras que en Bucaramanga se preveían eventos programados en la semana del 11 al 18 de abril, los cuales habrían dejado a la economía cerca de $20.000 millones. Alianza por Santander también señaló que ha habido cancelaciones de conciertos, actividades en hoteles y reuniones empresariales, entre otras. Un ejemplo de lo anterior es que podría perderse el Foro Café y Cafest en El Socorro, los cuales se celebran entre el 17 y el 19 de abril y para los que se esperan 300 asistentes.
En materia de la industria de la construcción, 95 proyectos no podrán continuar con una ejecución normal a causa de la falta de suministros y también hay riesgos en la seguridad laboral de más de 37.000 personas inmersas en estas actividades. Los riesgos de desabastecimiento de gas incrementaron en siete municipios y los insumos médicos en las IPS y farmacias están registrando alzas de hasta 30 % en los costos operativos a causa de la emergencia.
Las restricciones en corredores como la ruta Bucaramanga–San Gil y también en los accesos a Barrancabermeja paralizaron mercancías. Las afectaciones se produjeron sobre 800 camiones al día y están generando represamiento de bienes y servicios, así como pérdidas diarias de cinco mil millones de pesos para el sector transportador. En total, estos bloqueos, según cifras de Alianza por Santander, están generando pérdidas de $120.000 millones de pesos diarios.
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