Claves para entender cómo acogerse al régimen de insolvencia y reorganizar las deudas

Tan solo en lo que va del 2026, ya se han presentado 1.550 solicitudes.

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La reforma al régimen de insolvencia abrió la puerta para que cada vez más personas y emprendimientos tengan oportunidad de ordenar sus finanzas. 

De hecho, los datos muestran que el uso de este mecanismo se ha incrementado. Tan solo en lo que va del 2026, ya se han presentado 1.550 solicitudes, es decir 28 % más que lo registrado en enero del año anterior.

¿Qué es la solicitud de insolvencia y cómo funciona?

La insolvencia es una situación jurídica en la que se encuentra aquella persona natural o empresa cuando no pueda hacer frente al pago de sus deudas. Para aplicar a este régimen se debe demostrar que ya no puede cumplir con sus pagos como antes y presentar información básica sobre su situación financiera.

En ese sentido, en la práctica, basta con tener claros cinco puntos: 

  1. Explicar por qué ya no puede pagar sus deudas. 
  2. Hacer una lista completa de todas las ‘culebras’ que lo persiguen. Esto aplica tanto a personas, como empresas.
  3. Informar cuáles son sus ingresos actuales (salario, honorarios o pensión).
  4. Detallar los bienes que tenga a su nombre, si los hay.
  5. Plantear una propuesta sencilla de pago acorde con la realidad de su bolsillo.

Con estos documentos, el trámite se inicia en un centro de conciliación autorizado o una notaría que cuente con conciliadores habilitados específicamente para procesos de insolvencia. Una vez se radica la solicitud, se revisa que todo esté en orden y, si se cumplen los requisitos, el proceso admitido. 

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El trámite para declarar insolvencia se inicia en un centro de conciliación autorizado.
El trámite para declarar insolvencia se inicia en un centro de conciliación autorizado. Foto: Pexels

De acuerdo con Vanessa Méndez Farfán, abogada y asesora de deudores de Mendez y Mendez Abogados, la admisición es importante porque marca un antes y un después en la vida financiera del deudor. ¿La razón?, “desde ese momento se suspenden embargos de sueldos, honorarios y bienes, así como otras medidas como la congelación de cuentas bancarias”.

En el caso de los comerciantes, hoy pueden acogerse a la insolvencia quienes, aunque tengan negocio o matrícula mercantil, no poseen bienes por más de 1.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, sin contar su vivienda ni el vehículo de uso persona, es decir $1,75 mil millones.

¿Cuánto tiempo tarda el proceso?

La revisión inicial de la solicitud suele tardar hasta tres días hábiles. Una vez admitido el proceso, la negociación con los acreedores suele tomar alrededor de 60 días, aunque en casos más complejos puede extenderse algunos meses.

Tenga en cuenta que durante ese periodo, las deudas no desaparecen, pero sí se pueden renegociar, ajustando plazos, cuotas o condiciones a la capacidad real de pago del deudor.

“Entender si este mecanismo aplica o no para su caso puede marcar la diferencia entre seguir perdiendo ingresos cada mes o recuperar el control de sus finanzas”, destacó la experta.

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