En Colombia, las cajas de compensación familiar juegan un papel fundamental en los nuevos cambios que se están presentando a nivel demográfico, tecnológico, cultural y laboral. Pero además, son un soporte social clave en este momento de retos que viven las instituciones y la democracia en el país.
Comfama, la caja de Antioquia, celebró la Asamblea General de Afiliados ayer 17 de abril, donde expuso su informe de gestión 2025, haciendo énfasis en la relevancia que tuvieron las alianzas con públicos y privados para lograr impactar y beneficiar a 4,7 millones de personas desde distintos frentes.
En diálogo con Valora Analitik, David Escobar, su presidente, explicó cuales son los principales retos a los que se enfrenta en sector, el panorama nacional, los proyectos y las nuevas inversiones que se vienen para este 2026.
¿Cuáles son los retos que han identificado?
El primer reto que tenemos es el tema de la informalidad. Este es un país que, aunque ha tenido muchos avances relativos, va más lento de lo que quisiéramos. Antioquia mejor que Colombia, pero todavía las 42 cajas en los 32 departamentos tenemos ese desafío.
Por otra parte, el cambio demográfico está transformando todo lo que hacemos. La gente que trabaja, que necesita cuidado, el tamaño de las familias, el sistema educativo, el mismo sistema de salud, el cambio tecnológico alrededor del trabajo y la inteligencia artificial.
También aparece el cambio cultural, es decir, cada vez hay más personas que trabajan como independientes y no en el modelo tradicional. El freelance es cada día mayor.
Y de cara a la problemática social del país es hacer nuestra tarea. Tenemos que seguir siendo soporte del sistema de salud, aunque tenga crisis, del ecosistema de la vivienda de interés social, sistema educativo, ecosistemas culturales, entre otros.

¿A qué le atribuyen los resultados positivos del año pasado?
Nosotros hemos querido hacer énfasis en la historia de la confianza. En Colombia hay muchos desafíos de este tipo, es decir, problemas de confianza de la gente hacia las instituciones y de la gente con la gente.
Nos hemos preguntado de dónde viene esa confianza, y creemos que viene de que cuando uno cumple con las promesas que hace. Cuando usted lleva más de 7 décadas quedándole bien a los colombianos se va construyendo confianza.
Pero además, para poder cumplir promesas, uno no puede caminar solo; hay que trabajar con otros, y ahí es donde nacen las alianzas, factor muy importante para nosotros.
También, cuando crecemos, le prestamos servicios y apoyo a más gente porque es una obligación ética. Crecemos sosteniblemente y mostramos unas finanzas sanas porque somos una entidad social, pero también una empresa y tenemos que cuidar los recursos y manejarlos adecuadamente.
¿Cuáles fueron las estrategias que planteo Comfama para hacerle frente a los problemas de salud y vivienda?
Hemos sido capaces de, a pesar de la crisis, mantener los servicios de salud arriba y con buena calidad, dicho por los usuarios que nos califican. También con transparencia en el uso de los recursos y adicional con sostenibilidad, porque no perdimos plata, pudimos dejar una pequeña utilidad que vamos a usar para mejorar los servicios y para abrir más centros de salud en el futuro.
En hábitat, la noticia más difícil de los últimos años desde la vivienda pública es que el Gobierno Nacional dejó de dar subsidios de vivienda nueva. Muchas familias se quedaron colgadas en la mitad del camino.
En Antioquia nos juntamos instituciones públicas y privadas y logramos mantener arriba el sistema de vivienda en el departamento. De pronto con un poco menos de beneficiarios, pero los proyectos los hemos ido sacando adelante uno por uno, no estamos pendientes solamente de lo que hagan otros por nosotros.
¿Qué es lo que más están demandando las personas o grupos de una caja de compensación?
Últimamente están apareciendo unas tendencias a las que nosotros nos adecuamos. Por ejemplo, en parques cada vez es más importante la relación con la naturaleza, en cursos el baile, el yoga y la natación, pero también la sostenibilidad, la cocina y la gastronomía.
Mientras que, en el mundo técnico-laboral, las tecnologías emergentes, el software, la inteligencia artificial y los temas asociados al turismo vienen creciendo, al igual que lo que tiene que ver con la agroindustria y la gestión empresarial.
Hay un montón de cambios culturales y demográficos que modifican los servicios. En salud cada vez se necesita ofrecer servicios de cuidado más adecuados a poblaciones mayores. Hace 20 años casi todas nuestras citas médicas eran para enfermedades respiratorias y para temas gastrointestinales. Hoy en día ya entran patologías como hipertensión arterial, cáncer y diabetes.

¿En que van a estar enfocadas las inversiones de Comfama en 2026?
Vamos a invertir un poco más de $60.000 millones ($60.335 millones), incluso si las finanzas nos salen bien, superaremos esa cifra.
Y nuestros proyectos más importantes de infraestructura tienen que ver con terminar la tercera etapa de intervención del claustro, nuestro centro cultural más importante. También finalizar las etapas 2 y 3 de Biosuroeste, que hace poco se inauguramos la primera.
Pero además está el compromiso de empezar a construir nuestro parque en Santa Fe de Antioquia y en Río Grande, que es en una alianza con Empresas Públicas de Medellín.
Adicional a eso, nuestro sueño de construir la segunda etapa de nuestra sede en Urabá, en Apartadó. Es un proyecto muy grande que está por fuera de ese presupuesto porque apenas lo estamos terminando de estructurar y es la segunda etapa de la Clínica Panamericana en Urabá. Esa clínica va a crecer aproximadamente un 60 % y se invertirán cerca de $100.000 millones.
¿Cómo están viendo el papel de las cajas de compensación familiar a nivel nacional?
Hoy casi la mitad de la población colombiana tiene acceso a una caja de compensación y sus servicios. Frente a estos cambios que se entrecruzan – demográfico, tecnológico, cultural, laboral -, las cajas de compensación hoy son más vigentes que nunca. Sumándole el momento como el que viven las instituciones y la democracia colombiana.
Yo le auguro a este sector muchas más décadas de servicio. Necesitamos que este país no sea mayoritariamente informal en lo laboral, sino que sea mayoritariamente formal. Traer más gente a la formalidad para poder atenderlos mejor cuando estén afiliados.
Adicionalmente, oportunidades en el mundo del trabajo independiente y responsabilidades y oportunidades en la prestación de servicios a una población más envejecida.
Principalmente, las cajas de compensación se adaptan a la situación, por eso creo que en este momento de cambio de la sociedad colombiana también nos vamos a adaptar y vamos a seguir ofreciendo lo que sabemos hacer muy bien, es decir, oportunidades de movilidad social ascendente y de desarrollo a las familias de este país.




