En un mundo cada vez más interconectado, donde la inteligencia artificial y la digitalización transforman las interacciones humanas, surgen herramientas diseñadas para garantizar quien es un humano en línea de una automación/robot.
Esa es la promesa de valor de World, un protocolo que busca preparar a la humanidad para un futuro donde la inteligencia artificial será cada vez más sofisticada y será necesario diferenciar humanos únicos y reales de bots en espacios digitales como el internet.
En un contexto donde los deepfakes, las identidades falsas y los bots son cada vez más frecuentes, esta tecnología asegura que los actores en un entorno digital sean realmente humanos y así generar más confianza en línea.
Así funciona World
Para conocer más sobre esta tecnología, en Valora Analitik conversamos con Martín Mazza, gerente regional de Tools for Humanity (TFH), la empresa que colabora con el protocolo World.
Según Mazza, esta plataforma se ha diseñado específicamente para garantizar que las acciones digitales sean realizadas exclusivamente por humanos, promoviendo un entorno más seguro, confiable y auténtico en Internet.
“World es una red innovadora diseñada exclusivamente para humanos, que garantiza la participación única de personas reales. Su propósito es fortalecer la confianza en Internet, promover la seguridad y asegurar que, detrás de cada acción en línea, haya un ser humano y no un bot”, explica.
Para garantizar la autenticidad de los humanos, World utiliza una tecnología basada en el tratamiento de imágenes de los ojos de las personas para crear una «prueba de humanidad».
A través de un dispositivo que es muy similar a una cámara de alta resolución especialmente diseñado, denominado Orb, se toma una fotografía de los ojos, que se convierte en un código numérico encriptado que es anónimo.
“La prueba de humanidad consiste en la toma de una fotografía de alta resolución de la cara de la persona, se hace en los espacios físicos de World a través de un dispositivo llamado el Orb, que mediante la tecnología de prueba de conocimiento cero (ZKP por sus siglas en inglés), permite a los individuos demostrar que son humanos manteniendo su privacidad. El proceso dura tan solo un par de minutos y una vez se toma la fotografía el Orb solamente la imagen del iris se en un código único que queda vinculado al World ID o pasaporte digital y borra la fotografía original de inmediato”, destaca el directivo.
¿Y qué pasa con la privacidad?
Martín Mazza asegura que el proceso es completamente privado, ya que World no almacena información biométrica ni ningún tipo de dato personal, garantizando así que la identidad de los usuarios permanezca protegida en todo momento.
Otro aspecto crucial de esta tecnología es su naturaleza descentralizada, lo que significa que no depende de una sola persona o empresa, sino que involucra a una comunidad diversa de contribuyentes, investigadores, desarrolladores, usuarios y empresas.
Esta descentralización permite que el desarrollo de la red sea colaborativa basada en código abierto, lo que garantiza que sea auditable por cualquier interesado y no esté controlada por un ente central.
Con este desarrollo, World también pretende ofrecer una solución que prioriza la privacidad y la seguridad sin comprometer la experiencia de las personas.
«Como usuarios, no siempre hemos sido conscientes de cómo nos relacionamos en el espacio digital y, en el proceso, hemos perdido gran parte del valor de nuestra privacidad. World llega precisamente a contrarrestar esta tendencia, ofreciendo una credencial que preserva nuestra privacidad en línea. Esto puede resultar contraintuitivo, ya que estamos acostumbrados a ceder nuestros datos para acceder a servicios o sitios web, entregando una cantidad significativa de información bajo modelos basados en publicidad y otros esquemas», reflexiona Mazza.
Las cifras detrás de World
World ya cuenta con un impacto significativo en el ámbito global, con más de 17 millones de usuarios verificados en todo el mundo.
Actualmente, esta tecnología está disponible en más de 20 países, incluyendo Japón, Austria, Corea del Sur, Alemania, Polonia, Estados Unidos, Reino Unido, México, Argentina, entre otros.




