Crisis de gas amenaza con paralizar parte del aparato productivo e industrial de Colombia

Ecopetrol declaró desiertos los contratos para comprar el gas del exterior que llegaría a Puerto Bahía (Cartagena) y el Pacífico (Valle del Cauca).

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En la mañana del 19 de septiembre, Ecopetrol declaró desiertos los contratos de gas para los nuevos puntos de importación localizados en Valle del Cauca y Cartagena. Los compromisos estaban firmados para cinco años. Sin embargo, la empresa decidió echarlos para atrás porque el precio del gas contratado era tan alto que no era rentable para clientes locales.

Lo anterior se produce en un periodo donde la seguridad energética de Colombia está en entredicho y depende de delicados hilos para mantenerse. El primer reto es un fenómeno de El Niño que haría disminuir la capacidad de las fuentes hídricas para generar energía eléctrica, lo que a su vez llevaría a una necesidad de mayor operación de las plantas térmicas, que operan con gas para aportar al suministro de la energía.

Puntos de importación de gas. Imagen: Creada con AI con fines ilustrativos
Puntos de importación de gas. Imagen: Creada con AI con fines ilustrativos

Pero precisamente es el gas el que ahora mismo Colombia no está produciendo para satisfacer su propio consumo, lo que la llevó a importarlo. Por esa razón, la decisión de Ecopetrol de declarar desiertos los contratos podrían ocasionar que el gas esperado no llegue a los nuevos puntos de regasificación en 2026, y a que haya un mayor déficit de gas para marzo de 2027, con base en lo mencionado por los expertos consultados.

Previsiones del académico de la Universidad de los Andes, Sergio Cabrales, apuntaron que, aun con la entrada de los dos proyectos de regasificación mencionados (Puerto Bahía y Pacífico), el faltante de gas sería de 3,1 %. Sin las iniciativas este sería de más de 10 %. Pero independiente de la cifra, serán los industriales los principales afectados por la falta de gas en Colombia.

“No se le quitaría gas a las térmicas, las restricciones de gas, que ya están operando, son a industriales del mercado no regulado. Los efectos en la industria serían complejos, como está ocurriendo en Cerro Matoso, pero extrapolado a muchas más industrias. Ecopetrol tiene que conseguir gas, lo más probable es que sea en el (mercado) spot”, afirmó.

La situación para los industriales se debe a que, si falta gas, la prioridad en cobertura son los hogares y sector residencial. Por lo tanto, cualquier déficit que se presente deberá ser asumido por los industriales. Tal y como lo señaló Cabrales, si la situación de la productora de ferroníquel, Cerro Matoso, se extiende en otros actores, esto podría ocasionar pérdidas en la producción por falta de gas para operar o que las empresas migren a otros energéticos, como el gas licuado de petróleo (GLP).

Debe mencionarse que la empresa minera Cerro Matoso afirmó hace unos meses que, a causa de la inestabilidad en el suministro de gas, detuvo temporalmente la operación de una de sus dos líneas de producción, con lo cual redujo su capacidad productiva a aproximadamente 50 %. Lo anterior se debe a que Canacol, la principal empresa privada de gas en Colombia, no le está suministrando este energético en las cantidades necesarias, situación que está poniendo en riesgo sus operaciones minero-industriales.

“Ecopetrol no cierra la posibilidad a seguir revisando en el mercado alternativas sobre el particular, pero todo pareciera indicar que salvo un cambio estructural de corto plazo en el mercado internacional con el conflicto en Medio Oriente y la guerra en Ucrania, no se observa por ahora que exista la posibilidad de contar gas natural licuado (GNL) importado para estos proyectos en los próximos tres meses”, afirmó el experto en la industria y presidente de XUA Energy, Julio César Vera.

La importancia de la Regasificadora de Cartagena

De otro lado, los dos nuevos puntos de regasificación serían operados por Ecopetrol para la importación de gas, pero su infraestructura pertenece a otras empresas. En el caso del punto en el Pacífico, la empresa dueña es PIO S.A.S. (Puertos, Inversiones y Obras S.A.S). Mientras que en el caso de Puerto Bahía la dueña es Frontera Energy.

Frontera mencionó que su proyecto estaría listo para el primer trimestre de 2027, en el caso del punto en el Pacífico, la entrada está prevista para noviembre de 2026. Sin embargo, con la situación señalada anteriormente, la infraestructura de importación estaría habilitada, pero el gas no. Este panorama hace que la Regasificadora de Cartagena (SPEC) siga siendo la más importante para importar gas, y por lo tanto, clave para la seguridad energética de Colombia.

Crisis de gas amenaza con paralizar parte del aparato productivo e industrial de Colombia

Verá afirmó sobre este punto que, SPEC parece estar tomando aun más relevancia. De hecho, dijo que, con 58 millones de pies cúbicos de gas al día como cifra adicional, llegando a 533 millones de pies cúbicos diarios a finales de 2026, la seguiría posicionando como el principal punto para abastecer al mercado con el gas del exterior.

“La decisión de postergación de los proyectos de importación de Ecopetrol fortalecen la dependencia del país, a corto y mediano plazo, antes de la entrada del proyecto Sirius en el off shore (mar Caribe). Será clave garantizar al máximo su confiabilidad y disponibilidad operativa, además de la necesidad de que sectores como el industrial sigan revisando alternativas de uso de otros energéticos como el GLP, los combustibles para quemadores industriales e inclusive el carbón para garantizar sus necesidades de suministro”, aseguró.

¿Qué sigue para Ecopetrol?

Felipe Bernal, miembro del Centro de Política Energética de la Universidad de Columbia, dijo que Ecopetrol va a tener que buscar nuevas ofertas para asegurar que el gas llegue a tiempo. Pero los desafíos que están a la vista son un mercado internacional competido.

“Es una señal de alerta que no podemos minimizar. Colombia depende cada vez más del gas importado y necesita asegurar el suministro para los hogares, la industria y las plantas térmicas. Si los volúmenes que no se contrataron no se reemplazan oportunamente, pueden aumentar las restricciones industriales y reducirse la disponibilidad de gas para generar electricidad”, manifestó.

Para el académico de la Universidad de Columbia, la discusión debe ir más allá de que los contratos no eran rentables o las ofertas demasiado costosas. En su lugar, debe girar en cómo se reemplazará el suministro, bajo a qué precios y en qué plazos.

Destacado: Ecopetrol declara desierto proceso de compra de gas importado para regasificadoras del Pacífico y Puerto Bahía

“Lo más probable y de carácter urgente es que hicieran nuevamente el concurso y la apertura del proceso para validar cuáles fueron los inconvenientes que tuvieron antes, hacer un análisis más robusto a nivel de mercado para no declarar nuevamente desierto un proceso y que se pueda adjudicar en el menor tiempo posible. Es un tema determinante”, concluyó Bernal.