El 8 y 9 de abril en Santiago de Chile se llevó a cabo la conferencia Wings of Change Americas (WOCA), organizada por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), y donde Valora Analitik estuvo presente.
En el evento, se puso en la mesa que la discusión sobre la tecnología en la industria aeronáutica dejó de centrarse en si se debe invertir o no. Hoy, el foco está en cómo los datos que generan esas inversiones permiten mejorar la coordinación y la eficiencia entre aerolíneas, aeropuertos y demás actores del ecosistema.

Lo anterior surgió del informe IT Insights presentado por George Miley, vicepresidente para América Latina y el Caribe de SITA.
El estudios parte de una premisa. Cuando los datos fluyen de manera ininterrumpida entre los distintos actores, las operaciones funcionan de forma eficiente, pero cuando ese flujo se rompe, aparecen las irregularidades.
En ese contexto, la industria está entendiendo que existe una relación directa entre lo que se invierte en tecnología y lo que se pierde cuando ocurren fallas operativas.
Esa lógica explica el crecimiento del gasto tecnológico en el sector. Actualmente, las aerolíneas destinan más de US$36.000 millones, equivalentes al 3,6 % de sus ingresos, mientras que los aeropuertos invierten cerca de US$14.800 millones, lo que representa el 7,3 % de sus ingresos anuales.
En ese orden, el estudio identifica tres grandes frentes de inversión: inteligencia artificial, datos e infraestructura.

En inteligencia artificial, el 63 % de las aerolíneas ya está invirtiendo para mejorar el control de sus operaciones, desde el procesamiento de pasajeros hasta el movimiento de aeronaves.
En el caso de los aeropuertos, el 64 % prioriza su uso en ciberseguridad, el 60 % en control de pasajeros y el 53 % en la gestión de tiempos de rotación de aeronaves (turnaround).
En el frente de datos, el 49 % de las aerolíneas reconoce que los datos que recibe son inconsistentes, mientras que un porcentaje similar en aeropuertos señala que la información está fragmentada en silos, lo que limita la integración. Esta falta de control sobre el flujo de datos se convierte en uno de los principales cuellos de botella para la eficiencia.
Mientras que, en infraestructura, el 56 % de los aeropuertos planea invertir en la actualización de redes, sistemas de TI y telecomunicaciones. Además, el 57 % de las aerolíneas y el 44 % de los aeropuertos identifican como prioritarios los desarrollos en colaboración digital e identidad del pasajero.
El 83 % de las aerolíneas busca tomar decisiones basadas en datos y no en suposiciones, mientras que el 59 % ya está listo para migrar sus sistemas tecnológicos hacia la nube. A su vez, el 46 % trabaja en optimizar sus operaciones de vuelo.

En paralelo, surgen nuevas prioridades tecnológicas, pues cerca de cuatro de cada diez líderes del sector están apostando por soluciones biométricas para facilitar viajes sin fricciones, mientras que un tercio de las inversiones se dirige a inteligencia empresarial para maximizar el retorno.
Además, el 32 % de los ejecutivos enfoca sus esfuerzos en mejorar la eficiencia en vuelo, con impactos directos en sostenibilidad y ahorro de combustible.
Sin embargo, el avance tecnológico también trae riesgos. El 46 % de los líderes advierte que las interrupciones no solo generan pérdida de datos, sino también parálisis operativa total. A esto se suma que el 30 % considera la ciberseguridad como un desafío permanente, que requiere atención continua.

En el caso de los aeropuertos, el 53 % manifiesta preocupación por amenazas cibernéticas, mientras que el 52 % prioriza mejorar el procesamiento de pasajeros y el 32 % busca optimizar la operación aeroportuaria sin necesidad de expandir infraestructura física.
Por su parte, con la eficiencia, el 41% de los aeropuertos está invirtiendo en tecnologías para acelerar la rotación de aeronaves, frente a niveles inferiores en años anteriores. Además, el 36 % apuesta por soluciones de colaboración con socios externos para compartir información en tiempo real, y cuatro de cada diez ya utilizan sistemas de toma de decisiones colaborativas.
En conjunto, los resultados del estudio muestran un cambio estructural en la industria. Con una demanda creciente y una capacidad limitada, la prioridad ya no es construir más infraestructura, sino hacer más eficiente la existente. Para ello, la inteligencia artificial, la analítica de datos y la automatización se consolidan como los principales catalizadores de la transformación del transporte aéreo, concluye el informe.




