El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunió este lunes en una sesión de emergencia tras el ataque militar ejecutado por Estados Unidos en Venezuela, que derivo en la captura del presidente Nicolás Maduro.
En este espacio, las naciones miembros buscarán determinar si dicha incursión en Caracas vulneró la Carta de la ONU, así como la integridad territorial del país vecino.
“No es una guerra contra Venezuela”
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, señaló ante esta instancia internacional que el país norteamericano no está llevando a cabo una guerra contra Venezuela ni contra su pueblo.
“No estamos ocupando un país. Se trata de una operación policial de cumplimiento de la ley para hacer respetar las acusaciones ilícitas que llevaban vigentes desde hace décadas”, destacó Waltz, haciendo referencia a los delitos contra EE. UU. por los que se le acusa al presidente Nicolás Maduro.
“Esta acción de cumplimiento de la ley se llevó a cabo de conformidad con la responsabilidad del presidente estadounidense como comandante jefe de proteger a los estadounidenses tanto en nuestro territorio como en el exterior contra un fugitivo que es responsable directamente de narcoterrorismo y que ha desestabilizado nuestro hemisferio”, indicó.
El funcionario, además, cuestionó la legitimidad de Maduro en el poder. «Durante años, Maduro y sus secuaces han manipulado el sistema electoral de Venezuela para mantenerse en el poder», añadió.
Waltz también se dirigió al Consejo señalando que “si las propias Naciones Unidas otorga legitimidad a un narcoterrorista ilegítimo y trata de la misma manera en este salón a un jefe de Estado democráticamente electo, entonces ¿qué tipo de organización es esta?”, y recordando que más de 50 naciones no reconocen a Maduro como mandatario.
Destacado: Arranca bloqueo financiero y de activos a Nicolás Maduro tras captura de EE. UU.

La opinión de Colombia
Durante su intervención, Leonor Zalabata, embajadora de Colombia ante este organismo internacional, condenó los bombardeos en la capital de Venezuela y remarcó que la democracia no puede ser defendida o impuesta mediante la violencia o la coerción.
“América Latina y el Caribe se han proclamado como una zona de paz y esa voluntad y compromiso colectivo de nuestra región deben ser respetados. Acciones unilaterales contrarias al derecho internacional ponen en riesgo la estabilidad regional, incrementan la inseguridad y agravan las ya complejas condiciones que experimenta la población civil”, señaló la delegada.
De igual forma, señaló que este tipo de situaciones marcan un precedente “preocupante” en lo que se refiere al orden mundial y violan de manera “flagrante” el derecho internacional, así como los objetivos y valores desde los cuales se creó el Consejo de la ONU.
Zalabata también enfatizó en las acciones que ha venido adoptando el gobierno colombiano para proteger a la población civil y preservar la estabilidad en la frontera con Venezuela. En especial, en lo que se refiere al flujo de migrantes.
En ese sentido, la embajadora señaló que “en coordinación con las autoridades locales, Colombia ha sido y seguirá siendo receptor solidario de la población venezolana que ante la incertidumbre que representa la crisis ocasionada por estos ataques puede generar un flujo masivo de migración que demandaría un significativo esfuerzo en recursos y capacidades para brindar el debido apoyo y asistencia en las zonas de acogida”.

Destacado: Precios del oro vuelven a acercarse a máximos históricos tras captura de Maduro en Venezuela
“EE. UU. no es la policía del mundo”
El embajador de China ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Sun Lei, calificó de “ilícitas” las acciones de EE. UU. contra Venezuela, recalcando que estas violan la soberanía de dicho país.
El diplomático también sostuvo que el país norteamericano ha ignorado los reiterados llamados de la comunidad internacional y del secretario general de la ONU a respetar la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y la solución pacífica de las controversias.
«Ningún país puede ser la policía del mundo, ni ningún Estado puede erigirse en juez internacional», declaró.
Por su parte, embajador de Venezuela, Samuel Moncada, declaró que la intervención militar constituye un «acto de agresión», según la definición de las Naciones Unidas.
Moncada también resaltó que la paz internacional solo puede sostenerse si el derecho internacional es respetado sin excepciones. Además, señaló que el secuestro de Estado en ejercicio vulnera “la inmunidad personal”.
“No podemos ignorar un elemento central de esta agresión estadounidense: Venezuela es víctima de estos ataques por razón de sus riquezas naturales (…) Cuando el uso de la fuerza se emplea para controlar recursos, imponer gobiernos o rediseñar Estados, estamos ante una lógica que remite a las peores prácticas del colonialismo y del neocolonialismo”, añadió.




