Royal Enfield redujo el precio de la Super Meteor 650 en Colombia de cerca de $35 millones a unos $30 millones, luego de empezar a ensamblarla en el país. Según Pablo Restrepo, líder de mercadeo de Royal Enfield Colombia, la caída del dólar, que pasó de unos $5.000 hace dos años a cerca de $3.200, hizo competitivo ensamblar localmente los modelos de 650 centímetros cúbicos (cc), que antes llegaban importados.
La marca compite en el segmento de mediano cilindraje, el de motos entre 350 y 650 cc, que se usan para viajes y recreación más que como vehículo de trabajo. A agosto sumaba cerca de 4.800 motos vendidas y para 2027 proyecta superar las 10.000.
¿Cómo va Royal Enfield este año con corte a agosto?
Royal Enfield, lo que va del año con corte de agosto, lleva 4.790 unidades. Eso nos da una participación de mercado del 9,7 % exactamente, en un mercado que cada vez es más competitivo, el mediano cilindraje. A diferencia del mercado nacional de motos, que el mes pasado registró 111.000 motos vendidas, pues crece en promedio un 36 %.

Es un mercado que increíblemente más marcas lo ven como una oportunidad y Royal pues no se queda atrás. Al final es la marca que lleva más años trabajando esto a nivel global, no solo a nivel regional. Este año cumplimos 125 años de historia y desde su nacimiento hasta ahora ha estado en el nicho de mercado en el que se ha venido moviendo, desde los 350 cc hasta los 650 cc.
¿Cuál es la meta para este año y cuánto vendieron en los anteriores?
La meta son 8.000 unidades. El año pasado fueron 5.400 unidades y en 2024 fueron 2.600.
¿Cómo funciona el ensamblaje en Colombia?
Lo importante de ensamblar en Colombia es el beneficio arancelario, y para acceder a ese beneficio arancelario tiene que haber un porcentaje de integración nacional. Entonces, desde India llegan los CKD. El CKD básicamente es un kit donde la moto viene con el motor preensamblado, pero todo lo demás viene en partes.
Lo que es la pintura, puntualmente, tiene un alto porcentaje de integración nacional y somos el único país a nivel global por fuera de India o alguna subsidiaria que tiene homologado el permiso de pintar Royal Enfield. Adicionalmente, todo el tema de metalmecánica, ramales eléctricos: hacemos desarrollo de industria nacional para tener esa integración nacional y acceder a ese beneficio arancelario, que al final va traducido en precio e impacta directamente al consumidor.
¿Cómo ha pesado la caída del dólar en una estrategia que depende de partes importadas?
Nosotros inicialmente solo ensamblábamos 350cc y 450cc. La caída del dólar nos ha permitido ensamblar ya 650cc, porque ya es más competitivo en precio, lo que permite mayor volumen. Para darte un ejemplo muy claro, no más hace un par de meses empezamos el ensamble de la Bear 650cc y hace apenas unas semanas el de la Super Meteor 650cc.
La Super Meteor, que ya se vendía en Colombia, estaba en $34.990.000. En este momento está en $29.950.000. Es una moto por la que igual la gente está dispuesta a pagar, porque no vas a encontrar una cruiser 650cc por ese precio, pero sí queremos que más gente pueda acceder. Royal Enfield es la puerta de entrada para todas las personas que creyeron que las motos grandes no eran para ellos, ni esas motos de este estilo clásico.

Entonces, queremos decirle al consumidor colombiano: sí es para usted. Y cada oportunidad que tengamos de dar el mejor producto al menor precio la vamos a aprovechar y la vamos a transferir directamente al consumidor.
¿Qué tienen previsto en ventas para el próximo año?
Desde Royal ya tenemos un proyecto bien interesante, porque es importante para nosotros seguir siendo referentes de la región. Y en la región hay tres grandes jugadores de Royal Enfield que están haciendo muy bien la tarea, que son México, Argentina y Colombia. Más allá de Brasil, que es subsidiaria directa de Royal Enfield India. Pero para Royal Enfield Colombia tenemos una visión bien amplia y estamos planeando llegar por encima de las 10.000 unidades el próximo año.
¿Cómo van a lograrlo, si hoy tienen retos de producción por la alta demanda?
Lo primero es solucionar ese problema. Llegar a satisfacer la demanda inmediata, que hace un tiempo, debido a la altísima demanda que está teniendo la marca, se ha complicado en algunos modelos.
Entonces, lo primero, estamos ampliando capacidad de producción: tenemos doble turno y una nueva línea de ensamblaje exclusiva para motos de mediano cilindraje, en donde solo se ensambla la Himalayan 450, que es la que en este momento tiene mayor demanda. Esa como primera medida.
Como segunda medida, apertura de nuevos puntos de venta. Antes de finalizar 2026 estamos terminando Montería y Cartagena y vamos a tener una nueva tienda también en Bogotá, en la localidad de Suba.

Y por último, el tema de servicio es fundamental. Eso tiene que ir acompañado: volumen de motos en calle es igual a motos que requieren más servicio. Entonces, nuevos centros de servicio. Actualmente contamos con 50 a nivel nacional, y esa es la apuesta de valor que estamos haciendo para llegar a este número.
¿Qué participación de mercado implica la meta de 10.000 unidades en 2027?
Esto requeriría una participación de mercado alrededor del 12 %. Sería aumentar dos puntos versus la que tenemos como meta este año y la que venimos trabajando en lo que queda del año. Pero creo que es bastante posible, sobre todo porque venimos con nuevos lanzamientos. Para Colombia, el próximo año vamos a ver plataformas de motor adicionales; hacia mitad de año estaremos hablando de esas motos. Eso nos va a permitir robarnos parte de mercado, pero también estamos seguros de que van a construir su propia participación.




