“Es muy probable que este año veamos el dólar en $3.400”: Germán Cristancho de Corredores Davivienda

El gerente de investigaciones económicas de Corredores Davivienda anticipó que la tendencia bajista del dólar en Colombia se mantendría.

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La combinación de un debilitamiento del dólar a nivel global y un diferencial de tasas de interés excepcionalmente amplio en Colombia está configurando un escenario de apreciación para el peso colombiano, que podría llegar a niveles de $3.400 por dólar en los próximos meses.

Esta tendencia se mantendría un tiempo antes de revertirse a pesar de la volatilidad internacional, gracias al apetito por mercados emergentes y debido a que el Banco de la República no ha mostrado intenciones de intervenir para frenar la caída de la tasa de cambio.

Así lo indicó Germán Cristancho, gerente de investigaciones económicas de Corredores Davivienda, durante una entrevista en el espacio Top Finance. El encuentro se desarrolló en el marco de la alianza informativa entre Valora Analitik y la fiduciaria Renta4Global, donde se analizaron las perspectivas macroeconómicas de Colombia tras los recientes movimientos de política monetaria.

¿Qué representa para los analistas este incremento de 100 puntos básicos y qué mensaje envía el Banco de la República?

La decisión busca mandar un mensaje muy contundente para anclar expectativas de inflación, tras conocerse que estas subieron significativamente para 2026 y 2027. Es un arranque agresivo, una respuesta al desbordamiento de precios y a factores como el incremento del salario mínimo por encima de la productividad, que genera presiones inflacionarias aunque también puede terminar rompiendo la demanda. Este «front loading» o anticipo de carga fuerte es para evitar que las tasas tengan que subir mucho más adelante; nuestro panorama es una inflación cercana al 6,2 % y tasas que se estabilicen alrededor del 11,5 %.

¿Cuál es el impacto esperado en los mercados financieros, específicamente en acciones, bonos y dólar?

En el dólar, los diferenciales de tasa de interés son amplios, lo que mantendrá limitada la devaluación y presionará el tipo de cambio a la baja en los primeros meses. En deuda pública (TES), las tasas de doble dígito son muy atractivas para invertir, aunque la curva muestra algo raro: las tasas a mediano plazo son más altas que las largas porque el gobierno está emitiendo mucha deuda en esos tramos. Para las acciones el reto es mayor: con un costo de capital cercano al 17 % y rentabilidades sobre patrimonio del 10 %, el panorama es difícil y obliga a ser muy selectivos en las inversiones.

¿Qué niveles están viendo para la tasa de cambio en Colombia?

El dólar global determina más de la mitad del comportamiento local y su tendencia es a debilitarse, por lo que es probable que veamos el dólar en $3.400 este año. Sin embargo, Colombia enfrenta riesgos por su nivel de deuda y déficit fiscal; si se logra un ajuste planeado en las finanzas públicas, nuestra proyección central sitúa la tasa de cambio al cierre del año cerca de los $3.700 o $3.750. En el mediano plazo podríamos ver bajadas adicionales, pero dependerá de la estrategia económica y el compromiso con la estabilidad.

Ante el alto déficit y la deuda actual, ¿qué retos enfrentará el próximo gobierno en términos de corrección fiscal?

Lo primero es transmitir confianza, credibilidad y disciplina fiscal para asegurar el acceso a financiación internacional. La realidad de Colombia es compleja porque pagamos tasas del 12 % o 13 % mientras la economía crece al 3 %, lo que hace imposible reducir la deuda sin inversión. El próximo gobierno debe cerrar la brecha del déficit primario, que supera los dos puntos del PIB, y fomentar la inversión para que la economía crezca más rápido que el costo de los intereses. Es una fórmula matemática clara, pero su implementación es un reto enorme.

¿Es responsabilidad del Banco de la República que las tasas de la deuda pública estén tan altas hoy?

El Banco de la República maneja una «válvula» de corto plazo para controlar la inflación, pero el costo de la deuda a 5, 10 o 15 años no depende de esta, ese largo plazo está determinado por las expectativas de los inversionistas sobre la capacidad de pago del país y la estabilidad de los precios. De hecho, entre 2023 y 2025, el banco bajó tasas y el costo de la deuda no cedió, manteniéndose cerca del 12 %. Lo que determina a qué tasa le prestan al gobierno es la condición global de liquidez y, sobre todo, la confianza en el país.

¿Considera que Colombia está sufriendo ataques especulativos contra su deuda o su moneda?

Más que ataques especulativos, la volatilidad y los grandes cambios están atrayendo a inversionistas de corto plazo más agresivos. Colombia tiene una excelente historia como pagador en la región, lo que genera respaldo; una prueba de ello es que recientemente se lograron conseguir cerca de US$15.000 millones en mercados internacionales. Soy optimista porque el país mantiene el acceso a los mercados de capitales, aunque nos movemos en rangos de inestabilidad que no son los normales y que atraen apuestas buscando mayores réditos por el riesgo.