La cofundadora de la Asociación Colombiana de Data Centers (Acoldc), Carolina Guerrero, conversó sobre los principales retos que enfrenta esta industria en Colombia, especialmente en materia energética y de formación de talento. Guerrero también destacó las oportunidades que tiene el país para consolidarse como un destino estratégico para la instalación y expansión de centros de datos.

¿Le falta electricidad a estas infraestructuras para que puedan seguir creciendo?
Quiero aclarar algo. Todo el mundo dice: los data center gastan mucha energía, y sí, es una infraestructura que requiere energía, ese es su mayor recurso para subsistir. Pero ellos necesitan energía que puede no ser la que distribuyan específicamente las redes colombianas.
ICREA (International Computer Room Experts Association) certifica a varios en Colombia. Dentro de los procesos que pide, es que estén 24 horas de siete días de la semana prendidos, porque ahí están alojados los datos relevantes de todas las personas.
Se pueden diseñar para no depender de una red eléctrica nacional. Lo que pasa es que, en Latinoamérica, no solo Colombia, no se han diseñado de esa manera. Si me dicen: en Colombia falta energía, no, no es que falte.
Sí es necesario, y eso no lo podemos negar, que tengan una energía básica. Si nosotros no hacemos una regulación o hacemos que incluyamos a los data centers que están en Colombia dentro de una política pública, seguramente nos va a faltar energía, porque esa regulación no permite que la misma energía que, de alguna manera, generan se pueda utilizar. Por eso existe esa inseguridad de invertir.
Entonces, lo primero es esa disponibilidad energética. Cuando se construye, debemos hacer una precisión específica de cuál va a ser el cobro y qué tanta energía se va a requerir. Si nosotros planeamos, no va a haber falta de energía, al contrario, ellos mismos van a poder distribuir la energía a los lugares donde estén.
Lo que tiene Colombia como reto es cómo distribuir esa energía y cómo anticiparse a lo que los data centers requieren. Este terremoto nos enseñó varias cosas, que son infraestructuras que pueden ser vulnerables, independientemente de sus características.

El cuello de botella no es energía, es cómo la distribuyo, porque las hidroeléctricas no están cerca de donde deben estar los data centers. Ese cuello de botella que tiene Colombia no es que no tenga energía, es cómo distribuyo las redes regionales, las subestaciones, las transmisiones y la capacidad de conectividad para poder tener esa potencia.
No tenemos las redes para que esas comunicaciones lleguen a su fin. Ese es el cuello de botella. Tener redes adicionales para que la energía llegue a quien la requiere.
¿Hay generación, pero falta transmisión?
Así es. Un data center no es solo energía, puede tener cogeneración. Debemos tener una política pública establecida para áreas de visión crítica, como lo es un data center. Este es un edificio esencial, como tener un hospital. Y eso es lo que Colombia no tiene, cómo preparar a nuestra infraestructura para tener estas infraestructuras críticas.

¿En qué regiones se concentra esta infraestructura?
La mayoría de los grandes, pongamos 2.000 metros cuadrados, están en Cundinamarca y la Sabana de Bogotá. Esa es la realidad, concentrados en Cundinamarca. Hay otros en Medellín, Barranquilla, Santa Marta y Cali. En total, son 25 de los más grandes de 2.000 metros cuadrados. Hay cerca de 15 entre 1.500 y 2.000 metros cuadrados. Existen otros que son de 200 metros o 300 metros cuadrados, que no son de empresas que prestan servicios.
La red de hospitales en el Valle, es decir, Cali, tiene data centers bien hechos, con normatividad para dar disponibilidad a los servicios de medicina. Entonces, no podemos solamente hablar de los grandes, porque estos puntos son el corazón digital de la mayoría de los negocios. Esos data centers pequeños también los tenemos que tener en cuenta. Es decir, si un banco no tiene uno propio, no va a poder darle a sus clientes el servicio que requiere.
¿Qué tendencias tienen en el mercado con la inteligencia artificial?
Colombia tiene fábricas de inteligencia artificial que están preparando algunas entidades del Estado, y eso es algo acertado. Es acertado tener una política pública de ciberseguridad. Específicamente, con la inteligencia artificial sí vamos a requerir más servicios, pero más que más servicios, debemos tener data center más cerca, para que las comunicaciones sean rápidas.
Más cerca de que el consumidor final, llámese estudiante, médico, el que sea, pueda tener esa disponibilidad de comunicaciones. La inteligencia artificial llegó, no se va a ir.

¿Algo que desee adicionar?
Esta infraestructura tiene que ver el tema eléctrico, aire acondicionado, seguridad física, sistemas de detección, extinción, pisos, todo el tema de comunicaciones. Las inteligencias artificiales van a pedir más recursos, y existen nuevas tecnologías que nos pueden ayudar para que esos recursos se minimicen.
En muchos lugares del mundo, voy a hablar de Chile, utilizan agua, aunque sucia, la renuevan y los refrigeran. En otros lugares, en vez de utilizar agua normal, existe agua tratada, que dura más o menos 10 años en el lugar para no estar todo el tiempo utilizando ni consumiendo ese recurso para refrigerar. Claramente, tenemos que dejar que estas nuevas tecnologías lleguen.
Tenemos otro reto, no solamente en Colombia, en el mundo, y es tener capacitación. De los profesionales capacitados, la mayoría sobrepasa 50 años y 55 años. En las universidades, en las escuelas, no se enseña qué son los centros de datos.
El común de las personas no sabe que se puede comunicar por WhatsApp, por Facebook, estar conectado a Instagram, porque tiene un data center. También tenemos que generar una cultura desde el colegio, desde las escuelas, para que entiendan la importancia de estas infraestructuras. El tema de educación es un reto importante: enseñarles a nuestros jóvenes cómo diseñar, construir estos puntos, cómo traer nuevas tecnologías que eviten que requiramos tanto recurso.



