Puma tiene nuevo principal accionista. El grupo chino ANTA Sports completó la compra del 29,06 % de la compañía alemana por 1.505,5 millones de euros, equivalentes a cerca de US$1.685 millones, y pasó a ocupar la primera posición entre sus accionistas.
La operación, anunciada inicialmente en enero de 2026, se cerró oficialmente este 7 de octubre después de recibir las aprobaciones regulatorias necesarias. ANTA adquirió la participación que estaba en manos de Artémis, la firma de inversión de la familia francesa Pinault.
Pese al cambio accionarial, Puma aseguró que mantendrá su autonomía operativa, su identidad de marca y su estructura de gobierno independiente. La llegada de ANTA abre una nueva etapa para una compañía que atraviesa uno de sus procesos de reestructuración más importantes de los últimos años.
Puma intenta recuperar terreno tras un 2025 difícil
El movimiento se produce en medio de un escenario financiero complejo. En 2025, las ventas de Puma cayeron 8,1 % ajustadas por efectos de moneda hasta 7.296,2 millones de euros, mientras el resultado operativo EBIT terminó en –357,2 millones de euros.
La compañía puso en marcha un plan de transformación que incluye reducción de costos, ajustes de inventarios y recortes de personal. Para 2026, Puma definió el año como una etapa de transición con el objetivo de recuperar crecimiento progresivamente.

Los problemas continuaron durante el segundo trimestre de 2026. Las ventas bajaron 9,4 %, mientras Norteamérica retrocedió 16,7 % y América Latina cayó 13,8 %. La empresa atribuyó parte del desempeño a menor demanda y a medidas internas para reducir negocios poco rentables.
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ANTA crece mientras amplía su presencia internacional
ANTA llega a Puma desde una situación diferente. El grupo chino aumentó sus ingresos 13,3 % en 2025 y volvió a crecer 12,9 % durante el primer semestre de 2026, consolidando su expansión internacional.
El conglomerado ya maneja marcas como Fila, Descente y Jack Wolfskin y mantiene una participación relevante en Amer Sports.
Con Puma, ANTA busca aprovechar su experiencia en China y en la gestión de múltiples marcas para fortalecer la recuperación de la compañía alemana, aunque sin asumir su control operativo directo.




