Innpactia y Corporación Inversor anunciaron el inicio de la estructuración del “Fondo para la Democracia”, un mecanismo de innovación financiera orientado a movilizar recursos hacia actores y organizaciones que trabajan por el fortalecimiento institucional y democrático en Colombia.
La iniciativa, pionera en América Latina, surge como respuesta a una brecha de financiación estimada entre US$ 40 millones y US$60 millones anuales, tras la salida y reducción de programas de cooperación internacional enfocados en democracia, gobernanza y fortalecimiento institucional.
El fondo proyecta movilizar US$ 10 millones en una primera etapa mediante esquemas de financiación diversificados y sostenibles.
El anuncio se da en un momento de alta presión para el ecosistema democrático colombiano. De acuerdo con la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), durante 2024 se registraron 530 agresiones contra periodistas en el país, dirigidas a 330 comunicadores, en un contexto que la organización calificó como el más crítico para la prensa en la última década.
El informe también alertó sobre el incremento de amenazas, desplazamientos forzados y asesinatos de periodistas en distintas regiones del país.
A esto se suma una crisis de sostenibilidad para las organizaciones sociales. Según el informe de Compartamos con Colombia de 2025, el 53 % de las organizaciones sociales del país no cuenta con reservas suficientes para operar más de tres meses, mientras que un 35 % apenas tiene capacidad financiera para sobrevivir un mes.
“La reducción de fondos internacionales no solo amenaza la continuidad de cientos de actores y organizaciones sociales, sino más aún a la capacidad del país para sostener procesos de vigilancia ciudadana, libertad de expresión y fortalecimiento institucional”, puntualiza Juan Carlos Lozano, director y fundador de Innpactia.
El mecanismo contará con un portafolio diferenciado de instrumentos financieros e institucionales, entre ellos: Esquemas de pago por resultados para organizaciones con capacidad de implementación y medición de impacto, capital semilla para proyectos y startups de innovación cívica y tecnológica para la democracia (Civic Tech) y donaciones no reembolsables (grants) para organizaciones de base e iniciativas de investigación.
La iniciativa busca articular capital proveniente de fundaciones filantrópicas internacionales, el sector privado colombiano y potenciales mecanismos públicos de financiación hacia áreas que han demostrado generar retornos sociales medibles.
“El fondo permitirá que sigamos brindando las condiciones para que distintos actores de la sociedad puedan seguir protegiendo y blindando nuestra democracia como lo han venido haciendo prudentemente por años, pero utilizando mecanismos financieros de vanguardia que se convertirán en un referente mundial», afirma César Rodríguez, director ejecutivo de la Corporación Inversor.




