Cada año, miles de corredores llegan a la Maratón de Medellín con un objetivo deportivo, pero alrededor de ellos se mueve una cadena que va mucho más allá de los 42 kilómetros. Hoteles, restaurantes, transporte, comercio y marcas vinculadas al running hacen parte de la economía que se activa alrededor de la competencia.
La edición de 2026 permitirá dimensionar ese movimiento. Unos 30.000 corredores provenientes de 51 países y 364 municipios colombianos participarán en las diferentes distancias, mientras más de 3.000 inscritos llegarán desde el exterior. A ellos se sumarán acompañantes, aficionados y visitantes que estarán en la ciudad durante el evento.
Todo ese flujo tendrá una traducción económica. La organización proyecta que la Maratón de Medellín 2026 generará un impacto superior a US$38 millones, principalmente en actividades relacionadas con turismo, hotelería, gastronomía, comercio y transporte.
La cifra muestra la escala que ha alcanzado el negocio alrededor de la competencia. Para 2025, cuando participaron 27.000 corredores de 45 países, la Alcaldía de Medellín proyectaba un impacto económico superior a US$14 millones y alrededor de 2.500 empleos directos e indirectos.
El negocio detrás de los 30.000 corredores de la Maratón de Medellín
Una parte importante del movimiento alrededor de la carrera proviene de participantes que deben desplazarse hasta Medellín. La ciudad aporta más de 5.300 inscritos, mientras Bogotá tendrá cerca de 3.800. También llegarán corredores de Barranquilla, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Pereira, Montería, Manizales y Cúcuta, entre otras ciudades.
A ellos se sumarán más de 3.000 corredores internacionales, equivalentes a cerca del 10 % del total de participantes. Después de Colombia, Puerto Rico tendrá la mayor representación, seguido por Costa Rica, Estados Unidos, Venezuela, República Dominicana, México, Ecuador, Panamá y Perú.
La llegada de participantes de otras ciudades y países amplía el impacto de la carrera sobre diferentes actividades económicas. El gasto asociado no se limita a la inscripción: incluye alojamiento, alimentación, desplazamientos y otras compras realizadas durante la permanencia de corredores y acompañantes en Medellín.
Las inscripciones constituyen otra parte del negocio. Para las distancias de 10K, 21K y 42K, los primeros 5.000 cupos tuvieron un precio de $260.000 y posteriormente la tarifa pasó a $290.000. Para corredores extranjeros, el valor establecido fue de US$90. Los cupos para estas tres distancias ya aparecen agotados en la página oficial de la competencia.
Para los 5 kilómetros, por su parte, la tarifa para participantes nacionales quedó establecida en $154.000. La organización no ha revelado una cifra consolidada sobre cuánto representan los ingresos obtenidos por las inscripciones.
El número de corredores permite dimensionar también el crecimiento que ha tenido la prueba. En 2024 fueron anunciados 24.000 participantes, mientras en 2025 la cifra llegó a 27.000 y para 2026 serán 30.000. En dos años, el número de inscritos habrá aumentado en 6.000 personas, equivalente a un crecimiento del 25 % frente al registro de 2024.

La competencia tendrá además un componente internacional que puede influir en la decisión de algunos corredores de participar. Está avalada por World Athletics y la Federación Colombiana de Atletismo, es clasificatoria para la Maratón de Boston y permite obtener marcas para buscar la clasificación a las pruebas de Nueva York, Berlín y Chicago.
Expo Runners amplía el negocio alrededor de la Maratón de Medellín
La actividad comercial comenzará incluso antes de que los corredores salgan a las calles. El 4 y 5 de septiembre, Plaza Mayor recibirá Expo Runners, la feria vinculada a la Maratón de Medellín, que tendrá 180 stands de marcas nacionales e internacionales.
La organización calcula que por el recinto pasarán más de 40.000 personas, entre participantes, familiares y aficionados. Allí, además de la entrega de kits, habrá presencia de compañías relacionadas con deporte, tecnología, innovación y bienestar.
La dimensión comercial de la feria también viene aumentando. Para la edición de 2025 se había informado la presencia de 132 marcas nacionales e internacionales y una expectativa de más de 40.000 visitantes. En 2026 serán 180 stands, lo que amplía la presencia empresarial vinculada al fin de semana de la carrera.
La operación también tendrá efectos sobre la movilidad. El Metro de Medellín será transporte oficial y el domingo 6 de septiembre comenzará su operación desde las 4:00 a. m., con el objetivo de movilizar a los corredores hacia los diferentes puntos de salida.
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Las pruebas tendrán además diferentes lugares de partida. Los 5 kilómetros saldrán desde el edificio de EPM, en el sector del Parque de los Pies Descalzos; los 21K y 42K comenzarán en el Parque de las Luces, mientras los 10K tendrán como punto inicial Parques del Río.
Así, durante el primer fin de semana de septiembre, la Maratón de Medellín reunirá deporte, turismo y actividad empresarial en una operación que ya supera los límites de la competencia: 30.000 corredores, más de 3.000 participantes extranjeros, 180 stands comerciales y un impacto económico proyectado por encima de US$38 millones.




