Nike reportó un beneficio neto de US$520 millones en su tercer trimestre fiscal (diciembre de 2025 a febrero de 2026), lo que representa una caída del 35 % frente al mismo periodo del año anterior. La compañía mantuvo sus ingresos estables en US$11.279 millones, pero el aumento de costos y la debilidad en mercados clave presionaron los resultados.
El mercado reaccionó de inmediato. Antes de la apertura de Wall Street, la acción de la empresa llegó a caer cerca del 9 %, reflejando la preocupación de los inversionistas por la desaceleración del negocio. El incremento del 2 % en los costos de ventas, que alcanzaron US$6.749 millones, redujo los márgenes en un contexto de menor dinamismo global.
En el acumulado de los primeros nueve meses del año fiscal, Nike registró utilidades por US$2.039 millones, un descenso del 32 %. En contraste, los ingresos sumaron US$35.426 millones, con un crecimiento leve de 1 %, según cifras oficiales de la compañía.
Las proyecciones tampoco son favorables. El director financiero, Matthew Friend, anticipó que los ingresos del cuarto trimestre caerán entre 2 % y 4 %, con una recuperación más lenta de lo esperado que se extendería hasta los años fiscales 2027 y 2028.

Ventas de Nike: Norteamérica resiste, China cae
El desempeño por regiones muestra un comportamiento desigual. Norteamérica sigue siendo el principal soporte del negocio con ventas por US$5.026 millones, un crecimiento interanual del 3 %. En Europa, Oriente Medio y África (EMEA), los ingresos aumentaron 2 % hasta US$2.874 millones.
El contraste está en China. En ese mercado, Nike registró una caída del 7 % en ingresos, con ventas por US$1.615 millones. Este resultado confirma la pérdida de impulso en una región que llegó a ser uno de los motores de crecimiento de la marca antes de la pandemia.
Latinoamérica y el resto de Asia reportaron un crecimiento marginal del 1 %, con ingresos por US$1.490 millones. Aunque positivo, este avance no compensa la caída en China ni la presión en otros mercados.
Como referencia, hace cinco años China crecía a doble dígito para Nike. Hoy, la caída refleja un cambio estructural en el consumo y una mayor competencia de marcas locales.
Costos, estrategia y presión en márgenes
El aumento de costos y la estabilidad en ingresos explican gran parte del deterioro en la rentabilidad. Nike enfrenta un entorno en el que vender más no necesariamente se traduce en mayores ganancias.
El CEO Elliott Hill señaló que “este trimestre tomamos medidas significativas para mejorar la salud y la calidad del negocio”, aunque reconoció que el avance no es uniforme en todas las líneas. La empresa está ajustando inventarios y priorizando categorías estratégicas, pero los resultados tardarán en reflejarse.

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Como dato adicional, Nike no registraba una caída de más del 30 % en su beneficio trimestral desde periodos de alta disrupción global como 2020. El reto ahora está en recuperar márgenes en medio de menor crecimiento y cambios en la demanda.




