Paloma y Oviedo revelan cómo buscarán resolver crisis de la salud, las pensiones y la seguridad

La dupla que compite por la Presidencia de Colombia se refirió al papel que tendrá la Vicepresidencia en su esquema de gobierno.

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La candidata presidencial Paloma Valencia y su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, presentaron una visión económica que busca alejarse de lo que consideran «discursos románticos» para centrarse en soluciones técnicas a los problemas estructurales de Colombia.

En entrevista con Cambio, la dupla que compite por la Presidencia de Colombia se refirió al papel que tendrá la Vicepresidencia en su esquema de gobierno y hablaron de los temas que revisarán de manera prioritaria.

Valencia y Oviedo se refirieron a algunos de los temas más álgidos de la actualidad y a la intervención del gobierno de Gustavo Petro en ello, como la reforma pensional, que sigue suspendida mientras la Corte Constitucional define su posición.

La candidata y su fórmula coinciden en la necesidad de eliminar los subsidios a las pensiones más altas, proponiendo incluso que en el pilar contributivo (Colpensiones) solo estén los trabajadores que devengan un salario mínimo y no hasta 2,3 salarios como en la actualidad y que, en consecuencia, los traslados del semicontributivo no sean tan altos.

Para Valencia, la reforma del gobierno Petro «les patea el balón a los jóvenes» al heredarles una deuda impagable, por lo que propone un sistema que no dependa exclusivamente del empleo formal, sino que permita incluir cotizaciones semanales y partir de un capital semilla de $500.000 otorgado por el Estado a cada niño nacido en condiciones de vulnerabilidad para asegurar su vejez.

Sobre la salud, ambos apuestan por estabilizar el sistema y mantener un modelo mixto de aseguramiento donde la competencia público-privada regule la calidad. Valencia sugirió además flexibilizar la Unidad de Pago por Capitación (UPC) diferenciándola por riesgo, para que las EPS compitan por atender a los pacientes más enfermos en lugar de evitarlos.

Respecto a la reforma laboral, Valencia criticó medidas como el encarecimiento de la contratación de aprendices del SENA, con la eliminación de la figura de contrato de aprendizaje, y los recargos nocturnos, argumentando que estos últimos obligan al comercio pequeño a cerrar más temprano por no poder asumir los costos.

Los temas que tienen en la mira

Tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo dejaron ver en la entrevista su obsesión por el problema de la informalidad en Colombia.

El candidato a vicepresidente argumentó que las medidas de «estabilidad laboral formal» en un país donde la formalidad es minoría terminan siendo contraproducentes, pues esto aumenta la dificultad para que los trabajadores informales puedan dar el salto hacia un empleo formal.

Valencia recordó la ley de la «escalera de la formalidad», de su autoría como senadora, que le apunta a reducir costos de acceso al sistema formal, como impuestos y seguridad social, para los trabajadores y pequeños negocios.

Ambos criticaron que el gobierno actual haya renombrado la informalidad como «economía popular» sin transformar las condiciones materiales de la gente.

Por otra parte, la dupla advirtió sobre tres «bombas de tiempo»: el déficit fiscal, la crisis energética y el déficit de inversión. Según Oviedo, la economía actual crece impulsada por el consumo de bienes importados y servicios, pero carece de inversión productiva real.

Según Valencia, ante la magnitud de las crisis que prevén recibir, el vicepresidente debe ser un coequipero con plenas capacidades de ejecución, similar al modelo que en su momento tuvo Germán Vargas Lleras, pero con un enfoque en la gestión técnica y social.

A pesar de sus desacuerdos en temas sociales como el aborto o la adopción igualitaria —donde Valencia mantiene una postura conservadora y Oviedo defiende los derechos adquiridos—, ambos insisten en que su unión es un ejercicio de «respeto por lo diferente».

El papel de Oviedo en la Vicepresidencia

En un eventual gobierno de Paloma Valencia, la Vicepresidencia tendría un perfil técnico, ejecutivo y profundamente activo, alejándose de la figura tradicional que suele quedar relegada a funciones diplomáticas o menores, de acuerdo con la candidata y su fórmula.

Así, Oviedo sería el encargado de coordinar la política social y el desarrollo territorial para asegurar que los resultados lleguen de manera tangible a los ciudadanos en las regiones.

El candidato a vicepresidente propuso transformar la Vicepresidencia en una oficina dedicada a la ejecución y el seguimiento de metas gubernamentales que se encargue de destrabar cuellos de botella institucionales y asegurar que las diferentes entidades del Estado trabajen de manera coordinada.

Según Oviedo, la intención es que la Vicepresidencia depure los problemas operativos y resuelva las dificultades entre entidades públicas, de modo que a la oficina de la Presidencia solo lleguen los asuntos más complejos y prioritarios que requieren la decisión final de la mandataria.

Al respecto, aseguró que no renunciará a sus principios y que su prioridad será ser «el mejor vicepresidente» para ejecutar las soluciones técnicas que el país requiere.