El Índice de Gestión de Compras (PMI) del sector industrial colombiano, elaborado por Davivienda, mostró una recuperación en el segundo mes del año al situarse en 51,6 puntos tras el estancamiento registrado en enero (50 puntos).
«Si bien se presentó una mejora en la lectura total del indicador, el incremento del salario mínimo se reflejó en alzas de los costos en las cadenas de valor y en el importante descenso del personal ocupado», dijo Silvia Mera, investigadora senior del Grupo Bolivar en Davivienda.
La entidad destacó que la producción de las fábricas avanzó por 11 meses consecutivos gracias a las condiciones favorables de la demanda, la continua recuperación de los volúmenes de venta y los buenos niveles de insumos disponibles. De hecho, el ritmo de la expansión fue el más sólido desde noviembre.
Los volúmenes de nuevos pedidos también se incrementaron a un ritmo más acelerado que superó la tendencia a largo plazo. Las cifras de ventas estuvieron apoyadas por una mayor predisposición de los clientes a confirmar nuevos proyectos, un entorno favorable para la demanda e iniciativas de mercadeo exitosas.
Sin embargo, el informe advierte que este crecimiento convive con desafíos críticos: las presiones inflacionarias se intensificaron y el empleo sufrió su mayor caída en casi seis años debido al impacto del ajuste en el salario mínimo

Inflación de precios alcanza el mayor nivel en 30 meses
A pesar del dinamismo en las ventas, la industria enfrentó un incremento sustancial en los costos de los insumos y los precios de la producción, de acuerdo con Davivienda.
La inflación de los precios de venta se aceleró drásticamente en febrero, alcanzando su punto más alto en dos años y medio, lo que se atribuyó principalmente al encarecimiento de materias primas y a los efectos rezagados del aumento del salario mínimo.
Adicionalmente, los plazos de entrega de los proveedores se ampliaron significativamente debido a huelgas y cierres de carreteras, lo que dificultó el abastecimiento oportuno.
En este contexto de encarecimiento de mano de obra y materias primas, los industriales aumentaron sus precios de venta en febrero, lo que empujó la inflación.
Crisis en el empleo y logística compleja
Pese al aumento en la producción, el mercado laboral industrial se contrajo severamente. El empleo cayó al ritmo más fuerte registrado en casi seis años. Los industriales vincularon esta pérdida de puestos de trabajo a los elevados costos salariales, optando por despidos y por no cubrir vacantes para intentar equilibrar sus finanzas.
A esto se sumaron dificultades en la cadena de suministro. Los plazos de entrega de los proveedores se ampliaron significativamente debido a huelgas, cierres de carreteras y atascos, lo que dificultó la recepción de materiales a tiempo.
Finalmente, el nivel de confianza empresarial cayó a su punto más bajo en cinco meses. A pesar de que las empresas mantienen una proyección positiva respaldada por el lanzamiento de nuevos productos, adquisición de maquinaria y estrategias de mercadeo, el sentimiento se vio empañado por la preocupación en torno a la presión de los costos, las políticas públicas y los aranceles.
A futuro, Davivienda anticipa que con una expectativas de más aumentos en las tasas de interés para controlar la inflación, la posible desaceleración de la demanda puede llevar a un menor dinamismo en las ventas e ingresos los próximos meses.
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