Bolsas de Asia-Pacífico
Las bolsas asiáticas cayeron el miércoles, presionadas por una mayor aversión al riesgo tras un nuevo enfrentamiento militar entre Estados Unidos e Irán, mientras que la recuperación de los valores tecnológicos también se desvaneció.
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El Kospi de Corea del Sur fue el peor índice de la región, presionado por las nuevas pérdidas en los grandes valores fabricantes de chips tras el fuerte desplome del lunes.
El índice Nikkei 225 de Japón cayó un 1,1 %, mientras que el índice general Topix cedió un 0,7 %.
La inflación del índice de precios a la producción (IPP) japonés de mayo resultó muy superior a lo esperado, impulsada principalmente por el aumento de los costes del combustible derivado de la guerra con Irán.
Mientras, los índices Shanghai Shenzhen CSI 300 y Shanghai Composite de China cayeron un 1 % y un 0,6 %, respectivamente. Los datos del IPC chino de mayo resultaron más débiles de lo esperado, poniendo de manifiesto la persistente debilidad del gasto y la demanda de los consumidores locales.
El índice Hang Seng de Hong Kong cayó un 1,1 %, presionado por las pérdidas en el sector tecnológico local.
Mercados de Europa
Las bolsas europeas bajan mientras los mercados evalúan los nuevos ataques de EE. UU. contra Irán, a la espera de un muy seguido informe de inflación estadounidense.
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El paneuropeo Stoxx 600 baja un 0,16 %, el DAX alemán pierde 0,4 %, el CAC 40 francés se queda un 0,2 %, mientras que el Ftse MIB italiano gana un 0,5 % tras tocar máximos históricos en la sesión anterior. El Ftse 100 de Londres se mantiene plano.
La renta variable europea se ha convertido cada vez más en un reflejo de los acontecimientos en Oriente Próximo, con la confianza oscilando bruscamente en respuesta a cada nuevo titular geopolítico.
La zona euro sigue siendo muy dependiente de las importaciones energéticas, lo que deja al bloque especialmente expuesto a las perturbaciones derivadas del conflicto.
Los inversores dirigen ahora su atención hacia la decisión del Banco Central Europeo del jueves, donde los responsables de la política monetaria podrían adoptar un tono más restrictivo ante el riesgo de que el aumento de los costes energéticos reavive las presiones inflacionistas.
Mercados de EE. UU. y América
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La confianza del mercado sigue siendo cautelosa tras el lanzamiento por parte de EE. UU. de nuevos ataques contra Irán, después de que el presidente Donald Trump afirmara que Teherán había derribado un helicóptero estadounidense en el estrecho de Ormuz.
La nueva escalada llegó apenas un día después de que Irán e Israel señalaran una pausa en las hostilidades, lo que desencadenó un breve rally de alivio en los mercados.
Ese optimismo ha perdido fuerza mientras los traders lidian con la perspectiva de un conflicto prolongado en una región clave para el suministro energético mundial.
Por otra parte, los mercados globales también aguardan el informe del índice de precios al consumo de EE. UU. correspondiente a mayo, en busca de nuevas pistas sobre la política monetaria de la Reserva Federal.
Según una encuesta de Reuters, se espera que los datos muestren una aceleración de la inflación anual hasta el 4,2 %. Una lectura superior a la esperada podría reforzar las expectativas de que la FED mantenga los tipos de interés elevados durante más tiempo.
Petróleo, materias primas y criptomonedas
Los precios del petróleo oscilaron sin apenas cambios el miércoles, ya que los traders parecieron tomarse con calma un nuevo intercambio de ataques entre EE. UU. e Irán.
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El crudo Brent avanzó un 1 %, pero luego se dio la vuelta bajando 0,36 %. Los futuros del crudo West Texas Intermediate de EE. UU. cotizan estables en US$88,19 por barril, disminución del 0,30 %.
En la sesión anterior, los precios del petróleo cayeron aproximadamente un 3 %, deslizándose hasta sus niveles más bajos en siete semanas.
Por otra parte, datos del sector mostraron que las reservas de crudo de EE. UU. cayeron bruscamente la semana pasada. El Instituto Americano del Petróleo informó de una reducción de 9,12 millones de barriles en las existencias de crudo, muy superior a la caída esperada de 3,4 millones de barriles.
Las reservas de gasolina cayeron en 1,19 millones de barriles, mientras que las existencias de destilados aumentaron en 1,32 millones de barriles.
En otra línea, el oro al contado cayó un 1,5 % hasta US$4.195,85 por onza, alcanzando su nivel más bajo desde el 23 de marzo.
(The Wall Street Journal, El País, Cinco Días, Reuters, Investing, Expansión, Valora Analitik).
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