Recibo de luz podría subir más de $50.000 por el fenómeno de El Niño: estos hogares serían los más afectados

Un nuevo estudio advierte cuánto podría aumentar el recibo de luz si el fenómeno de El Niño eleva las tarifas y el consumo de energía.

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Pagar los servicios públicos es uno de los gastos que más pesa cada mes en el presupuesto de los hogares. Por eso, cualquier aumento en el recibo de luz puede obligar a una familia a recortar otros gastos, especialmente cuando ya tiene compromisos como arriendo, alimentación, transporte o créditos.

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Ese riesgo podría ser mayor durante una temporada fuerte de El Niño, fenómeno climático que puede modificar las condiciones de generación eléctrica y, al mismo tiempo, llevar a algunos hogares a consumir más energía. Un análisis financiero de Russell Bedford calculó cuánto podría representar ese escenario para una familia y encontró una diferencia que puede superar los $50.000 mensuales.

El ejercicio parte de una factura de energía de $175.000. Si al mismo tiempo se presenta un aumento de la tarifa y el consumo del hogar crece 20 %, el recibo podría acercarse a $227.300, es decir, unos $52.250 adicionales cada mes.

La cifra no significa que todos los colombianos vayan a recibir automáticamente un incremento de $52.250 ni que exista una tarifa nacional definida con ese aumento. Se trata de un escenario calculado por Russell Bedford bajo unas condiciones específicas de precio y consumo.

El estudio financiero tomó como referencia las tarifas de septiembre de los principales operadores del servicio residencial de energía para hogares de estratos 3 y 4, cercanas a $875 por kilovatio hora.

Sobre esa base, Russell Bedford planteó el caso de un hogar cuyo consumo pasa de 200 a 240 kWh al mes, equivalente a un aumento de 20 %. A esto se suma el supuesto de que producir electricidad se encarece 18,7 %, mientras los demás componentes del recibo permanecen iguales.

Bajo esas condiciones, la tarifa completa aumentaría 8,2 %, llevando la factura del ejemplo de $175.000 hasta aproximadamente $227.300. El 18,7 % utilizado en el ejercicio corresponde al aumento mayorista registrado en agosto y reportado por XM. Sin embargo, el mismo análisis advierte que los contratos destinados a atender hogares y pequeños negocios registraron una reducción de 0,8 %.

Por esa razón, Russell Bedford aclara que el ejercicio sirve para anticipar cómo podría comportarse el gasto bajo determinadas condiciones, pero no representa un incremento ya aprobado para todos los usuarios. Las tarifas cambian dependiendo de la región, la empresa prestadora y el estrato.

El Niño puede afectar el recibo de luz incluso si no usa aire acondicionado

Uno de los puntos centrales del análisis es que el impacto del fenómeno climático no depende únicamente de que una familia encienda más veces un aire acondicionado o un ventilador.

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Una menor cantidad de lluvias puede afectar los niveles de los embalses utilizados para la generación eléctrica y generar efectos sobre diferentes actividades económicas. Russell Bedford señala que esta situación debe mirarse dentro de un escenario climático más amplio.

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El documento toma como referencia una estimación del Ideam, según la cual existe una probabilidad superior al 90 % de que se presente un fenómeno de El Niño muy fuerte entre finales de 2026 y comienzos de 2027.

Para Mauricio Serna, socio de Finanzas Corporativas de Russell Bedford, el problema adquiere mayor importancia para las familias que tienen poco margen después de cubrir sus obligaciones básicas:

“En términos financieros, una familia con poco margen después de pagar el arriendo o la cuota del crédito de vivienda, la alimentación y los servicios públicos puede sentir con fuerza incluso un aumento aparentemente pequeño”, explica Serna.

El escenario planteado por Russell Bedford tiene otro componente que los hogares pueden controlar en mayor medida: el consumo. Una de las situaciones utilizadas para dimensionar el impacto es el uso de la ducha eléctrica. Si cuatro personas extienden cinco minutos diarios su tiempo de baño y utilizan una ducha de 5.500 vatios, el consumo adicional sería de unos 55 kWh en 30 días.

Con la tarifa utilizada inicialmente en el ejercicio, esos kilovatios adicionales representarían aproximadamente $48.100 al mes, sin incluir el consumo de agua ni eventuales cargos adicionales. El cálculo muestra por qué pequeñas modificaciones en las rutinas diarias pueden terminar teniendo un efecto considerable cuando se mantienen durante varias semanas.

Hay otro posible cobro si el consumo supera la meta

A ese escenario se suma el esquema de cargos adicionales asociado al consumo que supere el 110 % de la meta individual. De acuerdo con el análisis, la CREG contempla cargos sobre ese consumo adicional de 30 % para los estratos 1, 2 y 3 y de 50 % para los estratos 4, 5 y 6, sujetos a los topes y excepciones correspondientes.

Subsidio en la factura de energía: así funciona y quiénes pueden recibirlo

El primer ciclo tiene un propósito pedagógico y no genera un cobro efectivo, pero posteriormente el comportamiento del consumo sí puede tener consecuencias sobre el bolsillo del usuario. Esto significa que el riesgo para una familia no necesariamente está solamente en que aumente la tarifa de energía. También importa cuánto consume frente a la meta que le haya sido asignada.

La nevera también puede explicar una diferencia importante en la factura de energía

Otro electrodoméstico que merece atención es la nevera, incluso en ciudades donde las temperaturas no son particularmente altas. El análisis cita la caracterización de consumo de la UPME, según la cual la refrigeración representa el 52 % del consumo eléctrico en clima templado, 49 % en clima frío y 45 % en clima cálido.

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Para dimensionar ese impacto, Russell Bedford plantea dos refrigeradores similares con consumos ilustrativos de 70 y 30 kWh mensuales. La diferencia sería cercana a $35.000 al mes con la tarifa utilizada en el ejercicio, lo que equivale a unos $420.000 en un año si el precio de la energía permaneciera constante.