El reto de los seguros de vehículos eléctricos: costos, riesgos y oportunidades

En algunos mercados, el peso de los eléctricos es mayor y puede incidir de forma relevante en la rentabilidad técnica de las carteras.

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De acuerdo con el reporte “Seguro de automóviles para vehículos eléctricos” de Swiss Re, las ventas globales de vehículos eléctricos (VE) superaron los 17 millones de unidades en 2024, alcanzando una participación superior al 20 % del total de ventas de automóviles. A pesar de la incertidumbre en el entorno económico, se proyecta que esta proporción supere el 40 % en 2030.

China continúa liderando la transición: casi la mitad de los autos vendidos en 2024 fueron eléctricos y uno de cada diez vehículos en circulación ya es VE. En Europa, aunque las ventas se estancaron tras la reducción de subsidios, los eléctricos aún representan cerca del 20 % del mercado.

Este crecimiento plantea una pregunta clave para el sector asegurador: ¿cómo impacta la movilidad eléctrica al seguro automotor?  Según expertos del sector, la penetración de VE varía por país, tipo de vehículo y sector económico. En algunos mercados, especialmente donde predominan flotas comerciales como taxis, buses urbanos o vehículos de alquiler, el peso de los eléctricos es mayor y puede incidir de forma relevante en la rentabilidad técnica de las carteras.

Nuevas estaciones de carga para vehículos eléctricos en Multiplaza
Nuevas estaciones de carga para vehículos eléctricos en Multiplaza. Foto: Cortesía MGC

Adicionalmente, la experiencia reciente muestra diferencias en los patrones de siniestralidad y costos.

En Alemania, estudios de mercado indican que reparar un vehículo eléctrico puede ser entre 30 % y 35 % más costoso que un vehículo de combustión interna, aunque los VE generan alrededor de 20 % menos daños bajo coberturas de todo riesgo. En el Reino Unido, los siniestros que involucran eléctricos son aproximadamente 25 % más costosos y los tiempos de reparación se extienden en promedio 14 % más.

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Costos de reparación, baterías e incendios: los factores que redefinen la suscripción

Uno de los principales factores detrás de estos mayores costos es la batería de propulsión. Ubicada generalmente en el chasis, puede resultar afectada en colisiones. Su valor representa entre el 20 % y el 50 % del costo total del vehículo, e incluso más en algunos casos.

La reparación parcial no siempre es viable técnica o económicamente, y una evaluación inadecuada puede llevar a reemplazos innecesarios. A esto se suma que el mercado aún está consolidando experiencia en la gestión de este tipo de reclamaciones, lo que puede traducirse en mayores tiempos y costos.

Vehículos eléctricos. Foto: tomada de Freepik
Vehículos eléctricos. Foto: tomada de Freepik

En materia de incendios, los VE presentan un perfil diferente. Aunque pueden requerir más tiempo y recursos para su extinción, la probabilidad general de incendio es menor que en los vehículos de combustión interna cuando se compara por distancia recorrida. Sin embargo, los incidentes durante la carga -especialmente en espacios cerrados- pueden generar daños significativos a terceros, lo que introduce nuevas consideraciones en términos de responsabilidad civil.

A pesar del crecimiento sostenido de las ventas, los vehículos eléctricos todavía representan una proporción relativamente pequeña dentro de la mayoría de carteras de seguro automotor. Esto dificulta extraer conclusiones definitivas sobre su impacto estructural en la siniestralidad. No obstante, las tendencias iniciales observadas en algunos mercados sugieren que los VE presentan un perfil de riesgo distinto, que exige ajustes técnicos en suscripción, tarificación y gestión de siniestros.

Finalmente, los expertos concluyen que, en un entorno donde la movilidad eléctrica seguirá expandiéndose, el desafío para el sector asegurador consiste en profundizar el análisis de datos, fortalecer capacidades técnicas y anticipar la evolución del riesgo.