Terremoto en Colombia: recuperar el acceso a servicios financieros, clave para la reactivación de las comunidades

La disponibilidad de efectivo, el pago de jornales y la recepción de remesas son algunas de las necesidades que enfrentan los municipios afectados.

Compártelo en:

Cuando un desastre natural afecta a una comunidad, las consecuencias económicas van más allá de los daños en viviendas, vías y establecimientos comerciales. También pueden interrumpirse operaciones cotidianas como retirar dinero, recibir una remesa o pagar a los trabajadores, actividades necesarias para mantener en funcionamiento los hogares y los negocios.

Esta situación se presentó tras el terremoto que afectó a municipios del Eje Cafetero, Valle del Cauca y Chocó donde las afectaciones a la infraestructura bancaria dificultaron el acceso a servicios financieros. En respuesta a esta contingencia, Davivienda movilizó cinco unidades de sus DaviMóviles desde Bogotá, Cali y Barranquilla para facilitar transacciones y acercar efectivo a las poblaciones con oficinas cerradas o afectadas por esta coyuntura. La presencia de estas unidades respondió a una necesidad que iba más allá de la atención bancaria: contribuir a que las comunidades conservaran parte de su dinámica cotidiana mientras avanzaba la recuperación de la infraestructura.

Así, la operación llegó inicialmente a municipios como Pereira, Dosquebradas, Quimbaya, Montenegro y Roldanillo, con rotaciones por Sevilla, Caicedonia y Argelia en los cuales su presencia puso de relieve una dimensión de la recuperación que suele quedar detrás de la reconstrucción física: restablecer los canales que permiten a las personas acceder a sus recursos y continuar con sus actividades económicas.

Atención en DaviMóviles
Atención en DaviMóviles. Foto: cortesía Davivienda

El dinero también necesita circular después de una emergencia

Para entender la importancia de esta solución, en los municipios cafeteros, la disponibilidad de efectivo puede ser determinante para mantener actividades relacionadas con las cosechas, los días de mercado y el pago de jornales. Si los canales habituales de atención financiera dejan de funcionar, trabajadores, productores y comerciantes pueden enfrentar dificultades para realizar operaciones básicas.

Durante la emergencia, la ubicación de los DaviMóviles se adaptó a las dinámicas locales, incluidas las jornadas de pago a trabajadores del sector cafetero. Por ejemplo, en Dosquebradas, además, se habilitó una caja adicional junto a la alcaldía para facilitar el recaudo de trámites de tránsito.

La relevancia económica de estas acciones está en que permiten atender operaciones que conectan a distintos actores de la economía local: el pago a un trabajador representa un ingreso para su hogar; ese dinero puede destinarse a comprar alimentos, pagar servicios o adquirir productos en establecimientos del municipio. De manera similar, un comerciante necesita acceder a sus recursos para atender obligaciones y mantener su negocio en funcionamiento.

Aunque la disponibilidad de servicios financieros no resuelve por sí sola las pérdidas ocasionadas por un terremoto, sí puede reducir obstáculos para que las actividades cotidianas se reanuden mientras avanza la recuperación de la infraestructura.

Remesas: otro canal para sostener los ingresos familiares

La recepción de dinero enviado desde el exterior es otra operación cuya continuidad puede ser importante en las comunidades afectadas. En septiembre de 2026, Colombia recibió US$1.077 millones en remesas y completó 28 meses consecutivos con ingresos mensuales superiores a US$1.000 millones, según cifras del Banco de la República. Estos recursos contribuyen al ingreso de los hogares y respaldan el consumo de bienes y servicios.

Así, en una emergencia como el terremoto del pasado 10 de agosto, mantener el acceso a ese dinero puede ayudar a las familias a cubrir gastos mientras reorganizan su vida cotidiana y recuperan sus fuentes de ingreso.

Ejemplos de su impacto se evidenciaron en Sevilla (Valle), donde una de las historias recogidas durante la atención posterior al terremoto muestra esa relación entre los servicios financieros y las necesidades cotidianas: una familia dependía de los recursos que enviaba desde Estados Unidos un hijo que vive en ese país. Después del sismo, cuando la vivienda y la rutina familiar quedaron afectadas, recibir la remesa continuó siendo una forma concreta de sostener los gastos del día a día.

Allí, la presencia de un DaviMóvil permitió que la mujer se acercara a un punto de atención para retirar el dinero que necesitaba. Más allá de la operación bancaria, el caso evidencia cómo la continuidad de un servicio puede ayudar a mantener disponible una fuente de ingresos en un momento de vulnerabilidad.

Para una familia afectada, recibir dinero puede significar contar con recursos disponibles para cubrir necesidades inmediatas. A escala local, esos ingresos también pueden sostener parte del consumo en comercios y establecimientos de servicios.

Reconstruyendo vidas: La recuperación financiera no termina con la emergencia

Aunque ya han pasado más de dos meses del terremoto, la atención en los municipios continúa. Además de las transacciones en caja, los DaviMóviles ofrecen orientación sobre servicios financieros, recepción de remesas y acceso a cajeros automáticos, según la disponibilidad de cada punto.

Equipo de DaviMóviles
Equipo de DaviMóviles. Foto: cortesía Davivienda

El acompañamiento también contempla la reposición de tarjetas débito, la solución de bloqueos de claves y la recuperación de trámites financieros, que suelen atenderse en oficinas o sucursales tradicionales. Para emprendedores del sector agropecuario hay atención para necesidades específicas de sus negocios, mientras que empresas y pymes pueden recibir orientación sobre alternativas de acompañamiento financiero, sujetas a la evaluación de cada caso.

De esta manera, se muestra cómo reconstruyendo vidas y restableciendo la confianza de una comunidad va más allá de reparar los daños materiales: también implica restablecer las condiciones para que las personas recuperen su cotidianidad, sus ingresos y sus proyectos.

Desde una perspectiva económica, esa recuperación requiere que los hogares puedan administrar sus recursos, que los trabajadores vuelvan a recibir sus pagos y que los negocios encuentren condiciones para operar. La continuidad de los servicios financieros es una parte de ese proceso, junto con la reparación de la infraestructura y la recuperación de las actividades productivas.

DaviMóviles: horarios de atención a clientes

  • Quimbaya: martes a viernes, de 8:00 a. m. a 4:00 p. m.; sábados, de 8:00 a. m. a 1:00 p. m.
  • Argelia: martes a viernes, de 8:00 a. m. a 4:00 p. m.; sábados, de 8:00 a. m. a 1:00 p. m.
  • Pereira, avenida 30 de Agosto: lunes a viernes, de 9:00 a. m. a 4:00 p. m.; sábados, de 9:00 a. m. a 1:00 p. m.
  • Caicedonia: martes, miércoles y jueves, de 8:00 a. m. a 4:00 p. m.
  • Sevilla: viernes, de 8:00 a. m. a 4:00 p. m.; sábados, de 9:00 a. m. a 1:00 p. m.
  • Roldanillo: lunes a viernes, de 9:00 a. m. a 4:00 p. m.