Entrevista | En 2018, habría cierre financiero de ocho proyectos 4G

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La Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) ha tenido que enfrentar la marea alta por los retrasos y los escándalos de corrupción que han rodeado los proyectos de infraestructura 4G en Colombia.

Su presidente, Clemente del Valle, habló en exclusiva con Valora Analitik sobre el futuro del multimillonario plan de inversión en infraestructura y cómo se están ideando estrategias financieras para sacarlo adelante.

Detalló que, hasta la fecha, en el país se han presentado 30 proyectos de infraestructura de alto impacto para la competitividad y todos se han adjudicado, a pesar de las trabas que hubo en algunos de ellos.

De ese total, dijo, 26 proyectos ya tienen certificación financiera por parte de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y 11 ya han reportado cierres financieros: ocho en el 2016, dos en el 2017 y uno en el arranque del año 2018.

Hasta el año pasado, de acuerdo con la información de la FDN, los bancos locales habían demostrado mucho apetito por financiar los proyectos y tenían el 41% de la torta de la financiación. Otro 32% era de los inversionistas institucionales, en tanto un 16% era de bancos multilaterales y fuentes internacionales. La participación de la FDN era del 11% a través de varios instrumentos financieros.

En ese escenario, se calcula que para 2018 la banca local baje su porción de la torta hasta un 32%, en tanto los institucionales tendrán el 31% de la financiación. La banca internacional la llevará al 21% y la FDN proyecta subir su participación al 14%.

Clemente del Valle proyecta que en el presente año se reporten ocho cierres financieros. “Cinco de ellos que tienen gran avance, otros tres que tienen retos del sponsor (constructor) o con el concepto mismo del proyecto”.

Los estimativos del presidente de la FDN es que en el primer semestre de 2018 se logren tres cierres financieros definitivos, mientras que en el segundo semestre sean entre cinco y seis cierres adicionales. Esas iniciativas necesitan financiación por US$2.600 millones.

Además, para 2019, la proyección del jefe de la entidad es que 10 proyectos vayan a cierre financiero.

A pesar de esta expectativa, Clemente del Valle reconoció que hay un incremento en el riesgo de financiación de los proyectos como consecuencia del riesgo reputacional por temas como Odebrecht y la Ruta del Sol II.

Otro de los aspectos que fue un error en el pasado fue permitir la concentración de un solo sponsor para la construcción de demasiados proyectos. Hoy en día, aseveró, algunos quieren vender sus participaciones para mejorar la estructura de sus negocios.

De la misma forma, Del Valle reconoció que hay menor apetito de la banca local por financiar los proyectos, a pesar de la aprobación de la Ley de Infraestructura en 2016 que les dio más garantías a esas entidades en caso de incumplimientos en los contratos.

En la entrevista, el funcionario reveló que algunas de las constructoras más grandes del país dijeron estar interesadas en comprar alguna participación o proyectos completos que ya fueron adjudicados.

Mientras se recupera el apetito de la banca nacional, la FDN lanzó la posibilidad de que entidades internacionales otorguen financiación en pesos colombianos para, además, reducir el riesgo cambiario de los proyectos que se estaban endeudando en dólares, pero sus ingresos de largo plazo se daban en moneda local.

Entre las estrategias que tiene la Financiera para mejorar la financiación de las iniciativas de infraestructura, se encuentran:

  1. La titularización de la cartera para “reciclar” la capacidad de la banca local. Hay un proyecto piloto por $600 mil millones.
  2. La emisión de bonos día cero por $900 mil millones (dos emisiones) para apoyar el cierre financiero de dos proyectos.
  3. Inversión de la FDN en fondos de capital privado de infraestructura.
  4. La creación de un administrador de fondos para coinvertir con un socio estratégico internacional.

Lograr la estrategia de financiación y encarrillar de nuevo los proyectos que tienen problemas, le representaría al país un 5% de crecimiento económico adicional en el largo plazo, según cálculos de la FDN.