Constructora Sacyr vendería 49 % del negocio concesional en Chile

Sacyr —la constructora española envuelta en las controversias del puente Hisgaura en Santander— dice estar a un paso de materializar la venta de un 49 % de la filial chilena de concesiones, tal y como ha confirmado esta tarde el director financiero del grupo, Carlos Mijangos, ante analistas e inversores.

El grupo daría entrada, de este modo, a un inversor en el que se ha convertido su primer mercado para la explotación de infraestructuras. El cierre de la operación se espera para la primavera de 2019.

Sacyr asegura haber completado una selección entre “múltiples muestras de interés”, abriéndose ahora la fase de análisis.

La cesta concesional chilena está compuesta por seis autopistas (685 kilómetros), un aeropuerto y el hospital de Antofagasta (671 camas), que suman una inversión total de 2.450 millones. La participación en esos activos, de los que aún están por entrar en operación una carretera y el aeropuerto, oscila entre el 50 % y el 70 %.

El mercado concesional chileno ha supuesto unos ingresos de 117 millones de euros en los tres primeros trimestres, lo que supone un 21 % de la facturación de Sacyr Concesiones.

El peso por cifra de negocio es similar al de los activos en España y supera a la del resto de mercados de Sacyr Concesiones.

Notable reactivación en construcción

El fuerte tirón del área de Ingeniería e Infraestructuras de Sacyr, frente al tibio comportamiento en ese negocio que están mostrando competidores como Ferrovial y FCC, ha disparado los resultados de la firma que preside Manuel Manrique al cierre del tercer trimestre.

Sacyr declara 373,8 millones de euros de Ebitda (flujo de caja operativo), con una mejora del 37,6% respecto al mismo periodo de 2017.

En el caso de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras, que aporta 95,1 millones de euros, el alza es del 281 %. Sin embargo, el motor principal del resultado bruto de explotación del grupo sigue siendo el área de concesiones, con 195 millones y una mejora del 12 %.

La compañía presenta un beneficio neto de 109 millones, un 13 % por encima del declarado hace un año, después de que las cuatro áreas de negocio consiguieron incrementos de Ebitda.

Los ingresos alcanzan los 2.702 millones de euros (un 58 % en el exterior), un 20 % más, y el margen bruto crece y pasa del 12,1 % de septiembre de 2017 al actual 13,8 %.

La cartera también arroja un considerable crecimiento del 40 %, hasta los 41.633 millones de euros, y la deuda neta se sitúa en 3.817 millones de euros, una vez contabilizada la desinversión total en Itínere, aún en proceso de materialización.

La vuelta a la normalidad en las cuentas de Sacyr ha permitido el reinicio de una política regular de dividendos, con un objetivo de rentabilidad anual del 4,2 %.

(Tomado de Cinco Días)

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