Fitch Ratings advierte impacto negativo en rentabilidad de ARL en Colombia

 

La coyuntura actual causada por la crisis sanitaria por coronavirus afectará el crecimiento y la rentabilidad del ramo de las administradoras de riesgos laborales (ARL) en Colombia, explicó hoy Fitch Ratings. Este impacto deriva de la incertidumbre asociada al entorno económico, empleo y el desarrollo de los siniestros y gastos que deberán asumir las compañías de seguros.

El segmento de riesgos laborales es el segundo producto con mayor peso dentro del sector asegurador en Colombia después de vida pues tiene una participación en las primas emitidas a diciembre de 2019 de 13,4%, indicó la calificadora.

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Además, el ramo de riesgos laborales ha sido un gran dinamizador en el crecimiento del sector asegurador en los últimos cinco años con un crecimiento promedio de 11%. Al mes de marzo de 2020 las primas de ARL crecieron 10%, pero al mes de junio de 2020 se registró un decrecimiento de 2% como resultado del aislamiento obligatorio y la inactividad económica que obligó a muchas empresas a tomar medidas orientadas a reducir costos de operación. El trabajo en casa redujo el riesgo expuesto, algunas empresas recortaron su planta de personal, otras suspendieron temporalmente los contratos laborales y/u otorgaron vacaciones colectivas, anticipadas o acumuladas. Además la base salarial disminuyó en gran parte por la ausencia de horas extras, dominicales y festivos, explicó Fitch sobre lo sucedido en meses recientes.

A pesar de varios decretos emitidos por el Gobierno de Colombia para enfrentar la crisis sanitaria, los cuales regulan aspectos puntuales para las ARL, Fitch estima que para el cierre del año 2020 la rentabilidad de esta línea de negocio estará presionada a la baja en gran medida por el incremento menor en primas, que está muy alineado al crecimiento económico negativo esperado para Colombia (-6,9% para Fitch) y la tasa de desempleo que al mes de junio de 2020 fue de 20,2%. Los indicadores de eficiencia se deteriorarán por un crecimiento menor y por gastos mayores asociados a la prevención y promoción.

En tanto, la siniestralidad, aunque estará presionada al alza por las reclamaciones asistenciales y económicas en los sectores que cubre el Covid-19 como enfermedad profesional, se beneficiará por una frecuencia de reclamación menor resultante de la inactividad económica en diversos sectores de la economía.

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Según información publicada por el gremio Fasecolda al dos de agosto de 2020, el sector había otorgado 33.000 incapacidades temporales y 56 pensiones de sobrevivencia. La siniestralidad a junio de 2020 mejoró ligeramente al situarse en 63% versus 66% a junio de 2019, esto es gracias a un índice de reclamación menor en los meses de aislamiento más restrictivos, por una disminución del riesgo expuesto. En la medida en que se dé una apertura mayor de la economía se espera un aumento en el índice de reclamación de otras actividades diferentes al sector de la salud, proyectó Fitch al respecto.

Sin embargo, el resultado neto de esta línea de negocio estará muy presionado a la baja por un rendimiento financiero menor del portafolio de inversiones debido a las tasas de interés bajas y a la volatilidad alta en los mercados de capitales. Al administrar rentas vitalicias, el desempeño de este segmento de negocio tiene una dependencia alta de los rendimientos de su portafolio de inversiones.

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