Evidencia científica no demuestra necesidad de tercera dosis de vacuna Covid-19

Evidencia científica no demuestra necesidad de tercera dosis de vacuna Covid-19
Foto: publico.es

Un estudio divulgado en la prestigiosa revista médica The Lancet indicó que los datos científicos actuales no evidencian, aún, la necesidad de aplicar una tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19 a la población general.

La publicación, firmada por la oficina de vacunas de la Administración de Drogas y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos y expertos de diferentes universidades del mundo, sugiere que las vacunas existentes en la actualidad deberían utilizarse para inmunizar a más personas con primeras y segundas dosis, en lugar de aplicar terceras dosis o de refuerzo.

“Los suministros actuales de vacunas podrían salvar más vidas si se usan en poblaciones no vacunadas que si se utilizan como refuerzos en poblaciones vacunadas”, se lee en el informe de The Lancet.

La publicación no descarta por completo la aplicación de una tercera dosis o de refuerzo de las inmunizaciones contra el Covid-19, sino que sugiere que estas deben considerarse, por ahora, solo para pacientes con condiciones especiales cuya inmunidad ante la pandemia puede verse comprometida. (Ver más de Internacional).

“En última instancia, las vacunas de refuerzo podrían ser necesarias en la población debido a la disminución de la inmunidad o porque las variantes han evolucionado hasta el punto en que las respuestas inmunitarias a los antígenos de la vacuna original ya no protegen adecuadamente contra los virus que circulan actualmente”, detalló el informe de The Lancet.

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Los firmantes defienden que los beneficios de los fármacos son notoriamente superiores a los riesgos que estos pueden traer, pero llaman la atención sobre las consecuencias que podrían resultar de las dosis de refuerzo y las condiciones adversas que puedan presentarse producto de esas inyecciones, si se hacen recurrentes.

Algunos ejemplos, citados por el artículo, son los casos del síndrome de Guillain-Barré y miocarditis que se han asociado a las inoculaciones en algunos casos minoritarios que son estudiados por la comunidad científica. Sobre esos reportes, las principales entidades médicas del mundo (Agencia Europea del Medicamento y Centros de Control de Enfermedades) han sostenido que la ventana de riesgo por la vacunación reducida.

El reporte indicó que las vacunas contra el Covid-19 que se distirbuyen en la actualidad mantienen una importante protección contra los casos de enfermedad grave que pueden resultar letales, a pesar de que pase el tiempo después de la aplicación de las inyecciones.

“Hasta la fecha, ninguno de estos estudios ha proporcionado evidencia de una protección sustancialmente declinante contra enfermedad grave, incluso cuando parece haber disminuciones a lo largo del tiempo en la eficacia de la vacuna contra los síntomas enfermedad”, se lee en el artículo.

La investigación revisó la evidencia científica publicada hasta el momento sobre las vacunas y afirmó que estas siguen siendo efectivas contra las diferentes variantes del coronavirus que se han identificado en este año y medio de pandemia, incluida la delta, que tiene un patrón más alto de transmisibilidad.

Los datos citados en el documento de The Lancet hablan de una protección del 95 % contra el padecimiento de una enfermedad severa y del 80 %, en promedio, contra la infección. Así las cosas, el artículo defiende la necesidad de utilizar el suministro de vacunas para inmunizar a más personas, contrario a lo que están haciendo países como Estados Unidos, donde ya se están aplicando dosis de refuerzo de forma masiva.

Mientras personas en Estados Unidos, Alemania o Chile, entre otras naciones, ya pueden aplicarse una tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19, hay naciones pobres en donde la distribución del fármaco es insuficiente para cubrir a toda la población.

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