El GEA y Grupo Gilinski: el pleito que duró 11 años

Foto: Jaime Gilinski, tomada de: forbes.co

La movida de los Gilinski sobre Nutresa y Sura hace recordar el pleito que tuvieron con el GEA, desde 1999 a 2010.

El Grupo Empresarial Antioqueño, que llegó a ser conocido como el Sindicato Antioqueño, mantuvo una disputa que duró 11 años, desde 1999 hasta 2010, con el Grupo Gilinski, del banquero Jaime Gilinski.

Toda la atención financiera y bursátil de Colombia está centrada en la OPA lanzada por el Grupo Gilinski, en cabeza de Jaime Gilinski Cabal (el cuarto hombre del país más rico del país, según Forbes, con una riqueza de US$3.800 millones), que busca la participación accionaria en Nutresa y Sura. Vea más en Noticias Empresariales.

La operación, que ha sido denominada por especialistas de mercado como una ‘toma hostil’, revivió la vieja rivalidad que tuvieron el GEA y los Gilinski. Al GEA se le conoce al grupo de empresas antioqueñas conformadas por Grupo Nutresa, Grupo Argos, Bancolombia y Grupo Sura que, también hace años, se defendieron de los intereses de adquisición por parte del Grupo Grancolombiano, en la década del 80.

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Todo se remonta al año 1997, cuando se dio a conocer lo que se llamó ‘el negocio del siglo’. Los Gilinski aceptaron vender su 51 % del Banco de Colombia por un monto astronómico para la época: US$ 418 millones. Para aquel entonces ese banco era el segundo mayor prestamista del país y el adquiriente era el Banco Industrial de Colombia (BIC), presidido por el antioqueño Jorge Londoño Saldarriaga, quien concretó el traspaso con Isaac y Jaime Gilinski, padre e hijo y propietarios de la firma adquirida.

Según los archivos de El Colombiano, este movimiento dio origen a lo que hoy es Bancolombia, pero una vez se cerró la negociación hubo discordias y hasta un pleito jurídico de por medio.

La disputa inició debido a que el BIC tomó un crédito por US$265 millones por parte de JP Morgan para cancelar el total de la operación. Pero los Gilinski interpusieron una demanda en 1999 en la que pretendían una indemnización de US$200 millones, según sus apreciaciones, porque el pago nunca se realizó con el dinero del préstamo, sino que se le cargó a los accionistas de la naciente entidad.

Es decir, la compra terminó pagándose con plata de quienes estaban vendiendo, lo que a juicio de los Gilinski, era un movimiento irregular. Todo esto derivó en una larga pelea jurídica que al final no dejó ni ganadores, ni perdedores y sí una seguidilla de acusaciones de parte y parte que dejaba una mala imagen en el mundo financiero y empresarial colombiano.

Además, el Sindicato Antioqueño decidió fusionar ambas entidades, el BIC y Banco de Colombia, dando origen a Bancolombia, para dar origen al establecimiento bancario más grande del país, momento que llegó con la expansión internacional del banco.

En su momento, los Gilinski se sintieron afectados por la fusión e iniciaron procesos jurídicos, donde hubo capítulos de parte y parte, acusaciones mutuas, polémicas donde estuvieron involucrados directivos de las entidades financieras, autoridades de control y por supuesto, Banco de la República.

Las discusiones se dieron en estrados, medios de comunicación y en la publicidad de la época, en donde ambas partes expresaban sus distintos puntos de vista.

“El acuerdo de transacción implica la cesación de todas las acciones civiles y comerciales entre las partes y el desistimiento de toda acción civil de las partes de los procesos penales”, fue el texto del comunicado emitido por las partes implicadas cuando anunciaron el fin de la pelea en 2010.

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