Inversiones alternativas, una forma de diversificarse y protegerse de la inflación

Mercados. Foto: archivo Valora Analitik

A la hora de invertir es importante tener en cuenta las condiciones macroeconómicas de un país, la geopolítica, los mercados internacionales y las perspectivas pues esto puede hacer la diferencia entre una buena y una mala decisión.

Con esto en mente, el mercado cuenta con inversiones alternativas, que permiten diversificar los activos, al tiempo que mitigan la volatilidad en tiempos complejos como el actual.

Según explica Catalina Tobón, gerente de estrategia de portafolio de Skandia, “las inversiones alternativas presentan baja correlación con las clases de activos tradicionales, de forma que pueden ser utilizadas para diversificar los portafolios”, asegura.

Y agrega que estos vehículos tienen una mejor relación riesgo – retorno y, normalmente, “son activos con menos volatilidad al no tener una correlación importante con el mercado de capitales”.

Esta es una de las posibilidades que tienen los inversionistas en el mundo, aunque no es la única.

De acuerdo con una encuesta de la plataforma de finanzas personales Finder, realizada a expertos del sector, las divisas en efectivo son el principal activo para tiempos de guerra y volatilidad.

Una inversión alternativa nueva en Colombia

En este orden de ideas, es clave tener una apuesta de inversión con rentabilidades atractivas y, de paso, que genere un impacto en la sociedad.

Lo anterior llevó a Skandia a lanzar el primer fondo de capital privado de deuda en Colombia, que impulsa a las fintech de crédito con impacto social en Latinoamérica.

Este fondo, que se llama Impacto, es de los primeros en Colombia, en el cual personas naturales y jurídicas pueden invertir desde $5 millones y acceder a rentabilidades competitivas, teniendo en cuenta que su expectativa es llegar a un IPC a mediano plazo + un spread entre el 7 % o +9 % y ventanas de liquidez anuales.

En plata blanca, la rentabilidad objetivo puede estar entre 14 % y 16 % e.a. en un horizonte de entre tres y 10 años, dependiendo de cómo se comporte la inflación.

Además, el producto combina la analítica de datos y la tecnología, para poner a disposición de los inversionistas un vehículo alternativo de inversión con rentabilidades competitivas.

Los recursos administrados por el fondo permiten, entre otras, financiar fintech de crédito radicadas en Latinoamérica, principalmente en Colombia y México, que se dedican a la financiación de empresas pymes y personas naturales, contribuyendo así a la democratización del crédito y a la inclusión financiera en el país.

Así las cosas, el vehículo de inversión mitiga la baja penetración de créditos formales, que en Colombia está en 21,2 % y en México a apenas el 11 %, según datos del Banco Mundial.

Su operación se dará gracias a la alianza entre Skandia y Accial Capital Management. De esta forma, Fiduciaria Skandia S.A. será la administradora y Accial Capital el gestor especializado del fondo.

Beneficios y riesgos

De acuerdo con Andrés Uribe, gerente del fondo de deuda de Skandia enfocado en fintechs de crédito, este tipo de iniciativas le apuntan a la inclusión financiera tanto de Mipymes como de personas que hoy no son atendidas por la banca tradicional.

Colombia y Latinoamérica en general tienen una enorme brecha que cerrar en materia de inclusión social y acceso a crédito tanto para Pymes como para personas de ingresos bajos y medios.

En la actualidad, apenas una de cada 10 Mipymes puede acceder al crédito formal y la penetración de este es cercana al 30 %, cuando en países desarrollados asciende al 70 %.

Según la Banca de Oportunidades, aproximadamente 34 % de los adultos tienen un crédito, es decir, un porcentaje más bajo que el del acceso con al menos un producto de ahorro, cifra que -además- disminuye a medida que aumenta la ruralidad.

De allí que uno de los retos más importantes en el país sea cubrir a las compañías y personas que históricamente han pasado desapercibidas y que han sido tomadas por los ‘gota a gota’.

La profundización de esta inclusión financiera se traduce, pues en una sociedad con mayores oportunidades, un ecosistema fintech más robusto y un mercado de crédito más competitivo, de la mano de Impacto.

El otro lado de la moneda está en los riesgos que pueden traer consigo este tipo de inversiones alternativas, tal y como puede suceder con otros productos. Andrés Uribe comenta que los activos alternativos “son más ilíquidos con relación a los activos tradicionales y, por su naturaleza, pueden ser más riesgosos”.

Eso sí, como suele suceder en estos casos, cada uno de los gestores puede mitigar estos y otros riesgos, con base en su experiencia y curva de resultados.

Para conocer más de Impacto puede visitar el siguiente enlace.

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