Fitch asignó calificación AAA al Distrito de Bogotá

Fitch asignó calificación AAA al Distrito de Bogotá
Fitch asignó calificación AAA al Distrito de Bogotá. Foto: cortesía Atrio
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Fitch Ratings asignó calificaciones en escala nacional de largo y corto plazo al Distrito Bogotá de AAA (col) y F1+(col), respectivamente. La perspectiva de la calificación de largo plazo es estable.

Además, asignó la calificación en escala nacional de largo plazo de AAA(col) al programa de emisión y colocación de bonos de deuda pública.

Los factores de calificación utilizados para la asignación de las calificaciones en escala nacional de Bogotá son los mismos considerados para sus calificaciones en escala internacional.

La calificación asignada al programa de emisión de bonos está en el mismo nivel que la calificación nacional del emisor, considerando que corresponde a un programa de bonos no subordinados (senior unsecured).

El cupo global del programa es de aproximadamente $9,66 billones, con un cupo disponible a diciembre de 2023 de cerca de $5,38 billones.

Balance de Fitch para Bogotá.
Balance de Fitch para Bogotá. Foto: Alcaldía de Bogotá.

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Los factores de Fitch para calificar a Bogotá

Perfil de riesgo – ‘rango medio bajo’: La evaluación del perfil de riesgo refleja la combinación de cinco factores clave de riesgo (FCR), evaluados en ‘rango medio’ y uno en ‘más débil’.

  • Ingresos (solidez) – ‘rango medio’: La evaluación de este FCR está soportada por la estructura de ingresos de Bogotá, compuesta principalmente por impuestos recaudados a nivel local que poseen una ciclicidad entre baja y media, con una base altamente diversificada.

Las transferencias nacionales representan menos de 30 % de los ingresos operativos y menos de 25 % de los ingresos totales, de modo que la evaluación no está limitada por la calificación soberana.

  • Ingresos (adaptabilidad) – ‘rango medio’: Bogotá tiene la capacidad de modificar las tarifas de sus principales impuestos de forma independiente, sujeto a algunos límites impuestos por la ley.

La mayoría de los impuestos se encuentran alejados de los límites legales, aunque alcanzarlos en la práctica podría ser difícil. La evaluación ‘rango medio’ refleja la opinión de Fitch de que usar el margen legal daría como resultado un incremento de ingresos suficiente para cubrir por lo menos 50 % de una caída razonablemente esperada en ingresos durante un período de estrés económico, aunque esta estimación es difícil de hacer debido a la naturaleza altamente compleja del estatuto tributario de la ciudad.

La evaluación considera también la opinión de la agencia de que la capacidad de los contribuyentes de asumir incrementos en las tarifas impositivas es moderada dado el perfil socioeconómico de Bogotá.

  • Gastos (sostenibilidad) – ‘rango medio’: La evaluación de la sostenibilidad de los gastos se basa en la opinión de Fitch de que el gasto de Bogotá está moderadamente correlacionado con el ciclo económico.

Si bien los gastos incrementaron significativamente por arriba de los ingresos durante el período 2018 a 2022, Fitch opina que esto se debe, en parte, a la política contracíclica de la administración de crear y expandir programas de gasto social discrecional e incrementar el gasto de capital, con el fin de contrarrestar los efectos de la pandemia por coronavirus.

Sin embargo, la agencia considera que no existe un desfase estructural entre el crecimiento de gastos e ingresos.

  • Gastos (adaptabilidad) – ‘rango medio’: Fitch estima que las partidas de gastos obligatorios representan entre 70 % y 90 % de los gastos totales. Solamente el gasto de capital representó cerca de 33 % del gasto total entre 2019 y 2022, aunque parte de este corresponde a partidas inflexibles como compromisos multianuales para los proyectos de infraestructura principales de la ciudad.

La ciudad también podría recortar gastos asociados a programas sociales discrecionales o aumentar las tarifas de bus para moderar el crecimiento de las subvenciones otorgadas al sistema de transporte. Aunque estas medidas podrían ser impopulares, Fitch opina que son factibles en un escenario donde la administración considere que la estabilidad financiera de la ciudad pudiese verse impactada.

  • Pasivos y liquidez (solidez) – ‘rango medio’: Bogotá opera bajo un marco de deuda nacional e individual moderado. La ciudad posee un riesgo cambiario muy bajo, en la medida que menos de 2 % de la deuda al cierre de 2023 estaba denominada en moneda extranjera sin cobertura.

El riesgo de tasa de interés es moderado debido a que la deuda a tasa variable representa menos de 50 % de la deuda directa.

La inflación es la variable principal con efectos potenciales sobre el saldo de deuda de Bogotá, pero se considera manejable dado el esquema de manejo de inflación del Banco de la República y la cobertura natural provista por el hecho de que los ingresos tienden a ajustarse a los cambios en el nivel de precios. No hay concentración significativa de los vencimientos puesto que el portafolio de deuda se compone de una mezcla de bonos tipo bullet con vencimientos repartidos a lo largo de varios períodos de tiempo y de préstamos amortizables.

  • Pasivos y liquidez (flexibilidad) – ‘más débil’: Fitch opina que Bogotá posee niveles bajos de liquidez disponible. Al cierre de 2022, la ciudad reportó cuentas por pagar y otros compromisos de corto plazo que excedían el efectivo total en más de $5 billones.

Si bien lo anterior no representa una preocupación importante para Fitch, en la medida que la ciudad posee capacidad de endeudamiento y flexibilidad presupuestaria suficiente para cubrir este déficit, muestra que el efectivo está más completamente comprometido para compensar las obligaciones de corto plazo. Además, la ciudad no cuenta con líneas de crédito comprometidas.

  • Sostenibilidad de la deuda – categoría ‘aa’: En el escenario de calificación de Fitch, la razón de repago promedio de Bogotá promedia 6,9x entre 2026 y 2027, indicativo de una evaluación ‘aa’. La cobertura sintética del servicio de la deuda estaría en el rango ‘bbb’, entre 1,2x y 1,5x. La evaluación del puntaje de sostenibilidad de la deuda se define por la razón de repago, que es la métrica primaria para evaluar este factor.

La carga de deuda fiscal sería cercana a 70 % (‘aa’) durante los últimos años del escenario de calificación, pero es menos relevante para la evaluación de sostenibilidad de la deuda de Bogotá.

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