La regulación de las stablecoins se ha convertido en uno de los debates más importantes dentro de la industria financiera global. En un escenario marcado por la aprobación de la Ley de Innovación Financiera (Genius Act) en EE. UU., gobiernos y bancos centrales de América Latina observan de cerca cómo este marco regulatorio puede convertirse en modelo para sus propios mercados.
En el marco del segundo día del Stablecoins Conference 2025, organizada por Bitso en Ciudad de México, que reunió a expertos internacionales para analizar el impacto de las monedas estables en el sistema financiero, los retos regulatorios y las oportunidades de adopción en América Latina.
Valora Analitik estuvo presente en el evento, donde el panel inaugural estuvo conformado por Sergio Mello, head of stablecoins at Anchorage Digital, Sheraz Shere, responsable de pagos en la Solana Foundation y Mónica Talán (Crypto Conexión), quienes ofrecieron una visión integral sobre el futuro de las stablecoins.
Mayor confianza de las instituciones para adoptar stablecoins
El primero en intervenir fue Sergio Mello, quien subrayó que el verdadero potencial de las monedas estables radica en su capacidad de ofrecer a las instituciones un entorno regulado y confiable.
“Las stablecoins son una combinación de instrumento de pago, red de liquidación y herramienta de rendimiento. Son, sin duda, una de las innovaciones financieras más poderosas de nuestro tiempo”, afirmó.
Mello explicó que el reto no está en convencer a las instituciones de las ventajas tecnológicas, sino en garantizarles un marco de confianza.
“No es que estemos moviéndonos hacia las stablecoins, son ellas las que están llegando a nosotros. Lo que presenciamos hoy es la consecuencia de cuatro o cinco años de presión acumulada para encontrar una mejor solución. Finalmente, tenemos una infraestructura regulada que permite a las instituciones cerrar operaciones con monedas estables en blockchains de alto rendimiento como Solana”.
Solana y el futuro de los pagos globales
Por su parte, Sheraz Shere compartió su experiencia en el desarrollo de redes rápidas y escalables que facilitan la adopción de stablecoins.
“Hace unos años, el gran diferenciador de Solana era el rendimiento: velocidad, escalabilidad y costos bajos de red. Hoy eso sigue siendo clave, pero también lo son la descentralización, el ecosistema de aplicaciones y una comunidad de desarrolladores vibrante”, destacó.
Shere recordó que Solana ha trabajado junto a grandes jugadores como Visa, PayPal y Paxos en la emisión de PYUSD, lo que demuestra que las stablecoins están ganando terreno en las finanzas tradicionales.
Sobre el tema regulatorio, añadió: “El cumplimiento debe estar integrado desde el inicio. Con Solana hemos desarrollado extensiones de tokens que permiten incorporar funciones como confidencialidad, reversibilidad y congelamiento de activos directamente en el contrato inteligente. Eso ofrece a los emisores herramientas para alinearse con los marcos regulatorios actuales y futuros”.
América Latina, terreno para seguir avanzando en la adopción
La conversación giró hacia el papel de América Latina para el uso de stablecoins.
“Hace unos años discutíamos en oficinas a quién podía interesarle esto. Hoy cada semana escuchamos de nuevas startups en la región enfocadas en pagos, remesas y contratos internacionales”, señaló Shere.
Citó ejemplos como Decaf, Taco y otras fintechs que permiten a freelancers en países como Argentina cobrar en dólares digitales de forma rápida y segura.
Para Mello, el potencial va más allá del usuario final. “Las stablecoins comprimen las capas del sistema financiero. Permiten a fintechs, bancos y aplicaciones de remesas ser mucho más eficientes en transacciones transfronterizas. Pronto veremos bancos de distintos países liquidando operaciones entre sí mediante stablecoins, eliminando pasos innecesarios del sistema bancario tradicional”.
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Desafíos regulatorios en la región
En cuanto al tema regulatorio, Mello reconoció el liderazgo de Brasil en la creación de un marco legal pionero, mientras que Shere apuntó a la importancia de que EE. UU. marque la pauta.
“La administración actual en Estados Unidos busca ser un faro de inspiración para la economía global. La Ley Genius será tomada como referencia por muchos países de América Latina para definir y regular a las stablecoins como instrumentos claros de liquidación”, afirmó Mello.
Por su parte, Shere agregó: “La regulación cambia de mercado en mercado. Lo que podemos hacer es proveer herramientas que faciliten a los constructores cumplir con las reglas. Con nuestras extensiones de tokens, es posible emitir activos con controles de listas blancas o negras, creando stablecoins con permisos dentro de una red abierta”.
¿Qué esperar para 2026?
El panel concluyó con una mirada hacia el futuro del ecosistema. Para los expertos, el reto será consolidar modelos de consorcio que permitan la adopción global de monedas estables como USDG.
“El dinero es un negocio de redes. Un modelo de consorcio, donde no sea solo una entidad la que busca beneficio, sino una red de participantes es el camino más poderoso para la adopción de stablecoins”, concluyó Shere.
El evento cerró con el anuncio de que la próxima edición del Stablecoins Conference se celebrará en México durante 2026, coincidiendo con el Mundial de Fútbol, lo que promete un escenario aún mayor para discutir el futuro de la digitalización del dinero.