El nuevo mapa de negocios en Venezuela para las empresas colombianas

Conozca las principales oportunidades en sectores, tiempos y cómo le pueden pagar para aprovechar la transición en Venezuela

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Si hoy está interesado en hacer negocios en Venezuela, repita conmigo: Tether, Crixto, Petro, Kontigo, USDT y Sunacrip. Estas son palabras relacionadas con el entorno de las criptomonedas que, ante la escasez de dólares por cuenta de los bloqueos a los buques petroleros, hoy usan las personas, y cada vez más las empresas, no como mecanismo de inversión, sino para preservar el valor de los dólares y poder hacer transacciones sin contar con intermediarios de la banca nacional e internacional.

Y es que nada de lo que pasa en Venezuela es normal. No se hacen operaciones comunes y corrientes. No es solo hazme una trasferencia a la cuenta corriente o pagos anticipados. Cualquier empresario con intenciones de volver a hacer negocios con Caracas debe adaptarse a su particular entorno cambiario.

Las monedas estables (stablecoins en inglés) son un tipo de criptoactivo diseñado para mantener un valor estable al estar ancladas a un activo fijo, que generalmente es el dólar estadounidense, también con el euro e, incluso con el peso colombiano. Para entender por qué son populares veamos este ejemplo: El 7 de enero de 2026, la cotización del USDT (moneda estable) tocó un pico de 825,57 bolívares, mientras que el tipo de cambio oficial se encontraba en 321,03 bolívares.

La buena noticia es que con la venta del petróleo por parte de Estados Unidos y los anuncios de canalizar parte de los dólares que llegarán por esa vía a través de los bancos privados nacionales -similar al ejecutado por Chevron entre 2022 y 2025, se espera que se comience a normalizar la entrada de dólares a la economía y, por ende, ayude a cerrar la brecha entre la tasa oficial y la paralela.

“La ausencia de acciones para corregir este desequilibrio, como pasó a finales de 2025, estaba erosionando el sistema de precios y contrayendo la capacidad de compra de la población, con un impacto especialmente severo sobre las pequeñas y medianas empresas. Ahora, con una mayor capacidad de generación de divisas reales se podría avanzar hacia una economía más predecible y funcional”, afirmó Asdrubal Oliveros, economista y consultor empresarial en conversación con Valora Analitik.

El nuevo mapa de negocios en Venezuela para las empresas colombianas

El acceso a dólares es fundamental para ahuyentar el fantasma de la hiperinflación que estaba acechando y, según cálculos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el consenso del mercado, ante la falta de publicación de la fuente oficial, la inflación habría cerrado 2025 con un avance cercano a 500 %. Lo anterior explica por qué la mayoría de los venezolanos tienen cada día menor capacidad de compra.

“En los últimos siete meses, ha empezado a trabajar muy fuerte los USDT en plataformas como Kontigo o Crixto, que son autorizadas por el regulador que es Sunacrip. El gobierno y la petrolera estatal PDVSA empezaron a pagar a los proveedores en USDT, por eso el empresario debe tener la habilidad y la rapidez para aceptar la forma de pago. Si le pagaron con USDT, aceptó USDT. Si me dan dólares en efectivo, aceptó. Acá hay que adaptarse al entorno si se quiere sobrevivir. Esperemos que lleguen los dólares para volver al mercado tradicional, pero si el empresario colombiano quiere venir, debe adaptarse al entorno cambiario”, aseguró Alexander Cabrera, socio director de Atenas Grupo Consultor, empresa de investigación de mercado en Venezuela.

Oportunidades en Venezuela

“Para que los colombianos puedan dimensionar cómo está la economía venezolana tengo este dato: hace 10 años o 12 años el PIB de Venezuela era alrededor de US$350 a US$400.000 millones, y hoy Venezuela es un país de US$80.000 millones, es decir, el retroceso que hubo en nuestra capacidad productiva fue bestial. Por eso vemos el escenario actual con mucha esperanza de recuperar lo perdido y sacarle provecho al potencial que tenemos, del cual las empresas colombianas también pueden beneficiarse”, indicó a Valora Analitik Iván Acosta, socio-fundador de la consultora PGA Group y presidente del Comité de Recursos Humanos de la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (VenAmCham).

Su colega Asdrubal Oliveros le pone cifras concretas: “Si se mantiene la reactivación del sector petrolero y la entrada de divisas como se ha anunciado, se esperaría un alza de entre 10 % y 12 % del PIB. Cuidado sino más, pero va a depender del impulso en el sector petrolero que podría crecer al menos 30 %”.

El nuevo mapa de negocios en Venezuela para las empresas colombianas

Este optimismo surge tras un mes del giro radical del panorama petrolero tras la captura de Nicolás Maduro y el inicio de una transición política. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un plan de inversión privada de al menos US$100.000 millones para reconstruir la industria petrolera venezolana, con la participación inmediata de Chevron, Shell, Repsol y ENI.

Además de estos anuncios, se firmó un acuerdo para la entrega de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, cuyos ingresos serán gestionados en cuentas bajo control estadounidense, y se otorgaron licencias a comercializadoras como Vitol y Trafigura para exportar petróleo venezolano por unos US$500 millones.

“El sector petrolero es la punta del iceberg porque para que opere se necesita más energía, reconstruir la infraestructura, los bancos, servicios conexos, se necesita unas condiciones jurídicas, económicas, sociales y funcionales. Entonces, el efecto multiplicador que eso tiene esperamos comenzar a verlo a medida que empiecen a profundizar las inversiones de las empresas que ya están y con las nuevas que van a llegar”, añadió Iván Acosta.

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Más allá del petróleo

Los analistas coinciden en que las oportunidades en el corto plazo se centran en los servicios relacionados con el sector petrolero (metalmecánica, insumos básicos, cadenas de valor y servicios conexos); los que están relacionados con la reconstrucción, especialmente infraestructura; y la atención a la base de la pirámide de los consumidores (alimentos, medicamentos, bebida, cuidado personal), que representa el 64 % del mercado, quienes recibirán mayores ingresos por parte del gobierno, sumado a que tendrán una gradual estabilización de la moneda.

“En 2025 las marcas propias generaron US$65 millones en el mercado venezolano. Ojo, cuando tú comparas eso contra Colombia, eso puede representar el 10 %, pero cuando lo comparas contra Venezuela es un crecimiento del 1.000 % que hemos tenido en los últimos tres años. Esta es una oportunidad tangible para los empresarios colombianos”, explicó Alexander Cabrera.

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A medida que se vaya consolidando la recuperación aparecen otros sectores como la salud, donde el colapso del sistema y la escasez de talento especializado generan oportunidades en medicamentos, logística sanitaria y servicios profesionales. Para capitalizar este mercado, se recomiendan alianzas locales, adquisición de activos subvalorados y presencia física para entender dinámicas regulatorias y operativas.

Venezuela también enfrenta un rezago tecnológico de dos décadas, especialmente en el sector público. Igualmente, el país requiere infraestructura financiera moderna, sistemas de pago eficientes y plataformas de comercio electrónico, áreas donde Colombia tiene experiencia exportable.

“Si este cambio se produce y se materializa, Venezuela será un país con una alta demanda de capital humano. Primero a nivel de jóvenes profesionales, es decir, con uno, dos o tres años de graduado, con una serie de capacidades básicas, digamos, universitarias, va a tener un alto nivel de demanda de ingenieros, economistas, administradores, contadores, técnicos. Lo otro que va a tener una demanda muy importante son todas aquellas funciones, llamémoslo así, generales, que tienen que ver con administración de una empresa, con el funcionamiento de una empresa, contadores, administradores, financieros, que puedan de alguna manera hacer el ‘set up’ de lo que es el montaje. Gente de recursos humanos también va a ser muy importante porque voy a tener que armar la estructura, armar los equipos, armar los temas. Y bueno, ni hablar de los puestos de liderazgo, es decir, personas con capacidades probadas de manejo de equipos, manejo de recursos, de presupuestos, con idiomas, entre otros; porque esos talentos ya no están”, puntualizó el presidente del Comité de Recursos Humanos de VenAmCham.

Venezuela emerge como un espacio de expansión para empresas capaces de gestionar los riesgos relacionados con la incertidumbre política y cambiaria. Los expertos coinciden en que este maratón apenas está por comenzar y que para analizar mejor las oportunidades y riesgos hay que consultar la mayor cantidad de fuentes posibles, porque ante tanta distorsión “nadie tiene la verdad revelada”. Visitar Caracas y ciudades intermedias para entender mejor al consumidor; y buscar asesoría local para tener un mejor contexto y relacionamiento con un empresariado que recién está dando los primeros pasos para salir de la sobrevivencia, desconfía de todos, y ha pasado por tantas desilusiones que el escepticismo es su principal escudo de protección.

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